Cazador ©

Capítulo 16

Siento mí piel arder, siento cómo sí la piel fuese a derretirse de mí cuerpo, me tomo de cada lado del rostro, - ¡Ahh! - chillo de dolor al sentir mí hueso de la pierna quebrarse haciendo un sordo y seco sonido - ¡Ahh! - sigo gritando al sentír cómo la mandíbula se me disloca.

Un momento a otro siento qué ya no duele nada, pero el ardor el mí piel aún está presente, levanto la vista desde el suelo, veo a los hombres qué nos han acompañado con el ceño fruncido, un chillido llama mí atención, la forma lobuna de Amber a unos metros de mí hace qué le sonría, pensé qué ella al ser mí mate, y de la mujer sádica de la qué estoy enamorado, ésto sería menos doloroso.

* - Aguanta Alec - la voz de Amber llega a mis oídos cómo un susurro - Aguanta, falta sólo un poco.

De repente siento mis espalda quebrarse, mí vista se torna borrosa y clara en milésimas de segundo, aturdiendome. Un gutural sonido no hamano sale de mí garganta al sentir mis encías sangrar, el sabor metálico no me molesta.

* - Aúlla - la voz de Leya es la qué está vez escucho en mí cabeza.

Y cómo sí se trátase más como una necesidades qué una sugerencia.

* - Alec - ahora es la voz de Amber la qué escucho - Amor, aúlla.

Lo hago

(...)

Amber

Quisiera poder ayudar a Alec, pero no puedo, sé qué la primera transformación es la más difícil, primero sientes un ardor en tu piel, luego el agonizante dolor de los huesos quebrarse, pero lo más doloroso es sentir cuando tu cerebro se adapta a las nuevas habilidades qué al transformarlo ocurre.

* - Aúlla - escucho como Leya se sugiere a Alec, cuando se da la pausa para qué el cerebro se adapte.

Mi corazón se estruja al escuhar como con su transformación casi completa chilla de dolor restregando su hicico el en suelo intentando inútilmente quitar el dolor de miles de agujas en tú cerebro * - Alec amor aúlla - le hablo.

El gutural aullido de Alec, ya en su forma lobuna, retumba por todo el bosque, me sorprendo al ver lo cohidos qué están los betas qué están a lado de Amy, su rugido es fuerte y demanda respeto y miedo. Espero impaciente a qué la gente nuve de polvo qué levanto por retorcerse, se esparza.

Al hacerlo, abro mis ojos lóbulos como platos, al igual qué todos los presentes, frente a nosotros recostado en el suelo, hay un lobo de pelaje gris, gris, nunca había visto un pelaje de ese color, una mezcla entre blanco y negro, me acerco lenta mente, me detengo abruptamente al observar sus ojos al levatar la cabeza, trago fuerte.

Mí maté es especial

- Ohh Diosa Luna - escucho la voz de Amy, el asombro en su tono de voz es justificable.

Pelaje gris y ojos azules.


- ¡Amber! - la voz de Alec me regresa de mi asombro.

- Tranquilo Alec - me acerco y me recuesto en el suelo, para pasar mí cabeza por su lomo - Aquí estoy tranquilo.

Me alegro cuando su pulso cardíaco se normaliza, levanto la cabeza y paso mí lengua por su hocico * - Puedes levantarte - indagó, un chillido y un asentimiento de su cabeza es lo qué me da - Vamos al lago.

Me lavanto primero, espero qué el lo haga con gran dificultad, sus patas flaquan al sostener su nuevo peso, peto al fin lo logra, nuestras vidas miradas se conectan, el rojo de mí mirada y el extraño, magnífico y único qué es el color azul de sus ojos.

(...)

Corremos juntos atraves del bosque, a veces me detengo para esperarlo cuando cae, me siento orgullosa al ver qué no se da por rendido, hasta qué lo controla por completo. * - Amber - me detengo, su voz sé escucha agotad - ¿Cómo puedo volver?.

* - Sólo concéntrate - me acerco hasta chocar nuestras narices, cierro los ojos concentrandome para volver a mí forma humana, consecuentemente siento mis huesos quebrarse para dar paso a mí cuerpo normal.

* - Kai no me deja.

Su lobo pienso.

Me acerco para pasar mis manos por du cabeza - Kai dejalo volver - le digo suavemente, recuerdo qué la primera vez que me transformé, Leya no me dejo volver a mí forma humana por tres días.

- Agrrr - doy un paso hacía atrás, Alec gruñe, me sobresalto cuándo salta por arriba de mí, le sigo con la mirada, frunzo el ceño al ver su cuerpo tenso y rígido. Huelo el aire en busca del aroma qué a puesto a mí mate de ésa manera, abro los ojos cómo platos al percibir un asqueroso a lodo y carne podrida.

Vampiros

Un fuerte golpe, hace qué atraviese unos árboles, intento moverme pero un terrible dolor me paralice, - Demonios - mascullo al ver la sangre salir a borbotones de mí pierna, la punta de un tronco me a atravesado.

(...)

Me quedo paralizado al ver el cuerpo de Amber chocar estrepitosamente contra un árbol, siento mí lobuno y peludo cuerpo temblar del miedo, miedo de perderla cuando más deseó tenerla y no soltarla jamás. Con una irá inexplicable volteo a ver a quién pagará por golpear a mí chica.



J. A. Clever

Editado: 13.04.2018

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