La chica que no podía tocar | Seokjin

Capítulo único

Día 42

— Estoy bien.

  No, ella no está bien. Morirá pronto según el doctor, su cabello está más débil cada día, su piel más pálida y su contextura más delgada. Su mirada no radia esperanza como siempre lo hacía... Conozco a Jiwoo desde que somos adolescentes, su padre es el jefe del mío y próximo socio de la compañía de autos. 

  Hace un mes tuvo una caída grave mientras jugábamos con uno de los helicópteros de su padre, no íbamos tan alto, solo probaba como elevarnos, pero cuando lo logré, ella no tenía su cinturón de seguridad puesto y cayó al suelo. La llevé al hospital lo más rápido posible, no había sangre en su cabeza y era más peligroso porque la hemorragia podía quedar adentro. En el momento que el doctor la vio la ayudaron inmediatamente y al cabo de dos horas me dieron la noticia.

Cáncer terminal.

 No lo entendía, nadie lo hacía. Era imposible creer que alguien con un cáncer tan avanzado se encontraba de pie como si nada...

— En serio, lo estoy.

  ¡A la mierda, que no! ¡¿Qué hubiera pasado si no jugaba con el helicóptero?! ¿Ella estaría bien o sería lo mismo? Porque fue gracias al golpe que la enfermedad se hizo presente.

— Sé que te sigues preguntando lo mismo, el doctor te lo explicó.

   Si, me explicó como pudo de que todas las personas tienen cáncer, solo que a otras se le desarrollan. En este caso, fue así: Jiwoo tiene cáncer de mama. Gracias a la caída los doctores pudieron verlo; sin embargo, ya estaba entra la fase final, no podían hacer nada.

— Tenemos todo el dinero del mundo —la miré— ¿Por qué no quieres intentar usar la medicación?

  Uno de los médicos propuso usar algunas cosas para mantenerla, pero ella no lo quería.

— Sabes que no lo necesito, no quiero sufrir —me sonrió levemente y posó su mano en la mía—. Prefiero estar contigo, siempre has sido mi apoyo, Jin.

   Giré mi cabeza al paisaje que nos rodeaba, era muy hermoso igual que ella. No lo digo por su físico, es blanca, cabello corto y oscuro como la noche, sus ojos grandes color café con piel delicada como la seda... Su sonrisa es lo único que me mantiene con vida.

— Ojalá pudieras quitarte esos guantes.

  Uno de los doctores dijo que no se expusiera ante germenes porque al parecer aceleraría todo. Siento que esto es una manera de tortura, el cáncer no se contagia así, pero qué puedo hacer, es la palabra del doctor contra la mía. Jiwoo casi no habla, solo para lo necesario como ahora "Estoy bien", "Sí", "No" "tengo hambre" y eso último es un indirecta muy directa de decirme que cocine algo. No soy tan bueno en la cocina, nada más me defiendo, mamá me enseñó todo lo que sé.

Día 45

   La enfermedad es más notoria, ya sus ojeras son de un tono morado evidente. Su padre está preocupado, sospecha que hay algo mal. Ayer discutió con mi padre pensando que andábamos en malos pasos y que por eso ella estaba así, con: Falta de sueño, siempre con dolores, no lograba comer bien y vomitaba.

— ¡¿En serio pensó que estaba embarazada de ti?! —dijo entre risas. Sin embargo, yo no me reí, verla así no me hace ni sentir un cosquilleo con mis chistes malos— Vamos, Jin. Ríe ¿No te gustaría tener un bebé conmigo?

   Eso me sorprendió mucho... Tener un bebé con Jiwoo ahora es como un sueño para mí, formar un familia ¡Casarnos! Eso está muy presente en mis pensamientos desde que tenemos 18, me enamoré de ella. Obviamente no le he dicho por conservar su amistad, aunque creo que ya lo sabe, Jiwoo siempre dice que el amor es más claro que las sopas de su madre.

Día 120

  Nos fuimos de viaje en secreto para no asustar a nadie, Jiwoo se desplomó por la escaleras y la llevamos al mismo hospital donde le pagué a los doctores para que no dijeran nada. Solo explicaron que ella no dormía bien y comía bien, nada más. Entre todos sacamos la conclusión que es por la temporada de exámenes, Jiwoo no se pudo graduar conmigo en la carrera de Arte porque su padre no estaba de acuerdo, entonces la inscribió en la misma universidad para ver  sus amigos pero, con la carrera de Administración de empresas.

— Tengo hambre.

 Dijo desde la cama, envuelta en mucha sabanas viéndome fijamente con un poco de su bonita sonrisa.

— ¿Por qué mantienes en silencio tus sentimientos? —pregunté, harto. No quería ser el único con el que cuenta ¡Quería que todos la apoyaran también, no quiero que se sienta sola!

— Jin —contestó en un tono suave para relajarme—, eres quien nada más necesito —intentó hacerme una seña con sus dedos para formar un corazón, pero su mano cayó muy rápido—... Ah, no puedo ¡Ey, tengo hambre!~

— Voy.

Día 153 

— Ay~ Ji-Jin, más despacio, duele —suplicó, Jiwoo entre gemidos.

  Si, es lo que parece. Dijo que no quería morir virgen (cualquiera reiría ante esta situación, pero no es para nada gracioso), que quería sentir esa chispa de las que todas su amigas hablaban. Me confesó que había tenido algunos pensamientos sucios hacia mí, quería decirle lo mismo pero, el miedo me venció. Porque solo tenemos sexo, por mi parte siento tanto amor, emoción... Por ella, no lo sé, nunca he podido leer mentes como en las películas para averiguar qué pasa por su mente cuando estoy cerca.

 Sus filosas uñas rasgaban mi espalda, no tenía piedad ante ella. Si quería sentir muchas cosas, las sentirá.

— ¡Jin, más lento!

— N-No puedo.

  Tenía la necesidad de besarla ¡Necesitaba hacerlo, al diablo la regla de no tocar! Busqué sus labios con lo míos pero, ella giraba su cara a otro lado. Solo oía sus gemidos y los sonidos que hacían nuestras intimidades al chocar.

Día 270

— ¿Crees que esté embarazada? —preguntó de la nada.

— Lo más seguro.

— Quiero hacerme una prueba —pidió alegre.



ChanChan

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En el texto hay: amor, bts jin, triste y sola

Editado: 26.10.2020

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