Pequeño Ángel

Veintiséis

¡Favor de leer la nota del final!
 



 

CONNOR 

 

Suelto un suspiro cansado en cuanto termino de firmar el último documento, llevaba ya varias horas revisando algunos de los contratos que habían expirado y teníamos que renovar, mi espalda había comenzado a molestarme y yo solamente quería ya llegar a casa.

— ¿Ya están todos los documentos? —La suave voz de Abby llena la sala.

—Sí, recién estoy terminando —Ella me regala una sonrisa mientras toma asiento en una de las sillas que se encuentran frente al escritorio.

Termino de acomodar las carpetas y me incorporo para extendérselas. Ella me obsequia una sonrisa antes de pararse para poder tomarlas.

—Dile a Ben que solo necesita su firma para que los contratos sean válidos —Ella asiente ante mis palabras y se gira para dirigirse hacia la salida de la empresa.

Cuando se ha marchado, me recargo cómodamente sobre el respaldo de la silla, reviso la hora en el reloj digital que se encuentra sobre el escritorio y quiero celebrar internamente cuando me doy cuenta que mi hora de trabajo ha finalizado.

Comienzo a acomodar mis cosas con algo de prisa, no quería que alguien viera que aún me encontraba en la empresa para aprovechar y pedirme algún favor, no sería la primera vez que ocurría y hoy no tenía ganas de llegar tarde a casa.

Las últimas semanas estaba siendo repletas de trabajo, ocasionando que tuviera que salir más temprano de casa y regresar aún más tarde, mis tiempos de convivencia con Sam y con mi hijo se veían reducidos, y eso no me gustaba para nada. Además, sumándole el hecho de que Sam había estado algo ocupada con el asunto del hijo de su mejor amiga, al parecer, el detective que habían contratado ya había conseguido una pista sobre el paradero del bebé, nuestro tiempo juntos se había vuelto literalmente nulo.

Tomo mi portafolio cuando todo ya se encuentra ordenado y guardado dentro, salgo de la oficina cerrando con llave la puerta y me encamino para salir.

Cuando ya me encuentro dentro del auto, saco el celular para llamarle a Sam e informarle que ya nos me encontraba en camino y preguntarle si quería que llevara algo para comer.

Sin embargo, ella no responde la llamada. Intento una vez más obteniendo el mismo resultado por lo que guardo nuevamente el celular para conducir rumbo a casa.

No me toma mucho tiempo llegar, cuando lo hago, estaciono el auto en el lugar acostumbrado y me bajo. El señor Tomás me saluda con amabilidad y le respondo el saludo acompañándolo de una sonrisa.

Cuando me detengo frente a la puerta del departamento, las voces del otro lado me hacen aguardar unos momentos. Lo logro reconocer otra voz aparte de la de Sam, por lo que empujo la puerta para ver de quien se trata.

—Hola —Saludo. La ligera sonrisa que comenzaba a aparecer en mis labios se borra cuando me percato de quienes son las personas que se encuentran en la sala de mi departamento.

Sam me observa con sorpresa, inmediatamente dirige su mirada hacia Clara, la madre de Lena quien sostiene a mi hijo entre sus brazos. Además de ella, otra chica se encuentra a un lado de Sam mirándome con ligera confusión.

—No sabía que habría visitas —Respondo mientras miro confundido a Sam. Matt comienza a balbucear en cuando se percata de mi presencia, y esta vez la sonrisa en mis labios no puede reprimirse.

Clara le lanza una mirada a Sam la cual no logro descifrar, camino hasta colocarme frente a la madre de Lena y tomar a mi hijo en brazos, el cual parece gustoso de venir conmigo.

—Llegaste más temprano —El nerviosismo en el tono de voz de Sam es evidente. Se incorpora mientras pasa las manos por sus piernas. —Espero que no sea molestia que Clara y su hija estén aquí.

Observo a las tres mujeres con desconfianza, algo no me estaban diciendo, de eso estaba seguro. Sam sin duda sabía los horarios de trabajo que tenía, y que estuviera llegando tarde últimamente no significaba que siempre sería así.

—No hay problema —Respondo intentando no sonar demasiado borde —Iré con Matt a mi habitación. —Informo.

Acomodo a mi hijo entre mis brazos y las miro una última vez antes de girarme completamente para comenzar a caminar hacia mi habitación.

Cuando me encuentro dentro, cierro la puerta sintiendo de esa forma la seguridad regresar a mi cuerpo, dejo mi portafolio sobre una de las sillas que se encuentras cerca y dejo a Matt sobre el colchón de la cama mientras me quito el saco.

No me sentía para nada cómodo teniendo a la familia de Lena cerca, era un malestar que sin duda alguna no podía explicar.

—¿Extrañaste a papá campeón? —Inquiero mientras me deshago de los zapatos para subirme a la cama. Matt sonríe mientras comienza balbucear algo que no logro entender.

—Vamos campeón ¿Cuándo dirás papá? —Cuestiono. —Di papá. Papá —Repito.

Lo único que obtengo como resultado son más balbuceos por parte de mi hijo. Suelto una risa mientras niego.

Cuando dejo de mirarlo, es cuando me percato que el cajón en donde guardo cosas de importancia se encuentra ligeramente abierto. Tomo a mi hijo en brazos mientras camino hacia el mueble mirando el cajón con confusión, cuando me encuentro lo suficientemente cerca, lo abro completamente.

La única cosa que me preocupaba sigue ahí, lo tomo entre mis manos y corroboro que la hoja de papel siga ahí dentro y siento que puedo respirar con tranquilidad cuando noto que si se encuentra dentro del sobre.

Cierro el cajón sin dejar el sobre dentro.

—Creo que tendremos que cambiar esto de lugar —Hablo mirando a Matt.

Paso mi mirada por el lugar, intentando encontrar un sitio en donde guardar nuevamente el sobre pero ninguno logra convencerme. Lo dejo nuevamente en el cajón, ya luego buscaría un lugar adecuado.

—Hola —La voz de Sam se escucha en la habitación. Volteo para encontrarme con ella sonriendo en mi dirección.



Marizacntk

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En el texto hay: amor, bebes, papa

Editado: 24.02.2021

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