Protegiendo El Corazón (lady sinvergüenza)*t.L#2

CAPITULO 21

HOLA MIS AMORES.

AQUÍ REPORTANDOME.

UNA SEMANA MOVIDA, PERO AQUÍ ESTAMOS CON EL NUEVO CAP.

ESPERO SUS REACCIONES Y SI LES GUSTA UN VOTO NO CAERÍA MAL JAJAJA, AL IGUAL QUE COMPARTIRLA PARA QUE ALGUIEN MAS CONOZCA ESTA LOCA HISTORIA.

SI NO SE HAN PASADO POR MI PERFIL

LA HISTORIA DE LUISA YA TIENE PUBLICADA LA SINOPSIS.

ES LA ULTIMA ENTREGA DE ESTA TRILOGÍA Y TENDRÁ DOS LIBROS.

PRONTO SABRÁN MAS.

SOLO ME RESTA POR DECIR  GRACIAS POR EL APOYO.

LOS AMO...

NOS LEEMOS EL LUNES 

NO SIENDO MAS... A LEER 

 

 

“Los sueños se pueden estallar cual pompa de jabón, regresándote a la realidad.

Enfrentándote a las consecuencias.

Exponiéndote a librar batallas en donde el ganador sera el más feroz.

No solo por la mordacidad del ataque, sino por la fuerza con la que sea aceptado definiéndote como un verdadero guerrero, o definitivamente como alguien no digno de ser reverenciado”.

***

Dos semanas después…

Bádminton house.

Los iluminados rincones de la propiedad de los duques de Beaufort, que se caracterizaba por ser un lugar cálido sin importar las personas que lo habitaban, en esos momentos se visualizaban sumidos en una profunda aura de oscuridad.

Solo el resonar de las puertas implorando por un poco de aceite para dejar de rechinar, asustaban hasta el ser más bondadoso que hubo habitado la tierra.

Pese a ser entrada la mañana, y el sol estar en todo lo alto, por los sucesos vividos en los últimos días, la tensión en el ambiente se sentía con solo pasar por el frente de la residencia.

Nada era igual.

Todo inmerso en un completo silencio abrumador que le erizaba la piel al que osaba siquiera a hablar con una de las cabezas del ducado.

Más en específico con Fleur Somerset.

En el pasado una don nadie, con ínfulas de reina del mundo, que logro tomar el cielo con las manos cuando Henry el hijo mayor, y heredero al ducado de Beaufort se había fijado en ella solo siendo una simple prostituta.

Cabía destacar que la mejor de todas.

La más codiciada.

Sus curvas remarcadas sin llegar a ser vulgares, su cabello de un rubísimo muy parecido al oro; pero sobretodo su muy inusual apariencia refinada, le habían hecho ganar el privilegio de ser la cortesana más solicita por los hombres de mayor influencia del contiene americano.

Así fue como le conoció Henry.

Una noche, en donde su prioridad era pasar un buen rato antes de regresar a asumir lo que era su obligación como correspondía.

Hastiado de todo, se dejó guiar por la fachada de una taberna que parecía ser el más sofisticada de la zona.

Echando de menos, desde antes de embarcarse su muy aventurera vida.

Donde la juerga y el ocio eran su pasatiempo predilecto sin rozar en la vagancia.

Su plan inicial fue degustar un par de copas, y descansar para lo se le avecinaba.

Todo cambio cuando la observo pavonearse por el lugar con ese andar sofisticado, pero sensual.

Que hipnotizaba y atrofiaba los sentidos.

Se percibió el hombre más afortunado cuando poso sus grande y cálidos ojos azules en su faz.

Y más ante el hecho de que se detuvo a escrutarlo con profundidad sonrojándose en el proceso.

En ese momento supo que estaba irremediablemente perdido.

Al principio por su belleza, y después por el par de palabras que compartieron demostrándole su insondable tristeza.

Esa noche no la tomo como lo hubiese hecho con cualquiera.

Porque ella era especial.

Pese a sus obligaciones se retractó inmediatamente de su regreso, postergándolo unas semanas más.

Los mejores días de su vida.

No fue fácil conquistarle.

Una tarea que al cumplirla supo que no se arrepentiría jamás.

Después de eso la subió en el primer barco que zarpo rumbo a Londres.

Gracias a sus contactos le adjudico una identidad nueva, dejo a su prometida impuesta plantada, y se desposo a escondidas borrando todo su turbio pasado.

Presentándole como la dama más elegante de todas.

Sin importar los desprecios que le hacia su familia.

Y más cuando se enteraron del pequeño pero gran secreto que cargaba a cuestas.

En ese momento a él no le importo.

En realidad nunca lo hizo, hasta que investigando un poco se enteró de la cruda realidad.

De lo engañado que se hallaba.

De lo burlado que se apreció al descubrir que aquella mujer que pese a todo la creía el ser más intachable de todos, se estaba desmoronando ante sus ojos.

¿Cómo no lo supo ver antes?

Le dio cabida en su vida.

Pagándole descaradamente con una traición, que no le dolía tanto por el, si no por sus hijos.

Esos seres que no habían pedido venir al mundo, y no se merecían esa madre que la vida les había concedido, que el por su ceguera les impuso.

En ese mismo momento lo estaba corroborando.

Los documentos que le fueron entregados por el investigador mostraban todas sus pantomimas, incluida la última y gran Hazaña, la cual se llevaría a cabo prontamente.

Con una cómplice, que quizás fuese la única que no tenía nada que ver en el asunto.

Pero curiosamente era la que estaba más moldeada a su imagen y semejanza.

_ Y eso es solo lo que ha hecho las últimas semanas, excelencia_ ultimo Fernsby.

El hombre de mediana edad que había contratado para aquel menester, el cual le hablaba mientras intentaba procesar toda la información.

_ puede retirarse_ le mostró la salida_ me pondré en contacto con usted si llego a necesitar sus servicios.



la chica de los libros

Editado: 30.09.2020

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