Eres mi cielo

1. La sombra de los recuerdos

Danielle Anderson.

A veces la peor pesadilla comienza cuando estas despierta y ves la mierda de vida que tienes.

-Danielle Anderson.

- ¡¡ BASTA, BASTA!! - grito.

Despierto de golpe y me percató que solo fue una pesadilla, que lastima es una real, que viví y paso.

- Las 4:35 am - genial no poder dormir lo que resta de la noche.

Así son mis días dormir alrededor de tres o cinco horas máximo.

Han pasado 3 años de tortura para mí, donde lo único que siento es una tristeza inmensa por todo mí ser, recordarlos me quiebra por completo, saber que yo estuve ahí y no pude hacer nada ¡no hice nada joder!

«Eras una niña como ibas a salvarlos, hiciste lo que pudiste Danielle, ¡hiciste todo lo que pudiste!».


Me reprendo mentalmente, por más que he tratado de meterme en la cabeza que no fue mí culpa, no puedo, toda mi vida llevare esa culpa sobre mis hombros.

Me levanto de mí cama y voy hasta mí ventana la abro y el aire fresco me abraza y me hace sentir un poco más tranquila, pero mí ansiedad sigue ahí en mí ser apoderándose de mí, de nuevo.

Mis manos empiezan a temblar y siento mí corazón latir furioso, cada vez el aire me falta y siento que la habitación es demasiado pequeña.

Doy unos pasos para salir de la ventana y sentarme en el suelo en ese reducido espacio de mi terraza. Abrazo mis piernas y apoyo mi cabeza.

Una neblina oscura y densa me cubre mí cuerpo y siento miedo, el pánico comienza a intensificarse, mis manos no dejan de temblar y sé que estoy a punto de un ataque de ansiedad.

Vamos relájate Danielle, inhala exhala concéntrate en tu respiración, grito para mis adentros.

Y comienzo

Cuento hasta 10 mientras respiro profundamente concentrándome sólo en eso.

No puedo, no puedo joder, no puedo.

Imágenes de la muerte de mi mamá y mi hermano llegan a mí como flashes, y todo lo que llevo avanzado para tranquilizarme se esfuma, como si nunca hubiera estado ahí.

Por más que trato de apartar esas imágenes de mí no puedo, la mirada de Michael, mi madre en el suelo, Michael despidiéndose de mí, yo tratando de salir de ahí, el miedo que sentí y la irá cruda llega a mí ser.

El coraje conmigo misma es cada vez más grande y abrumador.

Me levanto del suelo y camino hasta el barandal de la terraza veo el jardín de esta grande casa tan ajena a mí, tan desconocida para mí.

Sería tan fácil acabar con todo esto. pienso mientras miro todo a mi alrededor.

Sería maravilloso acabar con este dolor.

«No Danielle, esa idea bórrala de tu mente».

Sacudo mí cabeza para borrar todas esas ideas de mí mente y hacer una idiotez de nuevo.

El aire hace que mí cabello se pegue a mi cara dándome una tranquilidad tan intensa que solo la naturaleza lo puede lograr. No puedo seguir con esto, no puedo seguir recordando esto día tras día.

.

No sé cuánto tiempo ha pasado, he sentido que es una eternidad, pero no sabría decir, solo me quedo aquí viendo en un punto fijo cada vez mí respiración es más regular, y me siento un poco -  sólo un poco mejor- a pasos lento y tembloroso camino dentro de la habitación.

Una vez dentro me dejó caer en el colchón de mí cama y pongo mí vista en el reloj que está en la mesita de noche 5:30am.

Es muy temprano.

Dormir ya no es una opción se de ante mano que no tendré éxito alguno.

Estar en estas cuatro paredes tan solitarias y sin vida tan llenas de tristeza - viajo mi vista por estas paredes blancas hasta que mí vista se pone en un punto fijó. El techo. - Estar aquí me autodestruye, y sé que estar sola mis pensamientos toman toda la fuerza necesaria para repetirme lo mala persona que soy.

Todo esto es una mierda, mi vida entera lo es. Y no sé qué hacer para parar, no sé si quiera que esto pare.

«Basta Danielle no fue tu culpa, deja de culparte por algo que no eres responsable»una voz fastidiosa grita en mi mente, esa que me ayuda a levantarme todos los días, sé que tiene razón, pero el problema es que una parte de mí piensa lo contrario.

No tengo idea cuantas veces me he repetido «no es tu culpa» y creo que no será suficiente, todas las noches me repito lo mismo, pero sigo ahí en ese hoyo que solo me destruye.

Hace tres años caí en ese hoyo tan destructivo como abrumador y nunca he salido de él , hace dos años e fingido que todo está bien , que lo he superado y muestro una sonrisa para el mundo entero pero la realidad cae en mí por las noches donde lloro hasta que mis ojos se hinchan, hasta que las lágrimas no salen ya , hasta que descargo todo el dolor .

Ahora estaría tres metros bajo tierra, pero feliz porque el dolor se acaba, pero mi destino fue otro y Edson logro salvarme a tiempo.



Jaz mendez

Editado: 17.01.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar