“te Quiero Lejos... Pero Te quiero” (tq1)

6. ¿Cómo pasó esto?

Kathia

Había pasado exactamente una semana desde lo sucedido con Ryan en la fiesta, el resto de lo que pasó seguía siendo un misterio, seguía sin recordar.

Resumiendo un poco lo que ha pasado en estos días: Ryan y yo no nos hablamos, Amy se estaba comportando de manera extraña, Ryan y Erika cortaron (Erika se estaba comportando más loca de lo normal), a Ethan no lo veía prácticamente nunca, solo cuando iba al gimnasio a ver a mi hermano; y hoy me preparaba psicológicamente para recibir a mi tía.

Ahora me encontraba en el patio del instituto, acababa de empezar el almuerzo, pero preferí alejarme de todos, y en especial de Ryan. Me exasperaba que no me mirara. Me enojaba que hubiese pensado que serías capaz de traicionar a mi amiga.

Suspiré y me quedé mirando mi diario, no solo escribía en él, también dibujaba cualquier cosa que se me ocurriese o algo que me llamara la atención. Tenía pensado empezar unos bocetos hasta que se acabara el tiempo del almuerzo, pero no sabía por dónde empezar.

Resoplé frustrada, cogí un lápiz de mi mochila y empecé a escribir:

<< ¿Qué puedo decir? La soledad en este momento es mi mejor amiga, de lejos oigo el bullicio del comedor, pero no me siento atraída por él. No sé qué hacer con lo que estoy sintiendo, no soy capaz de contárselo a mis amigas y eso me duele. No sé en qué momento me distancié tanto de ellas, no sé lo que siento.

¿Qué hago? ¿Cómo le cuento a Erika que me estoy enamorando del chico que le gusta? ¿Cómo le cuento que siento celos de ella? No sé.

Él me trae dolor, me emociona, me atrae. Creo alejarme de él, pero es todo lo contrario, me acerco, sigo pensando en él, aún cuando sé, que para él yo no soy nada.

No esperaba albergar sentimientos así, no esperaba desilusionarme de él, no esperaba...>>

En ese momento me vi interrumpida por el tono de llamada de mi celular. Era Amy

—Diga —Contesté

—Kathia, ¿Se puede saber dónde estás? Las clases ya empezaron y nos tocaba Historia juntas, y no has aparecido —dijo una enojada Amy.

No sé en qué momento había sonado la campana, simplemente no la había escuchado.

—Ya salgo para allá —le dije mientras cerraba el cuaderno y los guardaba en la mochila.

—Pues apresúrate, que aún no llega el profesor.

Terminé la llamada y me encaminé a la entrada de los pasillos. Pasé apresurada buscando mi aula, pero el choque que tuve me hizo detenerme.

—¿Llegando tarde? —Su voz, odiaba y agradecía escucharla. Ryan seguía esperando mi respuesta mientras yo lo miraba fijamente.

Pestañeé repetidas veces —Sí —fue lo único que le contesté antes de alejarme de él.

Debía alejarme de Ryan, si seguía dejándome llevar por lo que estaba sintiendo, terminaría mal, él solo me trae problemas.

~~@@~~

—¿Qué te retrasó para llegar a clases? —Me preguntaba Amy mientras salíamos de la escuela y nos dirigíamos a los aparcamientos.

—Nada del otro mundo, estaba escribiendo, y sabes que cuando empiezo me olvido de lo demás-le decía —por cierto, ¿Dónde está tu auto?

Amy tenía la vista puesta en su celular y ni siquiera me miró cuando le pregunté —Se me olvidó decirte que Ethan nos recogería hoy y nos hará llevará de tiendas.

—¿Y por qué me vengo a enterar de esto ahora?

Mi amiga no me respondió, sino que se puso a contestar un mensaje que le envió sabe dios quien.

—¡Amalia! —Le grité y ella pegó un brinco -—¿Se puede saber a quién le mandas tantos mensajitos?

—No me digas así, sabes que no me gusta. Y no, no te diré aún a quién le escribo.

Nos detuvimos en la primera fila del estacionamiento a esperar a que llegara Ethan.

Amy guardó el celular y no dijo más nada —¿Por qué no me quieres contar?

—Por la misma razón qué tú no me dices qué te pasó —Me respondió Amy mirándome fijamente —¿Qué crees? ¿Qué no me he dado cuenta? Llevas días que pareces ausente, distraída, y lo peor es que ni siquiera me consideras para desahogarte.

—Amy, no es...

El sonido de un claxon me interrumpe. Suspiro —Venga, vamos que tu hermano nos está esperando. Después te contaré.

Amy me miró ceñuda —De hoy no pasa

~~@@~~

—¿¡Qué tú qué!? —gritó Amy abriendo de golpe la cortina del vestidor donde se encontraba —¿Pero cómo pasó esto? ¿En qué momento te enamoraste de él? ¿Por qué?

Miré a mi alrededor. Nos encontrábamos en una de esas tiendas de vestidos que tanto le gustaba a Amy. Las pocas personas que se encontraban allí miraba a mi amiga como si estuviera loca, no los juzgaba, yo en ocasiones pensaba que así era. Era increíble el cambio de Amy cuando se encontraba con personas de confianza, ella siempre ha sido muy tímida, pero cuando estaba en familia o amigos cercanos, siempre era ella al natural.

Le di una mirada comprensiva a una pareja de viejitos que la miraban asustados —Amy, ¿Puedes calmarte? Estás llamando mucho la atención.

Al darse cuenta de lo que decía miró a su alrededor y se sonrojó; volvió a entrar al vestidor y luego salió con el vestido que se había probado sostenido en sus manos.

—¿Se lo has dicho a Érika? —Me preguntó Amy sentándose a mi lado en el sofá de la tienda.

Suspiré —No, no tengo el valor de contarle.

—Hey, debes decirle, sé que no quieres tracionarla, y no lo haces, pero ella tiene derecho de saberlo —dijo Amy.

—Tienes razón, lo sé. Solo quiero esperar un poco más, si logro olvidar estos sentimientos por él, no tendré que hacerle pasar un mal rato —Me levanté y me acerqué a la puerta —No creas que te escaparás de contarme de quién recibes tantos mensajes.

Mi amiga se sonrojó y se acercó a la vendedora a pagar el vestido.

—¿Y para qué te compras ese vestido? Que yo sepa, en tu casa tienes de sobra —le pregunté.

Amy se volvió a ruborizar pero antes de que pudiera contestar me llega un mensaje al celular.

Alan: ¿Donde estás? Recuerda que tía viene hoy, y mamá ya esta histérica.



Summerlost

Editado: 22.08.2019

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