Me acosté con mi jefe

Capítulo 27

los días junto a Emilio han sido sin duda los mejores, es un niño encantador. con Aurora no tanto, no deja de culparme en cada oportunidad que tiene que su madre se fue por mi culpa.

y estoy segura que desde ahora me odiara mas, hace solo unos minutos Federico recibió una terrible llamada, Miriam tuvo un grave accidente automovilístico y falleció iba con su nuevo novio hacia la playa cuando un camión los impacto de frente.  

me siento terrible, ninguna persona merece morir así, Federico no sabe como contárselo. solo tiene cinco años no es una noticia que se pueda dar así como así. 

-¿tal vez deberías llevarla al parque? - pregunto mientras lo abrazo- pero debes decirle, no puedes ocultárselo.

- se que no puedo ocultarlo, ¿pero como le digo a mi hija de cinco años que su madre murió?- dice enojado

-solo trato de ayudar, no es para que me grites y menos en mi estado- digo mientras salgo de la cama enojada.

-lo se- dice mientras me sigue y me abraza - lo siento, esto me sobrepasa.

-iré a preparar el desayuno y a despertar a los niños.

la siguiente hora transcurre en un silencio absoluto, nadie dice nada. Emilio trata de hacernos reír con sus chistes y solo Aurora se ríe de ellos.

Federico decide llevar a Aurora al parque mientras Emilio y yo preparamos la comida.

-¿ tía Liliana, que es lo que pasa?

-nada cariño, esta todo bien- digo mientras sacudo su cabello.

- no soy tonto ¿ lo sabes? mamá siempre tiene tu misma cara cuando algo no anda bien.

-ven vamos al  sofá- digo mientras lo tomo de la mano.- uff esto es muy dificil pero creo que tu me podrás ayudar.

-por supuesto tía, siempre te ayudare como lo haces conmigo.

-hoy murió la mamá de Aurora, y su papá la llevo al parque para decirle.

-ay Dios que terrible, Aurora estará muy triste. ella ama mucho a su madre siempre me esta hablando de las cosas que hacían juntas.

-por eso necesitare tu ayuda, quiero que me ayudes a distraerla, a jugar, cantar, bailar o lo que sea que le guste a ella.

-¿puedo decirte algo?

-claro dime.- digo sonriendo 

-Aurora te odia y eso me da mucha pena, tu eres una persona maravillosa.

-lo se, no deja de repetirlo, pero no te preocupes algún día me terminara queriendo.

-espero que sea pronto, por que no permitiré que nadie te haga daño ni a Ariana tampoco. Ustedes son mi familia.

- y tú la nuestra, te adoro.

Nos abrazamos un rato y continuemos con nuestra tarea.

La tarde pasa tranquila, Federico y Aurora no volvieron para el almuerzo. Creo que así es mejor, llame para saber como estaban y Aurora solo quería estar en su casa y lo entiendo.

DÍAS DESPUÉS...

Emilio debe volver a su casa, prometemos vernos pronto lo extrañare demasiado.

-¿sabes que puedes volver cuando quieres verdad? - pregunto mientras lo abrazo

-si tía, te extrañare mucho. Lo pasé muy bien contigo.

-yo también.

Me despido de Ignacia de una abrazo y prometen volver cuando nazca Ariana.

Estos días no han sido más que caos tras caos. Aurora no quiere volver a mi casa y Federico no ha hecho nada por hacerla cambiar de opinión. Se que es difícil pero ella cada día se dedica a separarnos más.

Creo que era mejor seguir sola, así nunca podré tener mi familia feliz. 
Decido llamar a Federico y decirle que no vuelva más.

-hola Liliana iba a llamarte mas tarde. - dice alegre

-¿cuando?  Cuando Aurora decida dormir, Dios esto me tiene tan cansada Federico. Ya no aguanto más, es tu hija lo se pero no hace nada mas que odiarme y decirlo en cada oportunidad que tiene.

-amor, esto es difícil para ella su madre murió hace muy poco.

-no se trata de ahora, es desde siempre. Desde que le dijimos que tendría una hermanita fue peor.

-¿ quieres que vaya para allá y hablemos?  Estoy haciendo lo posible por estar con las dos y si tu te pones en ese plan no funcionará.

- lo mismo estoy pensando, esto no va a funcionar. Así que si no arreglas esto pronto creo que lo mejor es que nos demos un tiempo.

-¿eso es realmente lo que quieres? - pregunta con pesar

-si, no puedo seguir así. No estoy pasandolo nada bien y por si te olvidas estoy embarazada.

- Liliana te amo y estoy feliz de que estés embarazada, pero mi hija me necesita en estos momentos no puedo dejarla de lado.

Antes de responder escucho a Aurora gritar. Papá puedes dejar de hablar con ella por teléfono, estoy aquí. 
No respondo, nada de lo que diga servirá.

Mi teléfono no ha parado de sonar, tengo más de 50 llamadas perdidas de Federico. Y mi estómago no ha dejado de doler, esta muy duro y me cuesta respirar decido llamar a Laura e ir al hospital.

Cuando llegamos al hospital me encuentro con Federico esperando en la entrada.

-¿lo llamaste? - acuso a Laura

- no, por supuesto que no. Pero puede que le haya dicho a Sandra que veníamos al hospital . - dice mientras hace un puchero

- te odio- digo mientras me quejo del dolor

Bajamos del auto y Federico se acerca ayudar.

-puedo sola gracias

-lili por favor, debiste contestar mis llamadas.

-¿para que? Para escuchar a tu hija.

- este no es el mejor lugar para estar peleando, ustedes dos arreglaran sus problemas después. - dice Laura mientras nos apunta con el dedo.

Entramos a hospital y en segundos una enfermera me lleva a una habitación, mi médico entra y comienza a revisarme.

- estas con contracciones y con las semanas de embarazo que tienes no esta nada bien.

- no he estado pasando unos momentos muy agradables que digamos--digo mientras miro a Federico.

- tendrás que quedarte hospitalizada, no podemos arriesgarnos a que algo le pase al bebé. - firma un papel y sale de la habitación.

- Liliana, mírame.

- quiero que te vayas, necesito estar tranquila y teniendote cerca eso no pasará.

Laura sale de la habitación y nos deja solos.



Maria_isabel

#1826 en Novela romántica
#362 en Joven Adulto

En el texto hay: dolor, traicion, desamor

Editado: 26.07.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar