¿se puede vivir sin alma?

Capítulo 18

-Agne, tranquila, todo va a salir bien - me anima Maya.

-Eso espero, pero, ¿qué pasa si no?

-Que les patearé el trasero - me río, Maya tiene un don - así que tranquila.

-De acuerdo - digo en un suspiro.

Maya lleva toda la mañana intentando animarme, se lo agradezco, pero no funciona, no sé qué hacer, mi futuro depende de otras personas, no os imagináis lo frustrante que es eso. Archer por lo que sé está en su despacho, lo único que se me ocurre para distraerme es contar a Pedro lo de Maya.

-Hola Pedro.

-Hola Agne, ¿cómo te encuentras?

-Inquieta, nerviosa, preocupada, alterada - me encojo de hombros - como quieras verlo - él se ríe un poco.

-Archer está igual, por cierto, ¿qué pasó con Maya?, ¿se lo tomó bien? - pregunta preocupado.

-Sí, se lo tomó bien, le encanta la idea, le he explicado un poco en que consiste lo de mates, el resto se lo tienes que decir tú.

-De acuerdo, ¿dónde está?

-En su habitación.

-Voy con ella, gracias por todo.

-No hay de qué, y suerte.

Pedro sale disparado a las escaleras, no puedo evitar reír y negar con la cabeza, sé que él cuidará y amará a Maya, hacen una muy bonita y loca pareja, aunque más loca es la pareja que hacemos Archer y yo, ¡lo que es la vida!, lo detestaba, lo odiaba, lo quería a 5 metros bajo tierra, y ahora estoy con él, tal vez debería ir a verlo.

Pregunté a una sirvienta dónde se encuentra Archer, ella me dijo que estaba en su despacho, debería haberlo imaginado, por lo que me ha dicho Pedro, cuando quiere olvidarse de algo se encierra en sus papeles, de ahí que sea tan ordenado con ellos. Voy a su despacho y toco.

-Adelante - oigo decir, abro la puerta y lo veo con sus papeles detrás del escritorio.

-Hola - le digo y él levanta la cabeza.

-Hola mi luna - me dice con una sonrisa.

-¿Tienes tiempo?

-Para ti siempre - me río un poco - ¿qué te preocupa?

-¿Tú qué crees? - digo alzando una ceja.

-No te preocupes, no dejaré que te separen de mí, tú eres mía - mientras hablaba se acercaba a mí, y al acabar lo tenía en mi hombro aspirando mi aroma.

-Solo tuya - le dije con una sonrisa, él me mira con una sonrisa y un brillo en los ojos.

-No sabes lo feliz que me haces.

Nos besamos con ternura, intentando calmar el uno al otro, mostrando que a pesar de todo estaremos juntos, que el pasado no importa, que solo el presente es lo que cuenta, y que, a pesar de los obstáculos que haya en el camino, nos amaremos y nos protegeremos mutuamente.

(...)

Después del beso hablamos de cosas triviales con el fin de tranquilizarnos, la comida ha pasado y parte de la tarde, los del consejo están al caer, lo cual me pone los nervios de punta, solo espero que todo salga bien y me quede con Archer, porque si no, es probable que me suicide, ya bastante he sufrido como para seguir haciéndolo.

La presentación de mis amigos se hará mañana junto la presentación de Maya como la pareja del beta, y mi presentación como luna, pero solo si todo sale bien, ya sé que soy una pesada con este tema, pero poneos en mi lugar.

Delante de la mansión para un coche negro, parece un modelo antiguo, pero parece nuevo, de él salen tres hombres y dos mujeres, la verdad es que emanan mucho poder. Se acercan a nosotros, y con nosotros me refiero a: Archer, Pedro, Maya, Abel y yo.

-Bienvenidos a mi manada - dice Archer conmigo al lado - pasad por favor.

-Gracias - dice una de las mujeres, la que parece la más mayor de los cinco.

Todos entramos y vamos a una sala de reuniones que ni sabía que había, Archer se puso en una de las cabeceras, yo me puse a su derecha, Abel intentó ponerse a mi lado, pero Maya fue más rápida y se sentó ella, a lo cual se lo agradecí con una sonrisa, Pedro se sentó al lado de Maya, y Abel al otro lado de Archer, es decir, frente a mí, que mala vista.

-¿Cuál es el motivo por el cual nos habéis llamado? - pregunta la mujer mayor, la cual se ha sentado en la otra cabecera.

-Lo que pasa es que el alpha Abel quiere llevarse a mi luna - dice Archer claramente enfadado.

-Ella es mi luna - dice el alpha Abel.

-Lo era - puntualizo - me rechazaste, ahora soy la mate de Archer.

-Pero...

-Nada de peros, por tu culpa mi loba murió, además de que intentaste matarme por ser roguer, sin ni siquiera preguntar por qué lo era - con eso le he cerrado la boca, haber cuánto dura.

-Por eso les hemos llamado, el alpha Abel no deja a mi luna, a pesar de haberla rechazado - dice Archer serio.

-Está claro que el alpha Abel obró mal - dice uno de los hombres.

-Y además provocó que una mujer loba perdiera a su loba, su compañera - dice la mujer joven.

-¿Y el alpha Archer qué?, él la encerró y la lastimó - protesta Abel, maldito.

-Pero se arrepintió, me buscó, me pidió disculpas y se ha ganado mi amor, algo que tú no has hecho - le digo molesta.

-Basta - dice la mujer mayor - ambos habéis obrado mal, lastimando a vuestra luna, pero por lo visto ella ha elegido a uno, ¿o me equivoco?

-No se equivoca - afirmo.

-Bien, este consejo ha escuchado el problema y ha tomado una decisión - dice la mujer mayor en un tono solemne - Agne Becket tienes que ser marcada por el hombre que has elegido como mate definitivo, y cuanto antes mejor, así ya no habrá nada que discutir.

Dicho esas palabras se fueron, agradezco que yo haya sido la que elije, pues está claro que elijo a Archer, lo único, ¿cómo sabían mi nombre y apellido?, yo en ningún momento se lo he dicho, ¿se lo habrá dicho Archer?, luego tengo que preguntárselo.

Abel se fue hecho una furia y diciendo que lo lamentaríamos y que yo sería suya, ja, va listo. Maya se fue con Pedro me parece que a una cita, y por lo que oí, Maya se quejaba de que en la reunión ellos parecían que estaban pintados, lo cual me causó gracia.



AAACantabra

#379 en Fantasía
#294 en Personajes sobrenaturales

En el texto hay: licantropos, mates, alpha

Editado: 28.11.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar