Linaje del Mal

26. ¿Tenemos?

 

Sebastian 

 

No sé qué hacer, no me muevo, ni digo nada. Nadie lo hace. Debo estar soñando, mi hijo esta frente a mi. ¿Cómo pasó esto? ¿Por qué lo tiene el chico Ivanova? ¿Qué le pasó a las infelices de Dahlia y Isaac? Después de lo que parecen horas Malcom se acerca despacio hacia mi. Se detiene y asiente la cabeza. Todo está bien. Tomo las sábanas que lo envuelven y me encuentro con el par de ojos azules más hermoso que he visto en toda mi vida. Levanto mi vista y veo a Malcom con los ojos enrojecidos y una pequeña sonrisa.


—    Gracias. —murmuro aunque no se si me escuchó.


Tomo asiento en un sofá y lo saco de las sábanas dejándolo en la misma ropa que tenia cuando se lo llevaron. Ya le queda apretada, es cierto lo que dicen, la ropa deja de quedarles en un abrir y cerrar de ojos. 


—    Todo está bien, ya estás con papá Lukah. —besó su pequeña frente y lo meso en mis brazos.


De reojo puedo ver a Romy abrazar a su familia, más bien lo que queda de ella y le da un beso en la cabeza a cada uno.


—    ¿Que demonios pasó? ¿Dónde estaban? ¿Dónde están ellos? —Malcom la toma por el brazo y le pide que se siente.

 

—    Jade vio todo venir, en Egipto la noté extraña y le pregunté que pasaba pero siempre me decia que no era nada, hasta que un día Dahlia desapareció y Jay soltó la sopa. Nos tomo poco tiempo saber dónde estaba, nos escabullimos en la cabaña de Vermont ayer, agarramos al niño y nos fuimos de ahí. Ni Isaac ni Dahlia estaban, solo había una chica que habían hechizado para que vigilara al bebé pero fue fácil deshacerse de ella.

 

—    ¿Cómo saben de Isaac? —preguntó Romy cabizbaja, ella no tiene la culpa que su esposo sea un imbecil de primera.


Okay, no me gusta para nada esa palabra, llamémosle ex esposo.


—    De nuevo, Jay lo vio todo en sus sueños, ella me explico quien era. —vaya, esa niña lo ve todo, me pregunto si ve el futuro de Andromeda conmigo.


Todos nos quedamos callados, aunque yo no les prestaba mucha atención, ya que tenía a lo más importante de mi vida en mis brazos. Volteo a ver a Romy y ella tiene una expresión suave en su rostro mientras observa a Lukah. 


—    ¿Quieres cargarlo? —le preguntó con la voz suave, Lukah ya se calmó y parece estar a punto de dormir.


Romy asiente con la cabeza y le da una suave sonrisa a mi hijo. Trato de ayudarla pero ella me aparta la mano.


—    Se como sostener a un bebé Sebastian, críe a estos dos tontuelos. —dice dándole una sonrisa ladeada a ambos chicos. En respuesta ellos le sacan el dedo medio, hasta la pequeña Jade. — Bueno, ya que todos están ignorando el elefante en la habitación, asi que lo diré yo. ¿Qué haremos con Jessie y James? —mi yo amante de Pokémon entendió perfectamente esa referencia.

 

—    Primero que todo tenemos que irnos de aquí no es seguro estar aquí por mucho tiempo.  —la expresión de Andromeda cambia por completo.

 

—    ¿Tenemos? —me pregunta con su rostro ahora hecho piedra.

 

—    Malcom, ¿por qué no se preparan algo de comer en la cocina eh? —Malcom parece captar la indirecta y se lleva a su hermana a la cocina dejándome a mi y a Romy solos. 
Ya Claro, con el pequeño Lukah.

 

—    Pensé que este era el momento de separarnos, después de todo tienes a tu hijo y el anillo.


Pero que demonios está diciendo ahora, ella sabe que eso no es cierto. O al menos eso creo. Solo se que ella no fue una aventura cualquiera de la que solo me interesaba sacar provecho.


—    Cierra la boca Andromeda. —llevo a Lukah a mi cuarto y hago un círculo de almohadas para que duerma sin peligro de caerse.


Paso de nuevo por la sala y Andromeda sigue en el mismo lugar que la dejé. Mierda ni siquiera quiero verla ahora mismo. Sigo caminando recto hasta la puerta que da al balcón. Salgo y me recuesto del barandal ignorando por completo la nieve que empieza a mojar mi pijama. Al parecer ya no siento mucho frío. Siento como mi cabeza da vueltas alrededor de una sola cosa, la dueña de mis pensamientos. 


Andromeda Ajax.



Nicole Srz

Editado: 25.06.2020

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