-
Compartir
- Reportar
Tengo un problema. Mi mente está en constante ebullición con miles de historias. No me dejan descansar, concentrarme, dormir. Siento la necesidad de escribirlas. Los protagonistas de estas historias me susurran al oído. Los amo. Los odio. Lo triste es lo difícil de hacerlas conocer al público.
Sí, quiero