Ahora soy Juli@ Tg

-T2-Capítulo 38 ¡Un milagro esperado!

Con sudor en su frente y las manos también sudorosas. Hernán había terminado de ordenar el pequeño almacén. Cuando salió hacia la cocina y se alistó para atender a los clientes junto a Julia, su rostro sonriente casi se tuerce por el impacto de ver a los que alguna vez fueron sus amigos cercanos, pidiendo una orden bastante larga a Julia.

Era demasiado evidente la incomodidad de ella, como si en cualquier momento fuera a golpearlos.

—Entonces, ¿trabajas aquí ya tres meses?

—Ah...sí.

—¿Vas al instituto?

—No, señores...

—Realmente te ves joven y eres algo baja de estatura.

—Pero se te nota algo tensa...

Paciencia, paciencia, paciencia.
¡Ordenen el maldito pedido!

—Ustedes ¿Quieren ser golpeados?-Hernán apareció detrás de Julia.-No te preocupes, no sentirán dolor si los golpeas y los mandas al hospital.

Julia lo miró desencajada, por verlo con un rostro fastidiado a pesar que aún mantenía una sonrisa.

Esta bien que quiera golpearlos, pero esa es una amenazde muerte...

—Hernán, ¿los conoces?

—Sí...

—Entonces, atiéndelos.

Julia moldeó una sonrisa "amable" y expresó con cortesía.

—Mi compañero de trabajo me dice que los atenderá con todo gusto, siéntese libre de pedirle a él.

Adiós, idiotas molestosos.

—¿Señorita? ¿por qué se va?

La mano de de Hernán golpeó la mesa levemente.

-Señores, ¿no quieren un cállense y váyanse de pedido especial?

Caín respondió de forma desafiante.

—No queremos.

Vradli habló de inmediato.

—Espera Hernán, nosotros sólo teníamos curiosidad, ya sabes ha sido un largo tiempo...

Anderson interrumpió y trató de explicar la situación.

—Y esa mujer es bonita, pero... aunque sus atributos no son muy marcados. Verás tus gustos son algo diferentes y teníamos curiosidad...

Hernán inclinó su cuerpo hacia ellos.

—Parece que quieren de postre, llamar a un policía por acoso sexual. Incluso hay tantas cámaras aquí.

Vradli suspiró con cansancio, viendo a ambos amigos.

—Mejor nos callamos, estamos arruinando más el ambiente...Y creo que no será bueno para su trabajo.

Hernán asintió con una sonrisa.

—Vradli, sabía que de ustedes tres, tú eres el que más usa el cerebro.

Caín respondió de inmediato.

—Entonces no nos trates como desconocidos, no haríamos nada impropio con una mujer que claramente te tiene arrastrando...

Vradli miró con nerviosismo el rostro de Hernán, como si buscara que no se distorsione, ante tal directa aclaración de su amigo.

Anderson sólo miró con rostro de desesperanza a Caín.
"Ese idiota quiere disculparse, pero lo único que hace es que Hernán lo quiera desaparecer"

Hernán expresó preocupado.

—¿Tan claramente se nota?

Los tres miraron con demasiado espanto, ante la respuesta inesperada de Hernán.
"¿Acaso no escuchó lo de arrastrando? Esto ya es preocupante..."

—Hernán, el amor te volvió idi...-Anderson tapó la boca de Caín de inmediato.

—¡Caín dice quiere un mokachino!

Vradli agitó su mano nervioso.

—¡Yo también pediré ese!, después nos iremos. Tenemos algunas cosas pendientes verás...

—Bien, Anderson, ¿y tú?

—¡Un expreso!

Caín apartó su mano y espiró viendo a Anderson. Al irse Hernán, él habló con franqueza.

—Mejor cómpralo en una máquina, te sale más barato.

Anderson lo miró desafiante.

—Cómprate cerebro y seguro de vida mejor. Antes que termines con la paciencia de Hernán y de verdad te mande al hospital.

Vradli suspiró estirando ambos brazos.

—Oigan, ¿y si dejan de pelear antes que nos boten?

Los tres amigos al final sólo estuvieron en silencio bebiendo su café y analizando la situación.
Sabían que los días de juventud y rebeldía había acabado hace mucho tiempo, pero el único que no se había librado del pasado, era Hernán.
Incluso para Julia, que nunca había visto a Hernán con algún amigo, le pareció raro la actitud de total molestia, como si lo único que quisiera fuera alejarlos intencionalmente.

(***)

Temprano en la mañana, Julio había ido a visitar al científico anciano, luego de una repentina llamada de él.

—Bien...-Vio fijamente su aspecto, al ya haberse acostumbrado a su apariencia femenina.-Es un poco raro verte tan temprano aquí, Julio.

—Si me dices que tienes algo bueno que decirme, por supuesto que estaré aquí de inmediato, ¿y qué noticia importante me tienes? He esperado algo bueno por más de tres meses.

—¿Y qué crees que es?

Como si Julio fuera iluminado por los cielos, por dentro ya estaba celebrando.

—Dime que es eso.

—Pues ni idea de lo que estás pensando. No soy adivino.

—¡Sabes muy bien lo que más quiero en el mundo!

—¿Crecer?

Tan temprano en la mañana y ya me está haciendo enojar...

El anciano sonrió brevemente.

—Pues Julio, si soy telepático, por supuesto que es eso.

—Viejo...

—En un mes es muy probable que vuelvas a la normalidad, ¿no soy increíble? Encontré la forma en que tu cuerpo no reaccionara de la peor manera debido a las pruebas de ensayo y error que hice con tu sangre.
Sólo es cuestión de hacerlo realidad, pero necesito el 100% de seguridad. Así que sólo necesito ese tiempo.

—Viejo, aunque no lo parezcas eres genial ¡Un mes no es nada después de estos meses!

—Por fin de tu boca oigo un cumplido y no maldiciones...

—Es comprensible, creo que he vuelto a respirar. Pensé que te tomaría meses en resolverlo, ¿qué te hizo acelerar el proceso?



Arumih-san

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En el texto hay: mpreg, bl, comedia

Editado: 11.12.2020

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