Si La Luna Nos Vuelve A Unir

.1.

(1934)

La luna llena salió, corrí por el bosque hasta encontrarme con la manada, ya que era mi deber protegerla como alfa, los humanos cada primer luna llena de cada año se ponían a cazar tanto Licántropos como Vampiros.

Mi manada se encontraba escondida y los más fuertes nos encargabamos en resguardar el refugio, después de asegurarme de que todo esté en orden me dirijo a despedirme de mi amada, Inés, que es mi mate.

El ruido de algunas ramas romperse se hacen presente, el piteo de una máquina también da a decir que saben que estamos aquí.

Doy un paso adelante junto con mi beta y el resto del rango medio se queda atrás , miro a mi compañero peludo de color marrón con ojos grises. La sombra de unos humanos se diferencian detrás de algunos árboles.

-¡SON ELLOS!- grita un humano y junto con él sale un grupo de éstos con horcas de jardín, antorchas y otros objetos.

La rebelión empezó, me transformo en mi forma lobuna y empiezo a atacar a diversos humanos. Uno en particular el cual no puede atacar a tiempo mientras lanzaba a uno a un árbol, me entierra aquella sucia y oxidada horca de jardín por la espalda.

Un aullido de dolor se escapa de mi boca, se que toda la manada escucho y es por eso que mi beta acude a ayudarme matando al humano en un movimiento rápido.

Sé que la herida sanará, pero la parte de la espalda es la que más me duele después del cuello.

Miro el refugio y veo salir de el a Inés, que corre buscándome con su mirada.

-¡Inés No!- pero fue demasiado tarde, cuando una bala de plata le atraviesa el corazón, corro lo más rápido que puedo y mi forma lobuna cambia a la humana cuando ya estoy junto a ella, tomó su cabeza y sus ojos esmeraldas ya no tienen vida, su pelo cae enredado en mis manos y su ropa se encuentra totalmente sucia de sangre, siento mi ira encargándose de mi cuerpo al igual que la tristeza y el enojo.

- Inés...- lloro ya que me han arrebatado a mi mate, mi alma gemela mi todo. Le cierro aquellos ojos que solían brillar y le doy un último adiós. Mi forma lobuna se hace presente y el rencor corre por mis venas, matando a todo ser humano que veo pasar, la pequeña rebelión de humanos se terminó.

(...)

Miro a mi mate siendo enterrada bajo tierra, una muerte injusta, una vida arrebatada y un corazón dañado gravemente.

La velada de la manada se siente fría, silenciosa y triste. Varios lobos del rango medio quedaron gravemente heridos, pero todos en la manada estaban más rotos sentimentalmente por la muerte de su Luna, aquella mujer bondadosa que los solía ayudar en todo y los quería tanto.

 



Pilarhernandezso

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En el texto hay: hombreslobo, lobos y mates, novelajuvenil

Editado: 21.10.2020

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