-Nunca fui del tipo de personas de las que las personas esperaban grandes cosas, ni mucho menos en la persona que podían confiar.
-Pero siempre quise convertirme en una persona que la gente admire, alguien que imponga respeto de una forma admirable.
-Eso era lo que creía, pero supongo que la vida me mostró todo lo contrario, me preguntó porque fue eso...Pero ya da igual...Es demasiado tarde.
-Un raizen joven, caminaba por los pasillos de el enorme palacio de donde vivía, su rostro no expresaba sentimientos, pero tenía unas ojeras muy notables en sus ojos.
-Raizen: Estoy tan cansado.
-Su padre paso al lado de el y se freno al verlo, el hombre lo miraba con disgusto y eso hacia a raizen enfurecer por dentro pero se aguantaba y siguió con su camino...Pero se detuvo.
-Raizen: Ya me cansé.
-Su padre volteo a verlo y comenzo a reírse de el y comenzó a acercarse poco a poco, raizen se dió la vuelta y lo miro a los ojos.
-Valerius: ¡No digas estupideces!.
-Raizen: Distinctive amplifier.
-El alrededor del cuerpo de raizen comenzaron a estallar unas chispas de color azul una fuerte brisa comenzó a surgir entre ambos.
-Valerius: ¡DEJA DE HACER TUS ESTUPIDECES!.
-Raizen una cantidad de una extraña electricidad pasaba entre sus dedos y cerró su puño y dió un salto a la pared impulsandose hacia su padre tratando de golpearlo.
-Raizen: Full load
-El golpe potenciado fue directo hacia valerius, este impacto directamente a en su rostro Pero no hizo ningún efecto.
-Raizen: ¿Que? ¿Porque no funcionó?.
-Valerius: Eres débil.
-Su padre lo agarro fuertemente del rostro y lo estrelló contra la pared, el después de eso lo aventó hacia una puerta que atravesó entrando a una habitación el cayó dentro bastante herido tras los ataques de su padre.
-Valerius entro a la habitación y miro a su hijo herido recostado en la pared el camino poco y se detuvo a metros de el.
-Valerius: Este es el precio de tus acciones.
-Raizen comenzó a perder el conocimiento y sus ojos se cerraron.
-Poco a poco comenze a abrir los ojos, sentía que los rayos del sol me daban directamente en la cara, mis piernas y brazos estaban sujetas a un pilar donde no podía moverme.
-Al abrir mis ojos estaba en el centro de una arena de combate y confirme lo que me decía, estaba amarrado en un pilar de madera, en dónde castigaban a los traidores de la realeza, podía escuchar como mi madre lloraba y gritaba en algún sitio de este feo lugar.
-Podia ver cómo había muchas personas en las gradas, luego de un tiempo mi padre estaba parado frente a mi y con una sonrisa escalofriante me miraba directamente a los ojos.
-Mi cabeza retumbaba de dolor y mis oídos escuchaban todo demasiado fuerte, sentía como si estuvieran sangrando, luego un hombre bastante alto y fuerte, Pero tenía una cara borrosa, como si mis ojos estuvieran dañados.
-El hombre tenía un fuerte mazo de madera y todos comenzaron a gritar de emoción, como si fuera el inicio de una festividad.
-El hombre fuerte comenzó a golpearme con el mazo de madera, no sentía dolor, Pero cada golpe hacia que me dieran ganas de dormirme en un sueño profundo.
-Los golpes eran en el abdomen, en la cara, en las piernas, casi en todo mi cuerpo, finalmente mis sentidos volvieron y comenze a gritar por el dolor de mi cabeza, hasta que mis ojos comenzaron a sangrar.
-???: ¡YA BASTA!.
-Esa voz fue un tranquilizante para mí cabeza, era la voz de namada, aquella que siempre me consolaba en mis momentos más duras, Pero ya no era una voz tranquila era una voz con mucho enojo.
-Namada estaba en frente de mi, ella estaba haciendo de escudo buscando proteger a aquel que tanto amaba.
-Namada: Blinding light.
-Ella cego a el hombre que estaba golpeandome y ella trato de quitarme con todas sus fuerzas esas cadenas que apretaban mis extremidades.
-Raizen: ¡T-TIENES QUE HUIR, NAMADA!.
-Raizen: !ELLOS TE MATARAN!.
-Las lágrimas de mis ojos comenzaron a caer mientras yo le suplicaba a namada que huyera de ese lugar.
-Raizen: ¿Porque haces esto?.
-Los guardias con sus armas comenzaron a correr hacia donde estábamos namada y yo, ella me sonrió y puso su mano en mi mejilla y con sus dedos comenzó a limpiar mis lágrimas.
-Namada: Porque...Yo te amo.
-Esas palabras retumbaron en mi cabeza, como si fueran las palabras que tanto había necesitado en toda mi vida vacía, yo sentí muy feliz en aquel hermoso segundo.
-Senti como si mi corazón se hubiera paralizado, mi mente se quedó con aquellas palabras que me dijo namada.
-Un guardia clavo el filo de su espada en el pecho de namada, Namada a pesar de eso seguía mirando a raizen con una sonrisa gentil.
-La sangre de ella cayó en mi rostro, yo no pude soportarlo y comienze a gritar desesperadamente y a moverme como loco tratando de romper las cadenas, Pero de nada sirvió.
-El guardia saco la espada del pecho de namada y el cuerpo frío cayó frente a mi, ví como dos guardias la cargaban y la colgaron en otro pilar a varios metros de mi.
-Yo seguía gritando como si fuera lo único que podía hacer en ese momento, la gente de las gradas comenzó a lanzarle piedras al cuerpo sin vida de namada.
-Raizen: ¡QUE CREEN QUE HACEN IDIOTAS!, ¡SE IRAN AL INFIERNO DEJENLA EN PAZ!.
-Los guardias se alejaron de la arena y mi padre, valerius quedó frente a namada, el le apunto con su mano y comenzó a quemarla con magia, el cuerpo de namada estaba cubierto ya por las llamas, siguió quemandose ante mi mirada...Hasta convertirse en cenizas.
-Valerius se acerco a mi y me miró con una expresión seria y me puso una mano en el hombro.
-Valerius: ¿Esto es lo que buscabas?.
-Valerius: Eres solamente un perdedor.
-El me dió una bofetada que hizo que perdiera el conocimiento, cuando desperté estaba en una celda encerrado, me senté en el piso y abraze mis piernas y comenze a llorar.