Desconocido [saga griegos #5]

Capitulo 6

Nicos

- vaya, que gran sonrisa la que traes - frunzo el ceño al encontrarme con Anndra.

- pensé te habías marchado, dijiste que lo harías - Anndra pasó su mano por su escote y me miró.

- Pensé en ti, no queria que sufrieras - no evite soltar una carcajada.

- ¿en mi? Me conoces y sabes que no soy ningún sentimental, esa mierda de andar llorando no es lo mío, menos andar buscandote - caminé hacia el cuarto de baño.

- te esperaré Nicos- la miré por encima del hombro, hasta este momento me fije en que llevaba la casi inexistente ropa de dormir que le había comprado para placer de mis ojos pero el deseo por Anndra estaba muriendo.

- descansa Anndra, estoy cansado - me movi al ver el proyectil que me tiró.

- ¿ahora te cansas? Tú y yo sabemos que eres ardiente y que por muy cansado que estés lo haces muy bien - suspire - quiero que hablemos de la boda - Miró su anillo de compromiso y jugó con él.

Desvíe la mirada, yo no quería casarme ahora, todo fue una ilusión, no fue amor.

- hablaremos luego,estoy cansado - entré al cuanto de baño y mi mente se centró en Iona, mi ex esposa y la mujer que fue mía, mi guardaespaldas de confianza... Estaba plantado frente a su casa tratando de averiguar si existía el famosos novio de mierda, la furia me embargaba y era irracional por que yo había seguido con mi vida... Tratando de olvidar a Iona me había enredado con Anndra y estaba seguro que la había olvidado... Pero fue un espejismo, Iona estaba tatuada en mi corazón.

Dejé que el agua recorriera mi cuerpo, Anndra tenia razón era un hombre ardiente y podía que tenía una mujer en mi cama.. A mi antojó y deseo pero deseaba a Iona, bajé mi mano y en ese momento volví a mis tiempos de juventud, mi cuerpo me lo agradeció.

Cuando salí de la ducha, me seque vigorosamente y me puse un pantalón de pijama, presentía me costaría dormir por el calor.

La pantalla de mi móvil se encendió y me acerque a el.

De: mano cortada

Jefe,le comentó que si hay un hombre en la casa de la señora.

Para: mano cortada

¿Lo has visto?

De: mano cortada

Si, sacó la basura, ¿qué hago?

Para: mano cortada

Nada, regresa a descansar.

Salí furioso del cuarto de baño, para Iona había sido fácil olvidarme; yo lo había intentado con Anndra pero no resultó, ¿para que intentarlo más? estaba haciendo su vida con otro hombre, indirectamente le había hecho daño ¿seguiria en lo mismo?

Anndra estaba dormida, la contemple por un instante era una mujer muy bonita... pero podía apostar que no me amaba o quizás si lo hacía a su manera, sólo debía acostumbrarme a esa manera fría de ser de ella... Iona me había mal acostumbrado y su manera de ser conmigo me había hecho esperar un amor como el de ella en otra persona.

Me acerqué a mi mesita de noche y tomé la cajetilla de cigarros, salí de la habitación y me dirigí al lado de la piscina, el cielo estaba estrellado, me acomode y encendi aquel cigarro para calmar tantas emociones que buhian dentro de mi.

Iona

- buenos días madre - sonreí al ver a mi hijo en la puerta del apartamento.

- Tomasso mi amor, pasa - mi hijo entró con una sonrisa pero su mirada iba de aquí para allá. Sonreí para mi misma por que sabía que tenía curiosidad de saber quién tenia las luces encendidas la noche anterior.

Por suerte Thanos no se encontraba andaba de compras para cocinar sus platos extravagantes pero deliciosos.

- ¿ya desayunate? - él negó, asenti y le indique que me siguiera a la cocina.

Nos dirigimos y el grito de horror que ahí se produjo me dejo doliendo los oídos.

Una Tabhita enfundada en su ropa de dormir rosa y el cabello sujeto en una moñas y pantuflas de conejito, miraba horrorizada a Tomasso.

Mi hijo la escudriño de la cabeza a los pies y a juzgar por su sonrisa de medio lado, le había gustado.Aunque ella estaba roja como la grana y apostaba que hasta la raíz del cabello.

- Tabhita, no te preocupes es mi hijo Tomasso- él aludido avanzo hacia ella y extendió su mano, honestamente era un chico muy guapo y entendía la vergüenza de Tabhita de que alguien como mi hijo la viera recién levantada.

- hola - Tomasso extendió su mano pero ella tenia los ojos abiertos como plato, se mordió el labio inferior y salió despavorida.

Me recoste en el refrigerador y por primera vez caí en cuenta que mi Tomasso ya no era un niño, ya era un hombre, creo que la negación de que algún día creciera y alzará vuelo había llegado a su fin.

Esperaba que fuera un hombre que respetará a las mujeres cómo lo hizo su padre conmigo.

- vaya, no le caí bien a la chica- enarque una ceja por que Tomasso era muy inocente, Tabhita se había impresionado por mi hijo... Mi Tomasso había hecho que ella tan madura se comportará como una niña, si mis ojos no lo hubieran visto no lo hubiera creído.



Katy Silva

Editado: 26.01.2019

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