Karlie's nightmare

Capítulo 27

Nunca he conocido odio como este. Odio de tu propia piel y pensamientos. De repente, eso es todo lo que soy, todo lo que hago; odiar. Y detesto lo poderosa que es la emoción en sí misma, cuán consumidora, intrusa y tóxica.

Toda esta situación está mucho más allá de mi comprensión y por eso, trato de convencerme a mí misma que no fui yo quien dejó a mis padres, que fue la influencia de Caleb en mí, que debería odiarlo más de lo que ya lo hago, no a mí misma. Pero ya no puedo seguir mintiendo, y para ser sincera, estoy cansada de hacerlo. No, es hora de que acepte las consecuencias de lo que hice y trate de recuperarme después. No soy tan buena persona después de todo. Siempre he sido una sábelo todo, pero hay tantas cosas que no entiendo, tantas cosas que no sé; finalmente estoy empezando a entender que nadie es cien por ciento buena persona o amable todo el tiempo. Hay oscuridad en cada persona, al igual que hay luz. Es por eso que no podía entender cómo Caleb podía ser tan bueno con Aidan, pero tan malvado conmigo, sin embargo ahora lo hago; dentro de cada uno de nosotros está el bien y el mal, una elección que debemos tomar todos los días. 

La noche en que traté de huir sin la gente que me mantuvo con vida por tanto tiempo, elegí la parte malvada de mí y elegí mal. Ahora... ahora puedo agradecer a Dios por el accidente que tuve. No debería haberme preguntado por qué me sucedió a mí, sino lo que el accidente hizo por mí. 

Hay tiempo para todo. Veinticuatro horas al día son suficientes para concentrar mi odio, todo mi odio en una sola persona, y concentrar todo mi amor en la gente por la que me quede viva, porque son la única razón por la que todavía estoy aquí.

Así que, lo primero que hago cuando salgo del auto de Caleb, es correr hacia la cocina y abrazar a Aidan. No esperaba que él estuviera allí, en realidad estaba buscando a Kelly, pero cuando él me ve... es como si mi mente se apagara, y todo lo que puedo pensar es cuánto lo amo y cuán agradecida estoy de que este aquí. Cuán agradecida estoy de que ambos nacimos al mismo tiempo y de que todas nuestras desdichas nos llevaran a este exacto momento; a mí en sus brazos.

También le doy un beso en la mejilla, justo donde está su herida, uno largo. Como una promesa de que aún hay esperanza para nosotros.

Cuando me alejo de sus brazos para ver su rostro, sus ojos sonríen. Él no me pregunta qué estoy haciendo o por qué de repente lo abrazo después de semanas de evitarlo... simplemente, asiente una vez, comprendiendo todo lo que quise comunicar con ese beso inocente.

—Feliz cumpleaños, pequeña Karlie.

Me río con suavidad. Él no me ha llamado así en mucho tiempo.

—Gracias —susurro. Oigo pasos detrás de él y me inclino a un lado para ver quién es: Kelly. Está usando otro pijama azul y cuando nos ve a mí y a Aidan, deja de caminar, se pone nerviosa y sus mejillas se ponen rojas.

Es muy probable que Aidan nunca la haya visto con un lindo pijama.

—Hola, no quise molestar, solo vine a buscar agua.

—Alguien usando un pijama tan lindo como ese no puede ser una molestia.

Aidan se hace a un lado para dejarme pasar y yo camino hacia ella.

—Necesitamos hablar. Antes de que Caleb regrese —los hombros de Kelly se tensan visiblemente, pero asiente y salimos por la puerta de atrás a la piscina.

Nos sentamos frente a esta y empiezo a hablar.

—Antes de decirte esto, debes saber que la razón por la que no te dije antes es porque quería protegerte.

—¿Ya no quieres protegerme más?

—Sí quiero, pero eres fuerte, y no tenía derecho a esconderte este secreto —suspiro —. Hace aproximadamente un mes, Bruce y yo seguimos a Caleb, pensando que veríamos a mis padres, pero en cambio, vimos a Jasmine y otras chicas que desconozco.

Sus ojos se abren y frunce el ceño. La ira crece en sus ojos.

—No lo entiendo, ¿por qué tiene mi hermana? ¿Es que tenerme a mi como una empleada no es suficiente para el?

—No tengo idea. Él es... realmente inteligente —ella intenta levantarse, pero yo le agarro la mano para mantenerla sentada —. No te estoy diciendo esto para que vayas a hacer algo loco como lo que intentaste hacer hace unos meses. ¿Está bien? Yo me encargaré de esto. Te juro que lo haré. Solo necesito un poco más de tiempo y tu ayuda. 

 

  ☼☼☼☼ 

 

Después de que Kelly yo entramos, encuentro a Aidan todavía en la cocina. Está sentado en el desayunador con un perro caliente en la mano. Bien. Para esto que estoy planeando necesito su ayuda también y sé que después de ese beso, él no podrá decirme no.

Me siento a su lado y espero a que él tome un bocado para hacer mi pedido.

—Necesito que compres Ambien para mí. —Tenía la esperanza de que no supiera qué es ambien, pero estoy equivocada, al igual que la mayoría de las veces. Sus ojos se abren mientras traga su comida con dificultad.

—¿Para qué necesitas una droga hipnótica, Karlie?

Ay Dios. Me ha llamado por mi nombre de pila.



Arelis Acosta

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En el texto hay: misterio, secuestro, romance prohibido

Editado: 08.09.2019

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