Mirame

Capítulo 19

Ethan Connor:

 

No podía terminar con Alex ya que ella es quien me ha ayudado mucho a superar mi autoestima, gracias a ella supe que no estoy sólo. Antes pensaba que iba a morir sólo, pero desde que ella llegó a mi vida supe que no iba a hacer así, que tenía la segunda oportunidad de tener una vida con alguien más.

Después de Angélica pensaba que ninguna mujer me iba a querer por como soy, se que muchas podían fijarse en mi por mi dinero, pero sabía que mi cicatriz iba a arruinar todo, pero supe que no cuando Alex se fijo en mi y no en Jeft. Tal vez esto sea karma.

No la podía dejar ir tan rápido, tengo muchos planes con ella para dejarlos en el olvido como lo hice con mi ex-esposa. Quiero ser feliz con la chica pelirroja que llegó a mi vida tímidamente y me logró enamorar por completo sabiendo que es una chica diferente a la que estoy acostumbrado a salir.

—¿Qué has dicho? —pregunté.

—Ethan lo mejor es terminar —se limpió sus lágrimas.

—Te amo Alex, no puedes hacer esto —la tomé en mis brazos.

—Si puedo, estoy harta de las humillaciones de tu familia, son tus hijos y ellos son primero antes que todo, van a hacer lo imposible por detestarme, así que quiero dejarlo hasta aquí antes de que me lastimen más —se abrazó a ella misma.

—Pero yo te amo —susurré.

—Yo también te amo, te amo tanto que dejarte ir me duele, pero creo que es lo mejor que nos separemos para que tu no tengas problemas —besó mi mejilla.

Antes de que Alex se marchara de esta habitación la tomé de la cadera para abrazarla lo más que pudiera a mi. No quería que volviera a hacer las cosas como antes, no quiero que ella trabaje para mi como si nada hubiera pasado. ¿Cómo llegamos a todo esto? Todo el día estuvimos bien y ahora me esta terminando.

—Por favor no me hagas esto, puedo decirle a Angelica que se lleve a sus hijos pero no me dejes —supliqué.

—No, no lo entiendes, tu debes preferir a tu familia, no soy buena para ti y tus hijos te necesiten —susurró—. Es mejor terminar aquí, te amo.

—Entonces no me pidas que te deje de amar porque eres lo que más quiero —la besé.

—Buenas noches señor Connor.

Alex salió de la habitación dejándome solo, no podía asimilar que la chica pelirroja me haya dejado por mi culpa, se que no tuve el valor de darle su lugar ante Angélica y mis hijos. Me senté en la cama para recuperar la respiración.

(...)

Después de estar deprimido tanto tiempo tuve que ir al cuarto de mis hijos para decirles que teníamos que ir a cenar, no sabía si Alex estaba en condiciones para hacer la comida , yo creo que no, así que llevaré a mis hijos s un restaurante.

Al llegar al cuarto de mis hijos pude notar que los gemelos estaban viendo las caricaturas en la televisión. Ahora es cuando, debía hablar con ellos para decirles que lo que le dijeron a Alex estuvo mal, se que ellos son pequeños, pero por ello deberían ser más amables.

—Chicos quiero hablar con ustedes —me senté a lado de ellos.

—Si papi —dijo Mallory.

—Chicos ustedes hirieron a Alex de una forma muy cruel, estoy muy enojado con ustedes —solté—. No los quiero regañar, pero lo que le dijeron no fue correcto.

—Pero papi ella es muy fea —dijo Manson.

—No quiero que le digan que es fea, ya no es mi novia gracias a sus comentarios, su mamá les enseñó eso pero ya no y mientras estén conmigo no quiero ese comportamiento de ustedes —los regañé.

—Si papi —dijeron los gemelos.

Tomé sus manos y caminamos hacia la el comedor para ver si estaba Alex, quería invitarla a cenar con nosotros. No quiero separarme de ella, no quiero dejarla ir tan rápido.

Al llegar al comedor pude percibir un olor muy rico que era de comida, caminé junto con mis dos hijos a la mesa para ver qué era ese exquisito olor. Pude ver que ya estaba la comida lista, esto debió ser creación de Alex ya que ella es la mejor cocinera.

—¿Comeremos aquí? —hizo una mueca Manson.

—Si ¿Hay algún problema? —cuestioné.

—Mami siempre nos lleva a restaurantes —dijo Mallory.

—Pero yo no, así que hay que sentarnos —ordené.

Senté a mis hijos en una de las sillas de las mesas para después yo servirles en sus platos una pequeña porción de pollo en salsa que había preparado Alex y un poco de ensalada. Todo olía exquisito, hacía que mi estómago gruñera de hambre y de antojo.



Violett

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En el texto hay: romances, cicatriz

Editado: 10.09.2018

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