Vislumbre

CAPÍTULO 23: BATALLA DE BANDAS FINAL

–ES UN PLACER DESPUÉS DE LOS VOTOS CONOCER AL PRIMER GRUPO FINALISTA QUE ES... ¡PORCELANA!

TOK TOK TOK

–Quién es... – Preguntó Kyle lavando su cara.

–La borracha.

–El baño de mujeres está al lado.

–Quería saber cómo va todo.

–De verdad que no te cansas. – Abrió la puerta. – ¿No deberías estar preocupada por tu novio?

–Lo estoy, si lo arruinas todo de seguro se pondrá muy triste. – Declaró exagerando sus expresiones faciales. – Por cierto, tienes unas ojeras terribles, ¿no dormiste?

–Al contrario, dormí bastante.

–Pero supongo que no bien.

–Tal vez.

–Y así como me decepcionaste a mí, decepcionarás a todos durante toda tu vida. – Le decía la voz de Penny en su mente.

Kyle puso su mano en su frente.

–¿Hum? – Preguntó Diane.

–Me duele un poco la cabeza.

–Ah, suelta un poco ese estrés hombre, no pasa nada. Solo subes y lo haces.

–...

–¿Ahora qué pasa?

–Siempre tienes miedo. – Le dijo la voz.

–Soy malo, yo soy malo. Nunca en mi vida... quise dar un paso más allá de lo que debía... siempre fui conformista, pero, cuando la conocí, solo quería dar más y más, y... aun así no pude hacer nada al final... al final, no sirvió para nada y solamente la decepcioné.

Los ojos de Kyle comenzaron a lagrimear debilmente.

–No eres malo Kyle, eres un buen hombre. Ya te dije, solamente eres un imbécil, pero, malo no.

Kyle habia escuchado eso en otra parte y eso limpió su mente.

–¿Crees que soy bueno?

Sin embargo, Kyle no le preguntó esto a Diane.

–¿Soy un buen hombre?

Entonces la voz que estaba en su mente se desvaneció al escuchar estas palabras, como si el viento se la llevara, con esto, trayendo la silueta de Penny a su mente.

–Claro que lo eres Kyle Mars, eres un buen hombre, y te agradezco todo.

Kyle pudo verse dentro de sí junto a ella, en un espacio vacío, donde solo estaban ellos juntos, sin ruido.

–¿Por qué nunca me dijiste nada? yo lo siento tanto, de verdad no sé... no sé cuánto hayas sufrido y yo no pude hacer nada al respecto por ti... – Kyle comenzó a llorar de manera incontrolable a los pies de Penny.

Ella acarició su cabello y levantó su mirada, ambos eran niños de nuevo por un instante.

–Pero sí hiciste más que suficiente. Buscaste, preguntaste y hasta entrabas en su despacho todos los días, más importante, aún me llevas contigo hasta el día de hoy. Como no iba a ser algo bueno.

–Yo no soy bueno, he hecho... tantas cosas malas... esa voz, pensé, que si bebia no iba a escucharla más, al principio era así, pero luego te escuché más y más, y yo... yo sabía que no eras tu pero, siempre, siempre pensé, que era así, que era como lo decia...

Ella lo levantó y lo abrazó, aun acariciando su cabello.

–¿Y qué más, Kyle?

–También busqué tu cariño en otras mujeres... sin embargo, nunca pude sentir algo así, nunca más, yo solo me arruiné y arruiné a otras personas. Nunca pude cumplir tu promesa, nunca he sido el mejor. Ayer casi lo arruino todo...

–Cuando tocábamos juntos... Podia ver a través de tu guitarra, se escuchaba tan hermosa, pero, nunca escuché amor, escuchaba otra cosa.

–¿Qué quieres decir?

–Ya debes soltarme, Kyle; esto que sientes te hace daño, realmente, es mi culpa—

–No digas eso... esto es mi culpa, no la tuya, tú sufriste...

–Kyle...

–quisiera que nunca hubiera pasado nada de eso...

–Kyle...

–Eras solo una niña.

–Yo quiero que sigas siendo feliz, para que un día vengas conmigo y podamos charlar juntos.

–No quiero irme...

–Pero no es tu momento de quedarte aquí, es momento de que seas el mejor, de que me sorprendas una última vez. Kyle, quiero que lo logres.

Él la vio, sus ojos, entre su hermoso fleco, estaban llenos de lágrimas también.

–Penny yo-

–Nunca es tarde para cambiar, pero es mejor darse prisa.

Entonces el viento que se llevó a aquella voz lo sacó de allí.

–¡Kyle despierta carajo!

–¿Diane? Cuánto llevo...

Kyle parecía haber caído inconsciente a causa de todo el estrés durante ese lapso.

–Ah Dios, gracias. Casi tuve que llamarlos... Apenas un minuto y medio tal vez, pero no quería que todo se fuera al caño. Perdón si pudiste haber muerto.

–Tranquila.

–¿Estás bien? Toma un poco de agua.

–Estoy perfecto, tengo que ir por mi guitarra.

–Ahora, con todos ustedes, tenemos a ¡VISLUMBRE!

–Kyle, por Dios, ¿dónde estabas? – Preguntó Josh.

–Estaba preparándome, estoy listo.

Kyle se escuchaba tan seguro de sí mismo que Josh solo sonrió y siguió caminando hacia el escenario.

–Vas a ver, lo voy a hacer increíble...

En el momento en el que estaban todos en el escenario, Kyle llamó a todos al centro un segundo.

–Escuchen, quería disculparme por todo lo que he dicho, he estado estresado... pero realmente estoy preparado.

–Tranquilo, todos tenémos malos días. – Mencionó Jessica.

–Y que lo digas. – Respondió Susan.

Todos rieron un poco.

–Susan, se que al final de esta canción tienes un solo, quería saber si puedo acompañarte... Quiero hacerlo bien. Quiero mostrarles que soy capaz.

–Pero no tenemos acordes para eso ni nada preparado.

–Yo se bien tu parte, te seguiré el paso, confía en mí...

...

–Ah, está bien, pero no vayas a arruinarlo.

–No, ya no lo haré.

–¿Están todos de acuerdo? – Preguntó Josh para concluir.

Todos asintieron.

–Entonces vamos.

Todos se dirigieron a su lugar. Kyle respiró lentamente con los ojos cerrados. Al abrirlos, pudo ver de nuevo a Penny, que con el suave piano del inicio de la canción que tocarían, le dijo:

–Aun no me he despedido, tu puedes.

Aguantando las lágrimas, Kyle comenzó a tocar, recordando todo, a Penny, las competencias, todos sus errores, todo eso, lo había llevado allí, y tenía una oportunidad más para cambiar, una que ya no iba a desaprovechar.



#1575 en Novela contemporánea
#2815 en Otros
#678 en Humor

En el texto hay: romance, romace drama, romcom

Editado: 11.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.