Capítulo 15
La primera vez que Alessandro tuvo miedo
Alessandro De Luca no tenía miedo.
Esa era una de las cosas que todos sabían sobre él.
Había enfrentado enemigos.
Traiciones.
Situaciones donde un error podía costarle la vida.
Pero nunca había sentido miedo.
Hasta que se trataba de Marla.
---
Era una tarde tranquila.
Demasiado tranquila.
Marla había quedado de encontrarse con él en una pequeña cafetería, pero habían pasado veinte minutos y ella no aparecía.
Alessandro miró su teléfono.
Nada.
Llamó.
No respondió.
Volvió a llamar.
Nada.
Matteo observaba en silencio.
Nunca había visto a su jefe mirar un teléfono tantas veces en tan poco tiempo.
—Señor, quizá está ocupada.
Alessandro no respondió.
—Marla siempre llega tarde.
Matteo recordó las veces que la había visto correr diciendo:
"Perdón, me entretuve ayudando a una señora a cargar unas bolsas."
O:
"Perdón, un gatito necesitaba ayuda."
—Probablemente ocurrió algo pequeño.
Pero Alessandro ya había tomado una decisión.
—Encuéntrenla.
---
Mientras tanto...
Marla estaba sentada en una pequeña tienda de mascotas.
Completamente concentrada.
—No puedo creer que alguien haya dejado a este cachorro solo.
Tenía un pequeño perro en sus brazos.
El animal estaba asustado.
—Tranquilo.
Ya pasó.
No estás solo.
La dueña del lugar sonrió.
—¿La conoces?
Marla negó.
—No.
Pero alguien tenía que quedarse con él hasta que llegara ayuda.
Su teléfono estaba sin batería.
Y ella no tenía idea de que medio equipo de seguridad estaba buscándola.
---
Cuando Alessandro finalmente llegó al lugar indicado por sus hombres, la encontró.
Sentada en el suelo.
Con un cachorro dormido sobre sus piernas.
Por unos segundos no dijo nada.
Solo la observó.
El alivio fue tan fuerte que casi le dolió.
—Marla.
Ella levantó la cabeza.
Sus ojos se iluminaron.
—¡Alessandro!
Mira este pequeño.
Lo abandonaron.
¿No es triste?
Él se quedó mirándola.
Había pasado la última hora imaginando mil escenarios.
Y ella estaba allí...
Preocupada por un perro.
—Tu teléfono está apagado.
Marla miró su celular.
—Ay...
Se me olvidó cargarlo.
Hizo una pequeña pausa.
—¿Estabas preocupado?
La pregunta fue sencilla.
Pero Alessandro se quedó quieto.
Porque la respuesta era demasiado honesta.
Sí.
Muchísimo.
—Sí.
Marla lo miró sorprendida.
Nunca había escuchado a Alessandro admitir algo tan fácilmente.
—Alessandro...
Él apartó la mirada.
—No vuelvas a desaparecer sin avisar.
Ella sonrió suavemente.
—¿Eso fue una orden?
—Sí.
—¿O una preocupación?
Él guardó silencio.
Marla se acercó un poco.
—Creo que fue preocupación.
Por primera vez, Alessandro no negó nada.
—Puede ser.
Ella sonrió.
—Me gusta cuando te preocupas por mí.
Él la miró.
Y en ese instante comprendió algo que nunca había sentido.
El hombre que había enfrentado a todo el mundo...
acababa de descubrir su mayor debilidad.
No era el miedo a morir.
Era el miedo a perder a la única persona que había logrado hacerlo sentir vivo.
#309 en Joven Adulto
#1328 en Novela contemporánea
romancemafia, romance billonario, protector × chica sencilla
Editado: 01.08.2026