Estoy creando una nueva versión de mí.
Creo que ya me siento mejor.
Acostarme ya no es difícil,
descansar ya no es un problema.
Mi mente está más tranquila.
Como mi flor favorita,
siempre está en busca del sol;
a pesar de los días nublados,
busca cualquier rayito de luz.
Me obligué a cambiar mi actitud.
Aunque no te miento,
cuesta mucho,
pero aquí vamos, paso a paso.
Salí, me reuní con gente conocida
y, a pesar de que al principio
forcé mucho mi sonrisa
por sentirme vacía,
me distraje un poco.
Recordé que antes de conocerlo
no salía mucho,
me encerraba,
no tenía hábitos,
no me conocía mucho a mí misma.
Así que después, al llegar a casa, pensé
en generar hábitos,
aprender más de mí
y cambiar algunas cosas.
Aunque ahora me fuerce a sonreír,
sé que llegará el día
en que vuelva a reír por las pequeñas cosas.
A reír sinceramente,
sin máscara,
sin esfuerzo.
Natural, verdadero, genuino e inocente.
Pensaba en qué podía añadir a mi vida:
leer, hacer ejercicio, estudiar,
tocar instrumentos…
Todo me suena bien,
y quiero esforzarme,
porque me he dado cuenta
de que soy un poco inconstante.
Mientras esto pasaba,
el sueño llegaba.
Y así dormí,
un poco más feliz.
𝒵𝒽𝒶 𝐵𝓁𝑜𝑜𝓂
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reflexiones, un nuevo comienzo, crecimiento personal / superación
Editado: 26.09.2026