Desayunar de manera saludable lo dejaria para mañana y solo hoy haria algo diferente como por ejemplo : hacer novillos para quedarme con mis amigas.
Esta situacion entra perfectamente en la categoria de urgencia.
Aubrey tenia razon en algo : el helado nuestro aliado para tratar un corazon roto.
El helado no podia solucionar las rupturas, ni respondia a las preguntas incomodas que podian surgir, pero al menos hacia que el ambiente no estuviera tan cargado . Nos sentamos las tres en el sofa con los boles en las manos mientras Caleigh se arropaba con la manta tratando de recomponerse.
— Lo detesto – murmuro entre lagrimas – y es un tramposo.
— No, no lo destestas – dijo Aubrey con mucha calma – Si lo detestaras no estarias llorando por él.
Esa verdad dolio. Caleigh la fulmino con la mirada.
— Sientes algo por él y eso nos queda claro – se defendio Aubrey.
— Gracias por el analisis Aubrey ... – intervine.
Ella se quedo en silencio, removio el helado con la cucharra ; conocia esa mirada ella queria decir algo mas sobre lo sucedido. No sabia que habia pasado anoche, pero el nombre de Hayes era suficiente para entender que no habia terminado bien.
— ¿Que hizo ahora ? – pregunté finalmente.
Caleigh se seco las mejillas con la manga del pijama.
— Me tomo una noche entera darme cuenta que hizo todo y nada.
— Eso no es una respuesta – dijo Aubrey.
— Es simple : me cansé de estar con alguien que no me valoro ni un solo momento.
Hubo una pequeña pausa para asimilar este ultimo dato para entenderla.
—Ayer en la fiesta desaparecia a ratos con la excusa de ir a saludar a sus amigos. A la tercera fue la vencida y fui detras de él. – su tono era entre enojo y derrota – Adler me vio y no tuvo tiempo de avisarle a Hayes. Lo enfrente y su respuesta fue que solo habiamos sido un rollo de una noche.
La ultima parte de la oracion hizo comillas con los dedos. La relacion de ellos no era asi. Estaba claro que este tio no tiene clara la definicion del respeto y la lealtad.
—Ese idiota – murmure. Tampoco se me daba bien insultar a nadie.
— Siempre lo fue solo que elegia a su publico. Aun hay mas cosas – hablo Aubrey y Caleigh asintio.
— Lleva con ella desde la primavera y justo anoche estaba de visita.¿Que casualidad? – habia un poco de enojo – Por eso queria que no fuera y sus amigos, Adler y Bastian, lo apoyaron diciendo que yo era quien lo buscaba apesar de que todos sabian que él tenia novia fuera del campus.
—Pedazo de mentiroso !– estaba molesta – Entonces ¿quién vieno la semana pasada a buscar su chaqueta?
— Fue producto de nuestra imaginacion y tambien de todas las personas que os vieron en la cafeteria – intervino Aubrey.
Decir que al iniciar el semestre llegamos a bromear que Bastian podria ser un candidato para salir con chicos del campus. Si él apoyo a su amigo en sus tonterias no quiero ni imaginar lo que hara a espaldas de Eve, su novia actual.
—Las señales siempre estuvieron desde el inicio, solo que anoche me di cuenta que esperar que Hayes cambie seria perder mi tiempo.
— Vas a pasar pagina y nos olvidaremos de ese lagarto – fue la sentencia de Aubrey.
Nadie dijo nada durante unos segundos. En ocasiones la verdad duele porque llega de la manera menos esperada.
Miré el reloj de la pared porque en media veinte minutos empezaria la clase. Si, mi lado mas responsable estaba saliendo a la luz. No tengo idea de como entregaria el trabajo de hoy o quizas podria pasarme antes de ir al trabajo…. Ese problema es para la Giselle del futuro.
— Gigi la tierra te busca – bromeo Aubrey. Me perdi por un instante.
— No la molestes – me defendio Caleigh. – Gigi, si quieres puedes ir a clases y nos vemos en la cena.
—Nadie va a ir a ningun lado – intervino, ella miro su movil – Cero agobios porque tengo un plan B que vendra a llevarse nuestros trabajos y nadie se dara cuenta que faltamos.
Caleigh y yo nos miramos sin entender muy bien lo que tramaba Aubrey.
—Señoritas necesito su USB, sobre con su nombre y promocion – ella intento imitar la voz del profesor Monroe – Jackson lo entregara por nosotras. Somos suertudas. Tienen un minuto.
No tuve que corre como Caleigh mi mochila estaba en el comedor.
— ¿Podias haberlo dicho desde el inicio? – se escucho a Caleigh.
—Bueno, bueno …. Perdon. Queria darles una sorpresa.
El timbre sono asi que era Jackson.
— ¡Esta abierto ! – grito Aubrey antes de llevarse una cuchara de helado.
Esa costumbre de dejar la puerta sin cerrojo debia desaperecer un dia.
— Buenos dias chicas – saludo Jackson con su manera tan suya y esa sonrisa – Lamento no quedarme a su santuario del drama. Me esperan abajo y voy a llegar tarde a clase. Por favor sus USB.
Se notaba que llevaba prisa porque se quedo en el umbral de la puerta. Verlo ahi sosteniendo su mochila fresco como una lechuga despues de salir de fiesta.
— Que conste en acta que te invite – contraataco Aubrey.
Se escucho la risa de Caleigh, era un progreso, ella choco los cinco con Jackson y le entrego su USB.
—Gracias, te debo una – le entregue mi USB.
— Ya me lo cobrare – sonrio.
—Lo siento chicos – dijo Caleigh –No queria empezar el dia asi.
—Claro que si – respondio Aubrey – Para eso existen los kits de ruptura y los amigos.
Nos señalo a los tres y a la mesa de centro como si fuera una prueba irrefutable.
—Vaya… el kit de ruptura. – dijo Jackson tratando de provocarla.
—No hagas comentarios – advirtio Aubrey.
— No estaba juzgando – respondio él – Solo reconozco que es efectivo. Soy la prueba viviente que sobeevivi a uno hace seis meses.
Caleigh levanto se rio de nuevo.
—¿ Hay chocolate en tu version? – pregunto él y añadio enseguida – Despues de clases traere mas provisiones. Se portan bien.
—Sí, sí, vete —dije en tono jugueton —. Nosotras continuaremos con la terapia de emergencia.