Un viaje improvisado puede transformarse en mucho más que kilómetros recorridos.
Lo que comienza con una fiesta popular en la costa argentina pronto deriva en una travesía atravesada por rutas interminables, hoteles perdidos en medio de la nada, pueblos marcados por antiguas leyendas y paisajes capaces de despertar preguntas difíciles de ignorar.
Entre desiertos cubiertos de restos óseos, ríos que buscan desesperadamente fundirse con el mar y personajes tan extraños como auténticos, el viaje comienza a revelar algo más profundo que simples destinos geográficos.
Porque existen lugares donde el tiempo parece haberse detenido.
Sitios donde las historias permanecen suspendidas en el aire.
Y momentos capaces de enfrentar al viajero con aquello que muchas veces intenta dejar atrás.
Unir aguas es una travesía introspectiva sobre los caminos, la observación humana, los principios y la búsqueda silenciosa de aquello que todavía permanece vivo dentro de nosotros.