La Depuración: Origen

Capítulo Trece

Narra Natalie

- Esa no es una pandilla -dice Alicia con temor.

- Es un maldito ejército -afirma Dolores.

- No, es más grave -murmura Isaiah sin despegar la vista.

- Es toda una milicia. Hay que intentar salir de aquí -sugiere Dolores.

- ¿Cómo? Vienen desde todas las entradas. Al frente, atrás -digo.

- ¿Qué hacemos? -

- Atrincherarnos, armarnos con lo que tenemos. No nos rendiremos -

Me alejo cuando siento que mi teléfono está vibrando. Contesto.

- Esto es lo que va a pasar, Nat -dice Sander al otro lado de la línea- Irán de piso en piso, matando a todos. Tú estás en el piso 14, así que tienes tiempo. Quiero que vayas a la parte trasera del departamento y busca un lugar seguro para ocultarte, ¿sí? -

- Está bien -respondo.

- Sé fuerte, Nat. Estoy en camino -

No digo nada más y cuelgo.

Narra Sander

Abro la parte trasera del auto y saco todas las armas que puedo. Me acerco a Justin y chocamos puños mientras él me desea buena suerte.

Camino rápidamente decidido a matar a todo lo que se cruce en mi camino.

Ingreso rápidamente y me apego a la pared. Observó los cadáveres que están tirados en el suelo y avanzó lentamente.

Escucho los disparos que se oyen en la parte de arriba y gritos también.

Narra Natalie

- Ayúdenme. Rápido -digo cuando destiendo la cama y jalo el colchón para tape la puerta.

Ellos empujan un mueble contra la puerta para así poder bloquearla y luego Isaiah y yo colocamos el colchón.

- Isaiah, toma esto -digo y le paso un tubo delgado. Es mejor que ni siquiera pregunte de donde los saqué.

Narra Sander

Subo sigilosamente las escaleras siguiendo el ruido que se produce al disparar.

Una de las puertas de emergencia se abre y de ella salendos hombres. El primero me da un puñetazo en el rostro que hace que retroceda por lo que yo se lo devuelvo rápidamente.

El segundo intenta dispararme lo golpeó en el rostro haciendo que soltara su arma. El primero trata de incorporarse mientras que el segundo intenta golpearme, golpes que esquivo fácilmente.

Acorralo al segundo contra la pared y le doy una patada en el estómago al primero que trata de correr hacia mí.

Lanzo al segundo por las escaleras y el primero logra acorralarme en la pared mientras intenta golpearme. Le doy una parada en el estómago pero él no se rinde. Así que lo sujeto fuertemente y nos lanzo a ambos por las escaleras. Me pongo de pie rápidamente y tomo el arma para empezar a dispararles hasta que al final muere el primero, pero el segundo sigue de pie por lo que nuevamente lo lanzo por las escaleras de una patada. Corro hacia él y antes de que se pueda incorporar, coloco mis manos alrededor de su cuello y empiezo a ahorcarlo hasta que siento que su vida se desvanece. Le quito la máscara y noto que era ruso.

Me alejo y subo rápidamente las escaleras.

Llego al siguiente piso y nuevamente hay cadáveres por todos los pasillos. Distingo el panel eléctrico en la pared y se me ocurre una idea.

En cuanto logro hace un corto circuito las luces de apagan.

Me acerco sigilosamente a cada uno de los soldados y les clavo mi cuchillo en sus gargantas antes de que puedan reaccionar. Las luces se prenden y se apagan.

Narra Natalie

- Nat. ¿Y el bate? -pregunta Isaiah.

- En el closet -respondo.

- ¿Qué es todo esto? ¿Haremos una parrillada? -pregunta Dolores al ver que yo saco espátulas y cuchillos de mesa de los cajones de la cocina.

Hacemos caso omiso a sus palabras y continuamos buscando lo que sea que podamos usar como arma.

- Miren -dice Dolores y saca un arma, todos exclamamos al unísono- ¡Es un cañón de mano! Soy una niña mala. Puedo usarla -

- Olvidalo, Dolores. ¿Has usado esa arma antes? -pregunta Isaiah y yo inmediatamente deduzco que le pertenece.

- Yo sí -digo y todas me observan con asombro a excepción de Isaiah, claro- Exnovio. Déjame verla -digo y se la arrebato de las manos- Solo hay cinco balas -

- Es mejor que una espátula -dice y yo decido no cuestionar pues tiene razón.

Narra Sander

Sé que ellos están en el piso 14 por lo que aceleró mi andar para poder llegar a tiempo. Temo que no sea lo suficiente.

Por una vez confío en que Natalie sabrá defenderse mientras me espera.

Narra Natalie

Escucho sus pasos cada vez más cerca.

- Entrarán por esta puerta -digo- Tendrán chalecos. Dispararé a sus piernas. Isaiah, tú los terminas con el cuchillo -

- Hecho -

- Apunta al cuello, arriba del chaleco -

- ¿Quién demonios es tu exnovio? -pregunta Dolores con una sonrisa en su rostro. Está fascinada. Decido no responder.

- Los demás al closet -ordeno.

- No ¿Qué? -protesta Amber y yo me acerco rápidamente a ella- Estamos juntos -

- Lo que sea que pase, quédense en el closet. Por Alicia -digo y ella asiente.

- No, yo no voy al closet -protesta Dolores- Me quedaré con ustedes. Es mi lucha también. Terminemos con ellos -

- Bien. Hagamoslo -digo rendida.

Cada uno toma sus posiciones y aguardamos a que ingresen, y lo hacen. Inspeccionan la habitación, observó a Isaiah y a Dolores y asiento. Disparo en sus piernas sin fallar el tiro y caen. Dolores e Isaiah aprovechan y empieza a clavar sus cuchillos en sus cuellos rápidamente.

En ese momento alguien viene corriendo e intenta dispararnos. Intento hace lo mismo pero me quedé sin balas. Cuando creí que estaríamos muertos, alguien le dispara en la cabeza al soldado.

- ¿Qué está sucediendo realmente? Estoy confundida -dice Dolores.

- No hay por qué confundirse -dice Sander e ingresa a la habitación- Vine a ayudar -

- Sander -digo aliviada de verlo.

- ¿Están bien? -pregunta y yo asiento.

No dudo ni un segundo. Me pongo de pie y corro hacia él para abrazarle y darle un beso en la mejilla.



SiVeLa123

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En el texto hay: suspenso, suspenso y conflictos, suspenso y accion

Editado: 11.03.2020

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