La voz de un ángel

13. El inicio

Narra Alexa

Salí corriendo de la casa de Samantha. No podía creer lo que había visto. Esto ya era demasiado. Estaba temblando y lo peor de todo es que no sabía lo que me pasaba. Sin darme cuenta había llegado a la puerta de la habitación de Kiefer. Ni siquiera me entere de cuando había tocado hasta que él abrió sorprendido.

—¿Qué sucede?

Seguramente mi rostro reflejaba lo asustada que estaba. No espere a que él me invitará a pasar tan solo entre como si aún vivía en esas cuatro paredes.  Cerró la puerta y cuando vio que estaba caminando de un lado a otro me cogió de los hombros. Sus ojos llamaron mi atención como su pregunta.

—Alexa te he preguntado qué sucede —cuestionó preocupado sin apartar su mirada de mí. Sus ojos azules hizo que me perdiera en ellos y respondí lo primero que se me pasó por la mente.

—No me vas a creer.

Soltó una risa como si eso fuera posible a estas alturas. Tenía que desechar ese pensamiento porque con todo lo que había visto podía creer cualquier cosa.

—Cuéntame.

Me senté en el borde de la cama pensativa. ¿Por qué había venido aquí y no dónde Aitor?

—He visto a Iván —susurré tan bajo ya que me costaba creerlo.

—¿Cómo que has visto a Iván? —preguntó sentándose a mi lado.

No podía mirarle y decir el nombre del esposo de mi mejor amiga. Aquella persona que nos hacía reír y disfrutar de cada momento cuando más lo necesitábamos. Hace un tiempo pensaba que mi amiga estaba hablando con él cuando estuve en su casa viviendo pero pensaba que el dolor la llevó a eso. Sin embargo, verlo a él pronunciar unas palabras me había dado un ataque de pánico y mi cuerpo había reaccionado huyendo. Junte mis manos y pegué mi frente en ella como si estuviera rezando.

—Lo vi en casa de Samantha.

Él se quedó en silencio. Kiefer no estaba dentro del grupo pero todos nos conocíamos y por lo que sabía no tenía una relación tan estrecha con él.

—¿Cómo aquel que nos atacó?

Lo miré y asentí levemente con la cabeza. No sabía el porqué pero hoy lo veía más guapo de lo normal. Sus maravillosos ojos que te atrapaban, sus sensuales labios que te provocaban el deseo de besarlo y mordisquearlos. Sentí como se elevaba mi mano como si tuviera vida propia para acariciar su rostro el cual él dejó que tocará pero cuando me di cuenta que apenas había separación entre nosotros me levanté y salí sin decir nada. ¿Qué me pasaba? Quería golpearme la cara para despertar del pequeño trance que tenía. Era como aquella vez cuando me había lanzado al agua donde todos pensaban que quería desaparecer de este mundo pero en realidad no recordaba cómo había llegado allí era como si estuviera atrapada dentro de mi cuerpo sin poder controlarlo.

Pasados unos días nos reunimos para hablar de la situación en la que nos encentrábamos para seguir un plan porque no sabíamos cuando las cosas iban a volver a empeorar o quien de los presentes como de nuestros padres iban a seguir vivos. Esta vez nos encontrábamos en el karaoke la única que faltaba era Samantha porque su hermana Rocío estaba presente algo que me dejo sorprendida porque no la esperaba. Había venido junto con el atractivo Liam el cual tenía una hermosa sonrisa que cuando sonreía se le podía notara aquel hoyuelo que junto con sus gafas lo hacía mucho más intelectual.

—Mi hermana se disculpa por no poder venir pero ha tenido que resolver algo en el restaurante. También me explicó lo de ir a ver a mis padres para saber si podemos sacarle algo de información pero iré con Liam.

Me quedé escuchando como observando a ambos porque parecía como si hubiera algo entre ellos ya que la querida hermana de Samantha no disimulaba nada. Por un lado me alegraba porque eso quería decir que había soltado toda esperanza de querer estar con Aitor o bien lo hacía para darles celos, pensamiento que me llevo a mirar a Aitor el cual se le notaba un poco incómodo.

—Me parece buena idea —susurré.

Nos repartimos los trabajos para empezar con la búsqueda ya que habíamos perdido mucho tiempo después de la última vez que nos reunimos. Valeria la hermana de Aitor se fue con Kiefer algo que me molesto al igual que Aitor pero a él lo entendía porque era su hermana y no quería verla junto a Kiefer pero no entendía porque me molestaba a mí. Yo iba con Aitor mientras que Rocío y Liam se iban a Italia para visitar a los padres de la pelirroja. De camino sentía la mirada de cada persona que me cruzaba tal vez por el incidente el cual por el momento siguen hablando, esperaba que todo eso pasara pronto por ello, sentí el apoyo que me dio Aitor tomándome de la mano infundiendo fuerza porque podía contar con él. Sonreí por aquel hermoso gesto ya que me había dado confianza además de valor. Las acciones de las personas eran muy poderosas.

Nosotros fuimos a la biblioteca del pueblo para leer todo lo relacionado con el. Ambos estábamos callados yo que no dejaba de pensar en cómo había ido hasta Kiefer para contarle lo que había visto y como deseaba besar sus labios. Por un momento me sentí que había traicionado a Aitor, pero en cuanto a él no sabía lo que le rondaba por la cabeza cuando vio a Rocío con Liam. Cuando estuvimos sentados en unas de las mesas de la biblioteca la cual estaba casi vacía me atreví a preguntarle.

—¿Te molesta que Rocío ande con alguien más?



Madelyn Álvarez

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En el texto hay: angeles, demonios, amistad

Editado: 08.04.2020

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