Unos Gemelos De Cuidado

CAPITULO DIECIOCHO . ERASE UNA VEZ UNA FAMILIA MUY GRANDE

CAPITULO DIECIOCHO

ERASE UNA VEZ UNA FAMILIA MUY GRANDE

Ya Tomas y Elissa, se habían integrado a nuestra familia, convirtiéndola en una familia muy grande, así que

éramos dos abuelos, con dos padres y cuatro hijos que hablábamos hasta por los codos, hacíamos salidas

muy frecuentes, íbamos juntos a los centros comerciales para compras de todo lo que necesitaban Tomas y

Elissa, luego salíamos a pasear por las zonas históricas a conocer ruinas y monumentos, y nunca, pero

nunca dejábamos de reír y hablar,

Llamábamos tanto la atención cuando salíamos juntos, que era casi todos los días, que nos invitaron a un

programa de televisión como ejemplo de una gran familia, cuando el entrevistador preguntó que quien había

conocido a quien primero, la abuela Anastasia respondió,

−Esteban y yo nos conocimos en la universidad, siendo aun solteros, nos gustamos muchos, pero nuestras

familias nos casaron con los que ellos creían que eran los adecuados, así que nos separamos y vivimos las

vidas que nos tocó vivir −, termino diciendo la abuela, con una nostalgia que hacia que su voz se quebrara un

poco,

−y como se encontraron de nuevo−, preguntó el entrevistador,

−fue por nuestros nietos, los gemelos Medina Kolock, ellos son uno jóvenes especiales −, dijo el abuelo,

− son los nietos de sangre de Anastasia, no son mis nietos de sangre, son mis nietos de la verdad, de la

justicia y del deber de cumplir la ley−, terminó la frase con la voz quebrada,

−ellos me enseñaron una lección de vida, que creo fue la más importante de aprender−, murmuró y luego

explicó,

−mi nieta Kira me dijo una vez, que siempre hay que oír las dos versiones de todo, porque a veces la mentira

se viste de verdad y solo a los que no les asiste la razón se les refleja en la cara, aunque la mentira de verdad

esté vestida −, terminó diciendo el abuelo.

−usted era juez en lo civil y familiar y ahora está jubilado y está dando asesorías gratuitas a través de una

página web, junto con la financista Anastasia Kolock, que los llevó a realizar es labor tan loable −, preguntó el

entrevistador,

−descubrir que las verdades siempre salen a relucir, cuando crees en La justicia, porque la ley se soporta en

esos dos pilares, la verdad y La justicia, de lo contario ganarían las mentiras y la injusticias, así de sencillo−,

terminó diciendo,

−cuando le va a confesar a la señora Anastasia que está enamorado de ella−, se escuchó una vos muy fuerte

que le preguntaba desde el público,

−caramba, me están atacando con la verdad −, respondió el abuelo ruborizado, pero riendo feliz, lo que hiso

que todos los presentes aplaudieran,

−ella lo sabe, pero ahora le voy a ser una propuesta verdadera publica −, se levantó de la silla, sacó un cajita

azul del bolsillo y se paró frente a la abuela extendiendo su brazo para tomar su mano,

−sabes que te he amado siempre, te casas conmigo Anastasia−, le preguntó sonriente,

−era hora, claro no pienso irme de este mundo si no es contigo a mi lado, bueno después de unos cuanto

años más −, le respondió ella, el público se levantó eufórico, aplaudiendo y llorando algunos, la tía y papá los

abrazaron y nosotros también, todos felices porque los abuelos estaban felices,

Luego que salimos de la entrevista, nos fuimos a un restaurante a cenar y a brindar y enseguida llegaron las

llamadas de la hija del abuelo, la madre de Tomas y Elissa,

−papá te volviste loco, como es posible, que confieses que nunca quisiste a mi madre −, le preguntó la hija

molesta,

−ella tampoco me quiso a mí nunca, haciéndome infeliz mientras estuve a su lado, pero yo no la traicioné

como lo hiso ella, y tu sabes porque te lo digo−, le respondió ella,

−nunca te voy a creer, que ella te haya sido infiel −, le recriminó, la madre de sus nietos,

−pues debería leer lo que hay dentro del sobre que te dejé con mis abogados, y si sigues con esa actitud vas

a perder a tus hijos también −, le recomendó Esteban,

−los volviste contra mí, por eso se fueron contigo−, le dijo ella,

−no, los traté con respeto, amor y verdad, ellos solo decidieron lo que querían hacer y con quienes quieren

estar, cuando cambies esa actitud quizás volvamos a ser familia −terminó diciendo, luego terminando la

llamada,




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