Still with you

Prólogo.

—Drackwell está muerto —mis ojos se agrandaron y me quede quieta mirando a la persona que me había dicho estas palabras.

—No digas eso —trague saliva con dificultad, un nudo se había formado en mi garganta y unas inmensas ganas de llorar me asaltaron —no es divertido Daniel.

No vi ni una pizca de humor en su rostro y comprendí la magnitud de la situación y mi pecho dolió, en realidad dolió como nunca pensé que dolería.

Ese día grite como nunca lo había hecho y nadie pudo detenerme, ahora luego de tres días de saber esa noticia me encuentro en mi habitación tumbada en mi cama, todavía llorando y aunque mi madre ha venido a ayudarme a levantar y a que salga de aquí no he querido hacerlo, no he podido hacerlo.

Drackwell era alguien muy importante para mí, este era mi todo. Mi compañero de toda la vida, la persona de la que he estado enamorada toda mi vida desde que apenas era una niña y lo vi, lo creí y ahora que he crecido no tengo duda de ello.

Dieciocho años y ya está muerto.

Hoy cumplía sus dieciocho años y ya está muerto.

No pudo vivir nada, no pudo conocer a su verdadero amor, no pudo casarse ni tener hijos, no cumplió sus sueños como tanto quería y esto me parte el alma.

—Kate —mi madre me habla desde el otro lado de la puerta de mi habitación que cerré con seguro para que no entrara y me dejara en paz.

—Necesito estar sola —hable como pude ya que mi voz no tenía fuerza y estaba muy ronca —¿no puedes entender eso?

—Está bien —sus pasos se escucharon alejándose y luego de ahí no se escuchó nada, absolutamente nada; solo estaba el silencio de mi habitación y la oscuridad que lo cubría y yo en este estado lamentable.

Aun en mi cama tendida y con las sabanas cubriéndome de pies a cabeza saque mi mano y busque en mi mesita de noche mi celular que hasta ahora lo había silenciado para que nadie me molestara, necesitaba estar sola en estos momentos y si no fuera ese el caso quisiera solo su compañía y este no estaba para ofrecérmela.

Ya nunca estará más.

La luz del celular hizo que cerrara los ojos por unos minutos, pero ya cuando pude acostumbrarme a esta lo desbloquee y muchos mensajes había en la bandeja de entrada y los elimine todos sin siquiera verlos.

Fui a donde quería ir y ese lugar era nuestro chat.

Drackweel y yo.

Nuestras conversaciones sin fin.

Nuestras fotos juntos.

Él y yo.

Nosotros.

Hablando sobre un futuro no sabiendo que no tendríamos uno.

Lágrimas salieron sin control y trate de no sollozar con fuerza para no preocupar a mi madre, pero esto me era imposible.

Mire nuestras antiguas conversaciones por horas y horas y cuando mis ojos me pesaban e iba a apagar mi celular un mensaje nuevo me llego y mi corazón dio un salto.

Era un mensaje del chat que tenía abierto justo ahora.

¿Quién sería tan cruel para hacerme esto?

Empecé a llorar porque este tipo de bromas me lastimaban, fui bajando para ver que habían escrito y cuando leí esto no supe cómo era que se respiraba, no pude ni siquiera decir alguna palabra, ni moverme.

Mi mente quedo completamente en blanco.

Deja de llorar Kate, estoy todavía contigo.

Eso decía el mensaje.


 



Henkat

Editado: 14.10.2020

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