Una Curvi Para Amar, No Para Jugar (la lista de Christofer)

PROLOGO

 

—¡No es verdad! Cris es incapaz de hacer algo tan monstruoso como lo que estás diciendo, no entiendo porque nos haces esto, se supone que eres su mejor amigo ¿Porque lo haces?.

 

—Vamos, preciosa, sé realista, bueno si no me crees, tú misma date cuenta, deja  de idealizar a ese idiota.

 

Aquel hombre, tomo al control remoto y enciende el televisor de sesenta y cinco pulgadas que estaba plegada a la pared, ella quedó helada cuando la imagen es reproducida, siente el terror incrustarse en su alma, su corazón en ese instante es despedazado en tantas partes, que casi se hace polvo, las lágrimas no tardan en llegar, el nudo en la garganta la deja casi sin poder respirar, era un video de aquella vez que para ella era su primera vez por amor, mientras la sonrisa de  ella creía el hombre perfecto se dibujaba mirando a la cámara.

 

—¿Por qué? — Logra pronunciar de manera torpe, casi como un susurro, para luego gritarlo ¡¿Por qué?!

 

—Él es así, siempre ha sido de esa forma, lo conozco no un día, si no años ¿Que pensabas? Que jugarian a la casita feliz,  ahora me toca a mí compartir la presa.

 

—¡Suéltame, no me toques! —Trataba de apartarse, pero era imposible, no en el estado de shock en que aún se encontraba.

 

—Así me gustan, que se pongan fieras, que me digan que no, porque sin importar cuando te niegues, voy a disfrutar cuando grites mi nombre y digas que no me detenga.

 

—Por favor, aléjate de mí, ya me mato tu amigo, ¿por qué? Ahora tú quieres seguir dañándome.

 

—Porque quiero probar lo que él ha probado, simplemente me lo he ganado siendo su amigo, soportando sus ínfulas e inflando su ego, no quiero las sobras, vas a ser mía y no te voy a devolver a ese idiota.

 

Ella trata de retroceder, pero es en vano, el pavor, el miedo y el horror se apoderan de ella, no basto con que el hombre que amaba se haya burlado de ella y la llegara a tratar como un simple juego, ahora estaba a merced de uno que era mucho peor de cualquier cosa que ella se imaginara, si Christofer la lastimo, pues Andrew iba a ser su verdugo, en ese instante ella solo quería morir, sin imaginar que en algún lugar había un hombre con el alma destrozada.

 

—Ella no me puede dejar, debe ser una maldita broma.

 

—Te dije Cris, que esto iba a acabar mal, te dije que hablaras con ella, te dije que estabas enamorado y solo te reíste.

 

—¡Cállate! Ella va a regresar, le voy a decir que la amo, le voy a pedir perdón de rodillas, Eve no me puede dejar, no puedo vivir sin ella.

 

—¡Malnacido! — Varios hombres vestidos de negro, entraron en la habitación, lo golpearon hasta decir basta, él no se defendió, sabía que Alana tenía razón, era consciente que se merecía eso y más.

 

—¡Ya basta Alana!

 

—Alana, nada, Ivanna, tu primo es un desgraciado que se merece eso y más, ¿Dónde está Evelyn? ¿Dónde está mi Eve?

 

En ese momento un mensaje llego al teléfono de Christofer que tenía Ivanna, al instante que lo vio, el teléfono se le cayó de las manos, empezó a temblar, era una imagen, una fotografía con un mensaje.

 

—Ella es ahora mía y nunca más la volverás a ver, la última de tu lista es mía querido amigo — Era Andrew sobre el cuerpo de Evelyn, mientras sonreía como solo el diablo puede hacerlo. Parecía que todo estaba perdido, ya era tarde ¿Verdad?




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