Somos leyendas de sangre

capitulo 26

Sario.

Bien, todo va sobre ruedas, en unos minutos me hago el enfermo y digo que me tengo que retirar, siempre los modales por delante.

Les cuento la historia que no es mía, pero igual se las cuento, que quede entre un secreto entre nosotros así que silencio.

La historia es esta: Daniella siempre fue una niña que fue muy torpe, claro que eso con el paso de los años fue desapareciendo, pero al ser una infante si lo era. Caprico en el Olimpo era reconocido por ocupar una máscara por lo que es más que obvio que ella no se acuerde de él. El punto es que en más de una ocasión Capricornio ayudo a Dani y la salvo de múltiples peligros, pero a Caprico lo mandaron mucho antes que a nosotros a la Tierra por lo que deduzco que fue ahí cuando Daniella se volvió más fuerte, poderosa y segura de sí misma. El punto es que esta chica no reconoce, no recuerda, no asocia a nuestro querido señor silencio como el enmascarado que siempre la ayudaba.

Ahora ya, mi amigo esta como tonto acosador esperando que ella lo reconozca y puedan seguir el rumbo de la historia que las Parcas, las encargadas del destino y de la muerte, les asignaron, claro que él está más que feliz de saber que su destino es con esa chica, que su mujer, que la persona que le dará vida a sus hijos, quien los portara en el vientre, es ella. Pero claro, eso solo lo saben Semidioses y Dioses el resto solo camina en la cuerda floja hasta que el destino les de por muertos-

Bueno, yo por mi lado no tengo nada que contar, mi vida es una rutina diaria pero de vez en cuando me pongo a lavar mi auto para sacarlo a quemarla un rato las ruedas, nunca excedo la velocidad permitida, por lo que el máximo para mí son 120 km/hrs en los lugares que son permitidos. Sí, soy un buen chico como diría mi madre. Eso de chico malo se lo dejo a mi hermano.

Siguiendo el plan me acerco a Daniella que va muy incómoda al lado de Caprico mientras que caminamos por el centro comercial más cercano a nuestra guarida Zodiacal.

-chicos, creo que el helado que comí me sentó mal, mejor voy a que Cuario me revise-

-¿no era demasiado gourmet para tu paladar?- dice riéndose ella y Capricornio alza una ceja en forme de decir ¿Es en serio?

-puede ser, pero si tú caes enferma voy a ser yo quien se ría –

-bueno, bueno, ya vete-

Y tal y como dijo, después de despedirme me devuelve a nuestro colegio, escuela, liceo, guarida o como ustedes quieran llamarlo.

Llego y voy a hacer lo que hago por lo menos una vez al mes, pero antes me dirijo a donde están Cuario y Esmeralda que por suerte se encuentran en el primer piso y no en el tercero porque o si no, no quiero imaginar que cochinadas van a estar haciendo, o sea sé que es su mujer y que es más que obvio pero mi imaginación no llega hasta ahí. ¿Okey? Okey.

-¡Cuario!- deja de besuquearse con su mujer para mirarme, la abraza mientras tanto.

-¿Qué sucede, Sario?- subo al primer piso para no hablarle a gritos.

-cualquier cosa tú me revisaste porque estaba enfermo y dijiste que fue porque comí demasiado ¿Vale?-

-sí, sí, pero ¿por qué?-

-señor silencio- abre los ojos como plato cuando comprende- exacto, ahora yo estoy bien y me voy a ir a conducir un rato mi hermoso auto-

Escucho como ríe mientras le doy la espalda para empezar a caminar en dirección a los estacionamientos para marcharme de este lugar.

Me pregunto si será su mujer lo que lo tiene así ¿De quién hablo? De Cuario claramente, anda mucho más feliz desde que su mujer lo acepto como su Z, no estoy muy seguro que fue lo que paso pero sí sé que un día llegaron los dos muy felices al comedor al igual que lo que le paso a mi hermano y mi cuñada.

Al llegar a los estacionamientos me topo con una chica que esta sobre el auto de Caner, si este se entera de que hay alguien sentado en su auto sin su permiso en especial cuando cuida tanto la limpieza de este, va a arder Troya aquí mismo.

Esta tarareando una melodía, no es la primero vez que noto a una de las chicas cantando, pero esta tiene algo especial, será porque es una sirena y su voz es más atrayente que la voz de una ángel , pero lo que más me llama la atención fue que su vestido celeste o verde agua (nunca supe la diferencia entre ambos, para mí son lo mismo y otra cosa es que las sirenas ocupan ropa de los colores que les dije anteriormente y las ángeles se visten de blanco), bueno, el punto es que tiene detalles en negro y por lo que tengo entendido solo tienen permitido ocupar colores de la gama del celeste y por lo que sé, el negro no lo es.

No le tomo mucha importancia, al fin y al cabo a mí no me van a tirar las orejas.

Paso a su lado y es su voz nuevamente la que me detiene.

-tú debes ser Sario, hijo menor de Hera con el antiguo Zeus, hermano pequeño de Leo, también llamados Hércules en la mitología-

-él mismo- asiente en silencio- mi historial no es tan amplio porque no tengo tantos años como Leo- vuelve a decir que sí con la cabeza.

-tu historia no es tan reconocida como la de tu hermano-

-siempre está el hermano de bajo perfil-

-¿puedo acompañarte?- abro los ojos al máximo, ¿qué esta insinuando esta chica?- no te hagas ilusiones chico, solo quiero salir un rato de este lugar, se lo iba a pedir a cualquiera de los Z que saliera, ya que por órdenes de la Diosa solo se puede salir con su compañía y como vi a Dany salir junto contigo y un Z más pensé que no tendrías problemas en sacarme- en eso tiene razón, no tengo el más mínimo, por lo que le digo la verdad:



Hanna

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En el texto hay: peleas, leo y ofiuco

Editado: 23.04.2019

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