Es tan difícil volver...

Capítulo 1

Ya dos veces que me mandan con la psicologa de esta estupida institucion, solo me dormi por unos minutos, deberian de poner algo que pase una pequeña desgarga electrica asi nadie se dormiria. Pero tienen miedo a que los clausuren.

— Hola Aubrey, creo que hoy estoy mas inspirada para hablar contigo.

—Oh, ¿esta drogada?.

— Solo sientate.

Su inspiracion salio volando por la ventana, deberia ser otra cosa que esto, no puede aguantar ni una simple broma. ¿Un cuaderno?, ¡Para que voy a querer uno?.

— Escribe como seria tu vida perfecta, no importa si es absurdo, solo es una forma de expresartus ideas.

— Solo terminemos con esto, tengo clase de politica.

Genial entro otra profesora.

— ¿Politica?, no tienen ninguna clase de politica.

Creo que mejor empiezo a escribir este enorme cliche para que no molesten...

 

Aubrey Zuberbühler la chica perfecta de la preparanoria H, no solo sus promerios son perfecto tambien su piel tan humetada y sin inperfecciones, haciendo que su piel morena tenga un hermoso brillo. Con un cuerpo delgado pero con atributos desarrollados, siendo la mas desea de la preparatoria.

En su vida todo iba genial, sus padres superaron su cricis matrimonial, asi que volvieron sus dos hermanas menores, pero lo que mejor iban eran las sucursales que su madre habia abierto con la erencia del abuelo Julia. Ahora ya no vivian en un departamento diminuto y pudieron comprar una enoerme casa serca de la playa.

Su hermano mayor Devin le estaba arrojando bolitas de queso.— Brey, no deberias ir a practicar con el skate, dijiste que no lo ibas a dejar despues de que te lo compraras.— El le sonreia burlandose mientras que su hermana se levanto del sofa.

Ella fue a su cuarto para tomar su skate , para ir al cuarto de las gemelas, quienes la miraron, esta solo les puso dos cascos que estaban en la parte de arriba de una estanteria. Las tres chicas fueron a la cochera para sacar dos bicicletas, asi todas andaban y se divertian un poco.

Un chico de alrededor de diez años tomo su brazo antes de que se marchara.— ¿Puedo ir con ustedes Aubrey?.

— Haz lo que quieras Cedrik, pero no molestas.

Ahora eran cuatro que andaban por la acera mientras charlaban de las ocurrencias de las niñas de cuatro años. Cuando llegaron a un pequeño puesto donde un señor vendia manzanas caramelizadas, las menores bajaron de sus bicicletas para que Aubrey les comprara.

— Hola, me da dos de esas manzanas.

— Claron son 10 dolares.

Cuando ambar niñas tenian sus manzanas ella le pago al señor.



Mari<3

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En el texto hay: sueños reveladores, cosas raras, vida falsa

Editado: 26.08.2020

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