Luke

Capítulo 1

Luke:
Mi vida este año ha sido el mejor de todos, me despierto cada día sintiéndome el mejor hombre del mundo y el más afortunado. Cada día que abro mis ojos me encuentro con Emma, mi esposa y mi alma gemela.

Ya ha pasado un año desde la ceremonia de nuestros pequeños, la verdad me siento genial, tengo a dos niños que son solo míos y la tengo a ella.

Sé que sonaré un poco insensible o mala persona, pero a veces me da gusto que Anthony se haya muerto, porque así puedo estar con la mujer que amo toda mi vida sin pensar en alguien más.

Los niños crecieron muy rápido este año, ahora parecen como si tuvieran 4 o 5 años, son muy tiernos y pegados a Emma.

Ahora estaba en mi cama, Emma estaba entre mis brazos durmiendo como una niña, mi linda princesa, como la amo.

Me acerqué más a ella y le empecé a dar besos en sus mejillas y cabello, mínimo una vez a la semana me gustaba estar muy apegado a ella, consentirla, amarla, darle besos o cualquier otro afecto y hay otro día dedicado a mis hijos especialmente.

—Luke —río Emma.

Puse mis manos en su cintura y le empecé hacer cosquillas. Me gustaba verla reír después de tanto tiempo viéndola llorar o temerme.

—Para Luke —chilló Emma.

—Vamos dormilona, hay que despertar.

En ese momento se abrió la puerta dejándome ver a mis dos pequeños corriendo hacia nosotros. Emily sigue siendo muy latosa al igual que Anthony.

Ellos dos se subieron a la cama dándole besos a su madre y abrazándola. Yo luego sentía celos de que los niños amaban más a su mamá que a mí.

—Niños dejen a su madre en paz —dije yo.

—Papi, tú nos prometiste que nos ibas a comprar un juguete nuevo hoy —dijo Emily.

—¿Yo dije eso? —pregunté.

—Si papi, nos dijiste que nos habíamos portado muy bien, a mí me ibas a comprar un muñeco y a mi hermana una muñeca —dijo tiernamente Anthony.

—¿Yo dije eso Emma? —le cuestioné a Emma.

—Me parece que no —río Emma—. Pero si se han portado muy bien.

—Eso es cierto.

Emily y Anthony brincaron encima mío para abrazarme. En este año les he comprado a mis hijos más de mil juguetes solo para ellos, también ropa, zapatos y todo lo que quieran. Lo único que no les he comprado porque no quiero es un perro porque en la villa no hay y si salgo a tierras humanas me podría quemar o no resistirme a la sangre humana.

—Pero se tienen que bañar para que vayamos por ellos —comenté.

Cuando dije eso, los niños se levantaron rápido para irse a bañar, Emma solo se reía.

—Luke —susurró Emma.

—¿Si?

—¿Cuándo los niños van a empezar a beber sangre? —preguntó tímidamente.

—No lo sé, tal vez como tú, cuando tengan 100 o 50 años —respondí.

—Luke —volvió a captar mi atención.

—Si linda.

—Me siento mal otra vez —susurró.

Emma estaba decidida a no beber sangre aunque no sabía las consecuencias que tendría si no bebía. Una de ellas es mareo o dolor de cabeza, esto le ocurre dos meses al mes hasta cuatro veces.

Con mis colmillos me mordí la muñeca para que empezara a brotar la sangre, tomé a Emma en mis brazos y la coloqué en mi regazo, después le acerqué mi muñeca pero ella no bebía.

—Ya no quiero beber de tu sangre Luke —susurró ella.

—¿Por qué? Es la única manera.

—No es bueno para ti si no tomas sangre, le pregunté a John y me dijo que ya no bebías —murmuró.

—Bebe Emma, yo estaré bien, te he alimentado desde hace más de un año y no me ha pasado nada, así que ahora bebe y no preguntes más —sentencié.

Emma me hizo caso, tomó mi muñeca y empezó a beber rápidamente.

Hace tiempo que ya no bebía sangre, John lo sabía perfectamente pero no le tenía que decir a Emma esto. No he bebido porque no quiero arruinar nada.

Mi esposa seguía bebiendo de mi sangre, cuando Emma bebía de mí me sentía genial. Después ella se separó de mi dejando su cabeza en mi hombro y pegando su cuerpo al mío.



Violett

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En el texto hay: vampiros, hombreslobo, amor

Editado: 06.05.2018

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