—Entonces, ¿me estás diciendo que esa mujer que conociste te heredó este auto y ese dinero? — preguntó Mery confundida.
Charlotte llevó a Mery y Edward al garaje donde estaba el vehículo varios días después de lo ocurrido, con la cabeza hecha un lío.
—Recuerdo que me hablaste algo sobre ella, es bastante triste que haya terminado como lo dijiste. — Edward agregó.
—No lo es, supongo que ahora está mucho más feliz.
Charlotte se sentó en el asiento del conductor con ayuda de Edward. Los tres estaban mirando el auto fascinados; era un modelo de colección de mediados de los noventa.
—Hm... — Charlotte abrió una cajuela y encontró varias fotografías de Claire con quien parecía ser su esposo en un viaje en ese mismo auto años atrás.
—Se ven felices. — Interrumpió Edward en el asiento del copiloto.
—Lo eran. — Ella revisó todas las fotografías con Edward. — ¿Tu crees que se hayan podido reencontrar?
—De seguro ahora ambos son uno solo. Nunca se puede terminar de serlo siendo humanos, pero ahora, estoy seguro de que ambos tienen la recompensa de haberse elegido el uno al otro.
Cuando Edward miró a los ojos de Charlotte, ella se veía muy feliz.
—Yo espero que lo hayan logrado de verdad.
—Ella fue muy importante para tí, lo veo.
—Ella me enseñó que está bien tener otra oportunidad... Y que debo vivir más.
—Eso es algo lindo de escuchar, Charlotte. — Edward miró hacia sus piernas y dijo. — Después de todo este tiempo he podido ver cuánto te has esforzado en ser mejor y lo fuerte que eres, y no he tenido un momento para decirte... Que estoy orgulloso de lo que has logrado. Que estés viva es un logro enorme.
Charlotte entrecerró un poco sus ojos evidentemente emocionada, y muy feliz de haber escuchado eso.
—Gracias. — Con una sonrisa en el rostro, lo abrazó.
Él sin mucho rodeo, correspondió al abrazo, un abrazo calido, sincero, que calmaba el alma de ambos. Mery, quien revisaba el maletero, los vió desde atrás y sonrió débilmente.
Luego de un rato, juntos salieron para hablar con Mery.
—Tu propuesta es que vayamos a la casa de los padres de Edward en este auto, ¿correcto? — Mery cruzando sus brazos preguntó.
—Sí, si manejaras, te lo agradecería.
—Bueno, tengo que hacerlo. — Ella ojeó otro poco el auto y dijo. — Sé manejar autos manuales, prefiero los automáticos, pero supongo que solo debo volver a acostumbrarme.
—Bien, ¡entonces salimos la próxima semana! — mirando a ambas, Edward declaró emocionado.
DOS DÍAS DESPUÉS
—Entonces Edi,¿que harás estas vacaciones? ¿volverás a casa?
Josh, Kyle y Edward estaban juntos en un restaurante bastante concurrido charlando.
—Sí, ya me hace falta ese frío lugar. ¿Y ustedes?
—Yo y Kyle vamos a unirnos a otra banda. Pero eso comenzará luego de las vacaciones, también quiero volver a casa.
—Sí, queremos seguir con ese proyecto de banda, creo que es para lo que estamos hechos, quiero seguir mostrando que soy bueno con la guitarra. Volveré con mis padres en las vacaciones y practicaré también.
Edward se sorprendió por lo que ambos dijeron, dio un sorbo a su café y luego habló.
—No me sorprende demasiado, son los que más disfrutan la música, era algo que pasaría tarde o temprano. Entonces Josh, ¿nos vemos allí?
—Claro, me gustaría visitar algunos lugares, como cuando éramos niños.
—Irémos. — Edward pensó por un instante y prosiguió. — También irá Charlotte, me gustaría que viera todos esos lugares.
Lentamente Josh y Kyle parpadearon autónomamente y se miraron sin girar su rostro conteniendo una sonrisa.
—¿Qué? — Edward se precipitó.
—¿Ya vas a decir que te gusta? — Sin piedad Josh preguntó.
Edward guardó silencio.
—Lo siento Edward pero eres demasiaaaaado obvio, si eres amable con todos. Sin embargo se nota la preferencia, bastante.
...
—Tampoco te estamos acusando de un delito, habla Ed. – Josh insistió cruzando sus manos entre si.
—Yo... debo admitir que desde que la conocí en aquel café donde trabajaba, si sentí... Sentí por primera vez atracción hacia alguien. Pero quería ser su amig, estaba seguro de que necesitaba una amiga. — Edward sonreía mientras relataba la historía.
Sin embargo, mientras más pasaba el tiempo, no podía dejar de ver esos ojos tan hermosos color miel, y aunque trataba de disimular para hacer las cosas bien y ser un buen amigo que necesitaba, no podía ocultar lo que nunca había sentido.
Tampoco podia aceptarlo... Me negaba a decirme a mi mismo que me gustaba Charlotte. Desde el comienzo supe ver más allá de lo que todos ven en ella, para mí, no está limitada por esa silla de ruedas, es más, aun con ella es mucho más que yo, me ha enseñado demasiado, ella es muy fuerte.
Yo... Estoy enamorado de Charlotte, porque me ha mostrado lo más puro que he podido ver... y es su alma.
—Vaya, no esperaba que fueras a decir algo así. — Josh tomó una servilleta y sonó su nariz.
—Bueno no exageres Josh. — Kyle golpeó su cabeza.
Josh se bebió toda su taza de café de golpe y declaró:
—Llegó el momento que esperé durante años.
Josh llamó a la mesera y le pidió otra ronda para los tres.
—Aun no termino el mio-
—Calla, este es el momento donde Ed Eddi Edu se convierte... en un hombre. — Dijo Josh como si de un discurso se tratara.
—Josh, no estoy seguro de si...
—Mira, Edward, te voy a enseñar cómo hacer que Charlotte se muera por ti.
—No lo digas así.
—¿A qué te refieres? — Josh comenzó a beber del café de Kyle.
—Creo que simplemente prefiero que las cosas sigan como van, y si realmente algo tiene que pasar... no dudo que lo haga.
—Ahí lo tienes. — Mencionó Kyle golpeando el hombro de Josh.