Desconocido [saga griegos #5]

Epílogo

— ¡oh Dios! — me giré para ver a Iona que me miraba sorprendida — ¿qué pasó aquí?

Suspiré y evalúe el desastre: mi camisa estaba manchada de salsa, juraba que mi cabello estaba lleno de pasta. A mi alrededor había comida tirada por todas partes.

¿Y mi hija? Sus manitas estaban totalmente llenas de comida pero en su rostro había una total felicidad que me hacía sentir orgulloso.

— un pequeño problema de logística — Iona se acercó y llevo su mano a mi cabello, mostrándome los restos de pasta.

— ¿logistica? — asentí.

— sólo es cuestión de que la cuchara con la comida llegue a la boca de Ava.

— Nicos, creo que ... — me levanté y miré a Iona.

— amor mira su carita de felicidad, por que está aprendiendo a llevar ella la comida a su boca — Iona enarcó una ceja — bueno una pequeñísima parte de la comida a su boca.

Iona suspiró.

— está bien Nicos, luego limpias— asentí y sonreí.

— sabes que no tengo problema en hacerlo. Soy feliz Iona.

Ella se mordió el labio y sonrió.

Iona

Termine de poner un poco de perfume detrás de mis orejas. Nicos salió del baño en su pijama.

Él me recorrió con la mirada.

—  vaya creo que traigo demasiada ropa a la fiesta — me puse de pie y sonreí.

— pienso lo mismo —puse mis manos en mi cintura.

Él se acerco a mi y con sus manos recorrió mi cuerpo totalmente desnudo, lo único que llevaba eran unos tacones altos.

Descendió y su boca se apoderó de la mia.
Esa noche como las anteriores Nicos me hizo inmensamente feliz.

Me movi en la cama y al no sentir a Nicos me levanté.

Revise en la habitación de Ava pero no estaba. Así que supuse que estaba en la biblioteca.

Al abrir la puerta el estaba sentado con la foto familiar vieja entre sus manos. Levantó el rostro y me di cuenta que había estado llorando.

Avancé hacia él y lo rodeo con mis brazos.

— Nicos... — cerré los ojos — también la extrañó.

— nunca dejará de dolor Iona. Pienso que hoy sería una chica feliz.

Me solté y me senté encima del escritorio. Él apoyo su cabeza en mi rodilla.

— Ava y Desa son felices, Tomasso sufre.

— sabemos el motivo Nicos — acaricié su cabeza — debemos dejar a nuestros hijos tomar sus propias decisiones. Ava esta pequeña aún, así que la cuidaremos bien.

Levantó el rostro y besé sus labios.

— te amo Nicos Tziolis — él sonrió y se limpió los ojos.

— yo te amo más mi querida Iona. Gracias por cada día que has estado a mi lado.

— creo mi amor que debía estar, como cuando casi quemaste la casa cuando te pusiste a cocinar por suerte llegue a tiempo con el extintor o como cuando no se donde rayos se te ocurrió tratar de tejer, hubieras muerto de rabia al no saber que hacer con las agujas
— él sonrió y me sentí mejor, al notar que estaba dando resultado el alejarlo de la tristeza. Era difícil para nosotros como padres no dejar de sentir dolor por el recuerdo de Kaia. Creo que lo que más dolía era la forma como había sido arrancada de nuestras vidas.

Cuando el Dr. Silvestre se contactó con Nicos para preguntar si conservariamos la muestra. Le dije a Nicos que la tuviera por un tiempo, mientras se operaba e intentábamos por la vía natural el embarazo. Cuando logramos concebir y se dio el nacimiento de Ava.

Pedí que desechara la muestra. Miré la foto familiar nueva y no evité sentir lo mismo que Nicos al no ver a Kaia en la foto. Deseaba desde el fondo de mi corazón tenerla a nuestro lado pero las drogas la habían arrebatado de nuestras vidas.

Bajé del escritorio y tomé de la mano a Nicos. Caminamos hacia nuestra habitación y nos acomodamos en nuestro lecho, lo abracé fuerte y sentí esa paz que sólo sentía en los brazos de mi esposo.

El era un gran hombre con un gran corazón. No le gustaba que nadie se enterará de lo que él hacia por los demás. Eso adoraba de él que era un hombre que se daba así mismo para los demás.

Sonreí al pensar que siempre estuve enamorada del mismo hombre, cuando pensé que me estaba enamorando del Desconocido silencioso lo hacía nuevamente de mi esposo.

Cerré los ojos y sentí su beso en mi cabeza. Algo tan simple para muchos pero para mi era mi todo.

Yo amaba a ese hombre con locura y lo admiraba con todo mi corazón.



Katy Silva

Editado: 26.01.2019

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