Querido Cupido

Capitulo 30. Una detective poco eficiente.

―Sí equis es igual a noventa y tres entonces el valor de «y» es.... ¡Ugh!―paso una mano por mi pelo soltando el bolígrafo sobre el cuaderno frustrada. 

Me he levantado dos horas antes para poder repasar un poco, tengo un examen de matemáticas hoy y no estoy concentrada, Vryzas ha contratado a un profesor particular que viene todos los miércoles para prepararme para el examen del título de secundaria y no, no consulto conmigo su decisión. Tengo tanto tiempo sin hacer esto que me está costando horrores y el hecho de que Eros este rondando en mi cabeza no ayuda en absoluto.

Lleva evitándome una semana, me envía correos con la información necesaria para que le recuerde las cosas que tiene que hacer en el día, concretar sus citas y reuniones o para que archive la información de sus clientes entre otras cosas. Es como un fantasma, no me doy cuenta de cuando llega o de cuando se va, las pocas veces que lo he visto han sido por casualidad y ni siquiera se ha molestado en mirarme únicamente suelta un: «Buenos días Señorita Sanders.» mientras deja el rastro de su exquisito perfume.

¡Joder, sí, me molesta! Lo extraño y odio su indiferencia.

«No hace falta que tengamos una relación para poder estar juntos, ese no es mi estilo Genova.» Sus palabras son como un disco rayado que no para de repetirse una y otra vez sin dejarme descansar. No dejo de darle vueltas a lo mismo intentando entenderlo. 

He tratado de animarme e ir a tocar la puerta del griego, pero si él no quiere verme no puedo obligarlo a hacerlo. Creo que ya se ha cansado de mí. Mi viaje al paraíso a penas a durado unas pocas semanas y es mi culpa por haber sucumbido a sus encantos, fue bonito mientras duró.

¡Sino hubiera abierto la jodida boca!

Lo necesito, necesito que esté aquí y me abrace reconfortándome como solo él sabe hacerlo, necesito un hombro en el que llorar, alguien que me diga que todo estará bien. Mi hermano ya lleva ocho días en el hospital y aun no ha despertado, los médicos dicen que está en coma, ellos no pueden hacer nada. Voy todos los días, desde que permiten las visitas me siento a su lado y le hablo sobre las cosas que me han pasado en estos años. Amina está destrozada, no quiere comer ni dormir y apenas sale del hospital. Me quedé una tarde con mis sobrinos son un encanto; Ania es una alegre niña de tres años y su hermano Aleph un bebé de dos meses tranquilo que pasa la mayor parte del día durmiendo, al parecer ellos han decidido empezar una tradición y llamar a sus hijos con la letra «A».

No pierdo la esperanza, sé que Anthony va a volver.

Bufo y borro el ejercicio para volver a empezar, pero el insistente timbre me interrumpe, hago caso omiso y arrastro el lápiz por el papel escribiendo las formulas necesarias. 

―¡Ya voy!―grito poniendo los ojos en blanco.

Echo un vistazo por la mirilla de la puerta y la abro encontrándome con un joven cartero malhumorado.

―Buenas tardes un paquete para la señorita Amanda Milani, firme aquí por favor.―firmo en el papel del tablero y le devuelvo el bolígrafo.

―Adiós.

―Adiós.―digo entrando con la caja.

Amanda con esta son dos semanas sin verla, la última vez que supe de ella fue hace unos días cuando vino mientras estaba en el trabajo, se llevó parte de su ropa y me dejó una nota en la cama:

«Me quedaré un tiempo con mi novio.

No extrañes, tu mejor amiga.»

No se donde está o si se encuentra bien, desde que somos mejores amigas hemos hecho todo juntas y ahora parecemos extrañas que acaban de conocerse. Por supuesto, la señora no me responde los mensajes o llamadas. Amanda me preocupa y estoy comenzando a pensar que algo va mal en su relación.

¿Quizás la está maltratando? Me desahogo rápidamente de esas suposiciones, Amanda es una mujer inteligente y sabe lo que hace, aun así, necesito asegurarme de que todo esté bien con ella y su bebé. Si supiera lo que está pasando con Anthony pegaría el grito al cielo, en cierta manera me siento traicionada le he enviado cientos de mensajes pidiéndole que venga porque necesito su apoyo y ha pasado de mí por completo. Es como si ya no existiera para ella.

Leo la información impresa en el paquete en busca de algún indicio sospechoso o alguna dirección para ir a buscarla.

No soy una intrusa, solo me estoy preocupando por mi mejor amiga, será un vistazo y ya está. Es una pequeña invasión a su privacidad. 

Doy vueltas a la caja, pero no hay ningún remitente en la etiqueta. Cojo el primer lápiz que encuentro y corto la cinta adhesiva, me estoy arriesgando a recibir una bronca monumental de parte de Amanda Milani, no obstante, si encuentro algo valdrá la pena aguantar a la señorita no toques mis cosas. 

Es hermoso, nunca había visto algo empaquetado de tal manera; por fuera parece una simple caja de color marrón, pero por dentro es totalmente diferente. Un papel de seda color blanco perla con detalles en plata protege su contenido y una carta cerrada con un sello redondo de cera dorada se encuentra sobre este.

¿Debería o no debería? Desecho mis dudas y rompo el sello abriendo la carta. Que caligrafía más sofisticada y limpia.

«Querida Amanda, 

No sabes cuan feliz estoy de que hayas aceptado mi oferta, eres todo lo que necesito y me gustaría expresarte mis sentimientos a través de esta carta, pero se haría infinita. 

Nuestra hija será amada sin importar las condiciones. Siempre estaré aquí para ti.

PD: Sino me encuentras en el apartamento hay una llave de repuesto enterrada en la maceta de los geranios.

Con amor, Stephan.»

Abro el recibo que ha estado escondiendo todo este tiempo detrás de la carta y leo rápidamente cada apartado hasta encontrar lo que buscaba.

¡Bingo! Ya te tengo querida.

«Dirección de facturación: 

Stephan Marlon 

825 Church St

Toronto, ON»

Saco el móvil de mi bolsillo y apunto las indicaciones en él. Hoy es miércoles por lo que trabajo tres horas y después tengo el examen de matemáticas. Por suerte salgo antes de las cuatro y ese es tiempo suficiente para ir a la dirección del apartamento. Sino la encuentro allí por lo menos ese tal Stephan sabrá algo sobre su paradero.



Shawtyonlyjb

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En el texto hay: amor, millonario, magnate

Editado: 22.01.2020

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