Tengo un problema. Mi mente está en constante ebullición con miles de historias. No me dejan descansar, concentrarme, dormir. Siento la necesidad de escribirlas. Los protagonistas de estas historias me susurran al oído. Los amo. Los odio. Lo triste es lo difícil de hacerlas conocer al público.
Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.