Una princesa para el príncipe

Capítulo 13

Observaba las noticias de la prensa con deje preocupado mientras mis padres me daban la charla.

¿Por qué había pasado esto? ¿Por qué cuando por primera vez quise salir a divertirme?

La verdad ya sabía la respuesta. Había sido mí culpa porque nadie me obligó a hacer lo que hice en esa noche. La noche en la que olvidé mi odio hacia Harry y disfruté, cantando y bailando junto a él.

—Nos da igual lo que haya pasado solo no me gusta que tachen a mi hija de cazafortunas—explicaba mi padre mientras yo releía los titulares para encontrarme cosas como "Joven príncipe andaba en caramelo con la chica que le rechazó para hacerse la interesante" y otros artículos que decían lo muy "enamorados" que se veían el príncipe y su posible prometida, si ellos supieran, suspiraba en mis adentros.

Me sentía mal y mi cabeza no ayudaba ya que aun estaba pasando la resaca del día anterior.

—La prensa es muy cruel hija y no queremos que te destrocen—mamá sonaba apenada y yo traté de consolarla con la verdad:

—Mamá. La prensa puede decir lo que quiera pero eso a mi me da igual porque yo sé lo que es real.

Entonces mamá miró a papá y ambos asintieron. Demostrándome que estaban de acuerdo, que habían comprendido mi punto. Por lo que ambos suspiraron relajadamente.

—Estamos muy orgullosos de ti y la persona en la que te has convertido—dijo papá y me llegó al alma ya que a pesar de que mi padre era un padre sumamente cariñoso no era dado a las palabras y era entonces, al escuchar cosas como estas que me daba cuenta de que estaba llendo bien.

Que había cambiado y dejado de ser esa joven descarrilada y rebelde que un día fue la mejor amiga del príncipe.

La que un día le juró amor eterno como una promesa de niños que perduró incluso con el paso de los años.

Sonreí a mis padres. Les abracé con fuerza para que notaran lo mucho que les quería y me encaminé fuera del despacho para ir a mi habitación a descansar.

Cosa que no había hecho desde que pasé la noche junto a mis amigos y Harry en ese bar aislado del mundo.

Lugar que nos sumergió tanto que hizo que nos quedáramos dormidos en una mesa y como consecuencia regresáramos a las 8:00AM bajo reprimendas de nuestros preocupados padres.

Pero a pesar de todo lo había pasado muy bien. Tan bien que podría sonreír durante horas con solo el recuerdo de la batalla de rap donde yo vencí.

(...)

—Vamos Harry, ¿ya tienes miedo? Sabes que te puedo ganar—le guiñé el ojo a la vez que me paseaba frente a él meneando las caderas.

El público se encontraba eufórico y se veía que morían por más. Cosa que yo estaba dispuesta a darles porque quería darle una lección al principito.

—¿Principito tienes miedo?—le preguntó Ioan por encima de la música, seguido de los abucheos de Nicole y Dexa, quien el esperaba que se pusiera de su parte por ser su prima.

Mas no fue así porque más que los lazos de sangre ganaban los lazos de amor, y yo era su mejor amiga.

—No tengo porqué temer. Los príncipes siempre ganan—alardeó Harry, cosa que me hizo voltear los ojos ya que estaba acostumbrada a este chico presumido.

Le saqué la lengua y el sonrió como diciendo<<está loca>>

Pero como dijo un día Lewis Carrol el escritor de Alicia en el país de las Maravillas, las mejores personas lo están.

Por lo tanto seguiría siendo una loca, centrada, pero loca.

Fue entonces cuando comenzó la batalla donde no le dejaría ganar.

Cantábamos fragmentos de la canción The Monster y mientras nosotros dábamos una fuerte lucha con nuestras voces, el público estaba loco de la emoción con nuestra interpretación.

I wanted the fame but not the cover of Newsweek 

Oh well, guess beggars can't be choosey 

Wanted to receive attention for my music 

Cantaba Harry y yo sonreía a la vez que movía en forma negativa la cabeza por la ironía con esta canción y sobretodo la mentira.

Ya que el solía decir eso, que solo quería recibir antención por su música pero la realidad era bien distinta.

Chicas, estatus, poder y dinero

Seguía cantando preso de la euforia musical y yo le seguía en la misma sintonía y potencia ya que no me quedaría atrás.

Arremetí contra él en las letras y llegado un punto me miró sorprendido ya que prácticamente me había apropiado del escenario.

Pero no era mi culpa ya que había comenzado él al retarme y pobre de él porque lo que nadie le había dicho era que los retos solían sacar lo mejor de mí.

I'm friends with the monster that's under my bed 

Get along with the voices inside of my head 

You're tryin' to save me, stop holdin' your breath 

Seguía cantando sin ser consciente de que poco a poco yo misma separaba las distancias.

And you think I'm crazy, yeah, you think I'm crazy

Cantábamos juntos y para cuando me di cuenta de lo que estábamos haciendo, su rostro se encontraba a milímetros del mío y si tan solo nos hubiésemos acercado un poco más habríamos probado el sabor de nuestros labios. De hecho lo estábamos por hacer cuando:

—Y eso fue todo por hoy damas y caballeros—interrumpió un chico pelinegro con risos y en ese instante le maldije porque a pesar de todos nuestros problemas yo admitía que en verdad, había querido besarle.

Los aplausos no se hicieron esperar y para cuando estaba bajando del escenario ya había un pequeño grupo que coreaba mi nombre.

Sentí de pronto una mano en mi espalda y al voltear vi a un Harry que tenía la mano extendida y sin comprender mucho se la estreché.

—Fue una gran batalla— aceptó con una sonrisa.

Yo miré hacia atrás y al percatarme de que todos estaban centrados em un nuevo objetivo me acerqué a un Harry sorprendido y cerca de su oído susurré:

—¿Ya ves como los príncipes no siempre ganan? A veces las plebeyas sabemos jugar mejor— y una vez dicho esto me marché en dirección a mis amigos dejando boquiabierto al principito.




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