Formé (2°parte Saga Salvajes)

Capitulo 5

 

Se despertó solo en la oscuridad de su habitación como llevaba haciendo en los último siete años. Sin embargo, hoy, se sentía más solo que nunca. Su abuelo ya no estaba, se había marchado al igual que sus padres e hijo. Miro el reloj que colgaba en la pared y este marcaba un poco más de las cinco de la mañana, no lograba dormir más de cuatro o cinco horas.

Se levantó ansioso y tal vez nervioso. La nostalgia de saber que de ahora en adelante despertaría y estaría completamente solo en el rancho lo atormentaba, no obstante, el saber que Susan venia le producía cierta felicidad.

Al caminar por casa, lo abrumo el silencio. Era insoportable, debía admitir que no le gustaba a pesar de que el ya no hablara mucho, no le gustaba estar solo y en silencio.

Se preparó un café antes de ir al aeropuerto cuando su teléfono sonó.

Tomó el aparato que tanto se había negado a no utilizar, sin embargo, los tiempos cambiaban y no le quedaba más remedio que adecuarse a ello.

Tenía muchos mensajes que ignoro hasta que se detuvo en uno.

“Toro´s ha funcionado bien,

me encargare de todo”

G.

“Gracias”, fue lo único que respondió y envió de vuelta. Al menos tenia alguien con quien contar y que creía en él. Termino el café y salió con destino al aeropuerto.

Llevaba media hora esperando a Susan y si sus cálculos estaban bien, el avión que acababa de aterrizar era en el que venía su vieja amiga. Se dirigió al pasillo por el que saldría a esperar que apareciera Susan. Luego de cinco minutos la vio, lucia mucho más delgada y elegante. Su forma de vestir era distinta, su cabello, salvaje igual que siempre pero su color era igual que a cuando la conoció. Su expresión era distinta, era de una mujer segura de sí misma.

Sonrió de felicidad cuando sus miradas conectaron. Susan no dudo en correr a los brazos de Cael y rompió en llanto.

–¡qué alegría verte Cael! –exclamo aun entre sus brazos.

–gracias por venir, me alegro mucho que volvieras. Lamento que sea en estas circunstancias, pero me alegra verte tan bien –respondió con absoluta sinceridad. Estaba orgulloso de ella y de sus logros.

–tu estas más viejo –bromeo –pero no te queda mal, te ves mucho más serio que antes –agrego sonriente y él sin poder evitarlo, también rió.

–¿vamos? –dijo Cael.

–si claro, solo, esperemos un momento, no viaje sola –anuncio nerviosa y sonriente. Cael se tensó inmediatamente y sintió que su corazón saldría de su cuerpo ¿sería posible que ella estuviera de vuelta? Sus ojos la buscaron con desesperación y anhelo, acción que no pasó desapercibida a los ojos de Susan

–tranquilo, ella no viajó –aclaro con tristeza recibiendo una mirada de Cael, que fue imposible descifrar para ella.

Al cabo de unos minutos y para su gran sorpresa, se encontró una vez más con aquel pelinegro con el que hace años había tenido más de algún encuentro, y peleas.

–Cael –saludo Luke.

–Luke –saludo de vuelta.

–mi más sentido pésame –agrego Luke tendiéndole la mano.

–gracias, y gracias por acompañar a Susan –respondió Cael apretando su mano.

Los tres se fueron juntos hacia el rancho Thoros. Susan le había pedido que Luke se quedara con ellos y el acepto, no quería estar solo, le vendría bien algo de compañía.

Durante el transcurso los escucho hablar animadamente. Parecían llevarse bastante bien, su relación había cambiado con el paso del tiempo. No intervino mucho en la conversación, solo cuando era necesario. A pesar de que Cael no fuera muy expresivo estaba feliz de volver a ver a su hermana. Sabía que se iría tarde o temprano, pero estaba dispuesto aprovechar los días que estuviera allí.

Cuando Susan anuncio que no viajaba sola por un momento pensó que su compañía se refería a ella, pero se había equivocado. Gran fue su sorpresa al ver a Luke Bennett allí en Georgia.

Quién lo iba a pensar, que aquel hombre con el cual nunca había tenido una buena relación y no solo con él, sino también con Susan, se hospedaría en su casa. Si mal no recordaba Susan y Luke eran como perros y gatos, sin embargo, ahora su relación era muy distinta. Eran, eran como si fueran algo más que amigos, ¿quizás ellos estuvieran juntos?, pero, ¿no era Luke su eterno rival? quizás ella le había aclarado que jamás estaría con él, o quizás, ella estaría con otro hombre, ¿habría ella superado el pasado? Tenía tantas dudas en su mente que le era imposible concentrarse en lo que hablan sus dos acompañantes.



Raisa Venher

Editado: 22.12.2019

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