El Rey Vampiro

CAPITULO EXTRA SOBRE THOMPSON Y ROUSE.

-Vamos no puede ser tan malo.  
-Rose se cruza de brazos, con la vista fija en su esposo.

-Princesa, pídeme lo que sea, pero nada que tenga que ver con estas festividades.

-Por favor. -La joven se acerca a él, poniéndose de puntillas y apenas rozando sus labios con un beso casto.

-No me terminas de convencer. 
-Thompson odiaba la navidad, y el hecho de ir a comprar un árbol no le causaba gracia.

-Por nosotros. -Rose masajea su vientre, tratando de usar su embarazo para convencerlo. -Yuri, no seas tan amargado.

Al escuchar su nombre de cuna, el vampiro sabe que se encuentra en problemas, Rose solo lo llama por su nombre cuando está enojada.

-Oh está bien, ¿contenta? -Pone los ojos en blanco.

-Te amo. -Ella se guinda de su cuello y atrapa sus labios, con un beso de agradecimiento.

-Y yo a ti. -El guardaespaldas, la abraza con cuidado, su mano se coloca en el abultado vientre sintiendo a su hijo patear. Sonríe al admirar el milagro de la vida,  ni en sus sueños más remotos, se vio al lado de una humana,  a la que llegara amar y además ser padre.

Resignado sonríe ocultando el fastidio que le causa estas celebraciones y sin más remedio, se aventura a la compra del árbol.

Llega al depósito de 
abetos, rodea el lugar buscando uno acorde a la descripción que le pidió su mujer.

-Vaya, vaya a quién tenemos aquí. 
-Esa conocida voz terminó de arruinar su día.

-Ni una palabra.  -Señala sin voltear.

-La pequeña Rose domo al león convirtiéndolo en un gatito, miau. 
-Imita el sonido del animal soltando sonora carcajada luego.

-Stone mi humor es negro hoy, no lo empeores.

-Tío Yuli.  -Una niña de alrededor de tres años, sale corriendo en su dirección, sus vivaces ojos azules se iluminan al verlo.

-Hola Beatríz. -La levanta entre sus brazos y la estrecha con ternura.  Como a la infante se le dificulta pronunciar su apellido, Thompson permite que le diga su nombre.

-Mila.  -Con su manita señala el árbol ya sujetado en el techo del vehículo.

-Es hermoso, no sé mucho de esta cosas,  ayúdame a escogerlo.

-Sí. -La niña aplaude emocionada.

-Oh Thompson que sorpresa.  
-Annia aparece con Jeremy atrás. Este último trae en brazos a su hijo Bryan.

-Que emoción  todos reunidos en este sitio. -Deja ir con sarcasmo Thom.

-¿Dónde queda tu espíritu navideño?  -Consulta Annia divertida.

-En el cementerio, estoy aquí por mi esposa, punto. -Se cruza de brazos.

-Es tan romántico.  -Expresa Annia encantada.

-La bella dominó a la bestia. -Se burla Jeremy.

-No me provoques. -Le advierte Thompson, deseando largarse de ahí.

-Tío el álbol. -Coloca a Beatríz en el suelo, de inmediato sus castaños cabellos se pierden en una esquina.

-¿Pasaras noche buena con nosotros? -Annia lo mira con expectativa.

-Ahí estaremos. -Confirma Thompson sonriendo como el Grinch.

-Me asusta. -Bryan se esconde detrás de las piernas de su papá.

Al unísono tanto Xavier como su esposa y hermano, entonan carcajada que el mismo aludido mueve la cabeza a los lados, uniéndose a las risas.

-Tío Yuli lo encontle.

La niña tenía dificultad de pronunciar la r, por lo que la sustituía con la l.

-Bien, llévame.

La comitiva sigue a Beatríz, que se coloca junto a un gran abeto. 

-No está mal. -Menciona el guardaespaldas satisfecho, pero su sonrisa se apaga al ver el precio. 
-Debe ser una maldita broma, ¡200 dólares! -Exclama sorprendido.

-A Rose le fascinará. -Añade Annia acariciando una de sus ramas.

-De ninguna manera, con el salario que tu esposo me da, no me alcanza para nada, me iba mejor en la otra profesión.

Ahora es Stone el que endurece sus facciones,  no le ha gustado el comentario.

-No hay problema, te lo regalamos ¿no es así amor? -Añade Annia retorciendo la mirada a Xavier con advertencia.

-Claro, que son 200 dólares. 
-Pronuncia entre dientes.

Una vez que las tres familias consiguen el árbol, cada quien retorna a sus hogares. A las 8:00 p.m. sería la celebración de la navidad y la apertura de regalos en casa de los Stone.

-Thom es hermoso. -Expresa Rose, extasiada.

-Me alegro que te gustara, lo escogió Be.

-Esa niña tiene buen ojo.

Él sonríe en respuesta, abrazándola por atrás, al tiempo que besaba su cuello, haciendo que la joven sienta un escalofrío.

-Hora de decorarlo.

Con no mucho estusiasmo acepta la labor, pasadole ella las brillantes bolas decoradas, guirnaldas y finalmente, las luces.

-Ten, falta lo principal. -Le entrega una estrella de cristal. Es perfecto, gracias. 

-Una mínima parte de lo que soy capaz de hacer por ti.

Los esposos se besan con amor infinito, hasta que ella se queja, tocando su estómago.

-¿Qué sucede princesa?

-Creo que acabo de romper la fuente. -Observa a sus pies, notando ambos el líquido en el mosaico.

-Está bien, no entremos en pánico ¿Dónde está el bolso con la ropa del bebé?



Ijeloga

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En el texto hay: vampiros, amor, sangre

Editado: 07.01.2019

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