Amor de contado

Capítulo 2

Daniel:

 

Le pedí a Tim que me llevará donde Sophie vivía, pensé que vivía en un lugar mugroso, en una vecindad pobre o en un departamento feo, pero no, vivía en una cada casa bonita, chica, en un zona muy segura, no sé qué clase de persona trabajaba en un bar de mal reputación y vive en esta casa ¿Qué clase de gente es ella? ¿Quién es ella? Y me gustaría conocerla.

Tim me explicó después que vivía con una amiga y Sophie le pagaba el alquiler, pero como no conseguía trabajo, pidió trabajo en el bar.

Tenía un plan para llevarme a Sophie a los Ángeles, solo iba a esperar a que se durmiera y yo le iba a poner cloroformo para que se durmiera perdidamente y la iba a llevar a los Ángeles sin que ella se diera cuenta.

Espere varias horas, no sabía si ya se había dormido o no, así que salí del auto y escalé hasta su ventana que era el segundo piso, su luz estaba prendida, ella salió de una puerta, se quitó una playera blanca, vi su sostén blanco y su delgado abdomen, perfecta., solo pensaba en hacerla mía. Se puso su pijama, era un pants negro y una playera blanca de tirantes donde se definía sus perfectos pechos y su cuerpo delgado.

Espere 10 minutos a que se durmiera, entré con mucho cuidado, la miré y se veía linda, sus pecas sobresaltaban sus ojos. Tomé el trapo de cloroformo y se lo puse 3 segundos en su nariz para que durmiera mejor. Ya que estaba perdidamente dormida, me aseguré de que estuviera dormida, así que le empecé a hacer cosquillas, sabía que tenía cosquillas, porque cuando la tomé de la cintura ella sintió cosquillas. Como no despertaba, la cargué con cuidado, abrí la puerta y bajé, no había nadie en la casa, cuando iba bajando vi un recuadro donde estaba Sophie con unas personas, supongo que eran su familia porque se parecían a ella, lo que me sorprendió es que la foto era en una casa muy grande, una mansión y la familia vestía muy bien. Observé a Sophie y observé el cuadro. Después la llevé al auto, abrí la puerta trasera y la acosté en el auto con cuidado. Luego me fui al asiento del piloto y conduje hacia el aeropuerto, ya que ahí me esperaba mi avión privado.

Llegamos al aeropuerto, le dije al piloto que ya estábamos listo para despegar, tuve que decirles a los del personal que Sophie era mi novia y se había quedado dormida para que no sospecharan que la estaba robando de su hogar.

Ya que nos habíamos abordado, acosté a Sophie en una cama, ya que el avión tenía una recámara, le puse nuevamente el cloroformo para que siguiera dormida, siguiente salí y me senté para tomar un trago.

—Es muy linda su nueva novia señor Hunt —dijo un un señor que me servía mi whisky.

—Ya lo sé —hablé orgulloso.

—¿Cómo se llama? —pregunté mirando la recámara donde estaba.

—Sophie —contesté mirándolo fijamente ya que sabía que le había puesto ojo a mi chica.

—Lindo nombre.

El señor se fue, me tomé el whisky y fui a ver a Sophie, iba a ser un largo viaje y tenía que descansar. Me acosté a lado de Sophie, se veía muy cómoda, me quité los zapatos y mi chaqueta, me acosté abrazándola, nunca me había acostado con una mujer sin haber echo nada antes.

Después de 2 horas, desperté, habíamos llegado a los Ángeles, le puse otra vez el cloroformo a Sophie para que siguiera dormida hasta llegar a la casa. Mi casa solo estaba a 30 minutos de aquí.

Tomé a Sophie entre mis brazos y la metí a mi auto que ya me estaba esperando. La llevé a mi casa, esperé a que no hubiera nadie para meterla sin que nadie me digiera nada, ya le había preparado su habitación donde se iba a quedar, así que ahí la acosté.

Sophie:

Me dolía mucho mi cabeza cuando desperté, me sentía mareada y con ganas de vomitar. No sé que había pasado, desperté y vi que está no era mi habitación, era una recámara muy linda, pero aquí no era donde yo vivía. Desperté y oí a una voz, quien reconocí luego, luego. Daniel.

—Pensé que jamás te ibas a levantar, tendría que conseguir a otra chica para divertirme —dijo riendo.

Él estaba recargado en un mueble donde estaba la televisión, me enderecé y me dolía mucho mi cabeza. Él se acercó con una taza y una pastilla.

—Ten, te caerá bien, solo tómatela —dijo él dándome la taza y la pastilla a lo cual yo obedecí porque me dolía exageradamente mi cabeza.



Violett

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En el texto hay: romace, comprada

Editado: 01.09.2018

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