Valiente

2.Primer beso.

Pasaron seis meses después de que Charlie había llegado al vecindario, y a la escuela, los abusos de Antonio seguían y seguían contra Charlie, pero ella por cierta parte se sentía "bien".

Llegó la hora del almuerzo y Charlie se sentó sola en una mesa en la cafetería.

—Hola. —escucha Charlie a su lado derecho, ella se voltea y ve que estaba Miranda con una sonrisa, con otras chicas y chicos.

—Hola. —dice Charlie un poco tímida.

—¿Nos podemos sentar? —dice un chico que estaba con ellos.

—Sí, claro. —dice Charlie con una sonrisa.

Todos tomaron asientos, eran seis niños, había uno que se veía tal vez uno o dos años mayor que todos.

—Hola, soy Dante Blight. 

—Yo soy Zoé Gordon.

—Yo soy Lauren, la mejor amiga de Zoé.

—Yo soy Cody Evans. —dice un niño junto a Miranda.

—Yo soy Nicolás Ford, pero dime Nick.

—Yo. Soy Joseph Blackburn.

—Y yo soy Jane Brink.

Esta última niña era como la hija de blanca nieves, con el cabello negro, de piel muy pálida y ojos azul intenso, era muy hermosa la niña.

—Y creo que ya me conoces, yo soy Miranda. —dice ella con una sonrisa.

—Sí, tú eres la que practica ballet al lado de la cancha de fútbol donde yo entreno. —dice Charlie con una sonrisa.

—Exacto. —dice ella con una sonrisa.

—Hey, ¿y por qué estás aquí almorzando sola? —dice Zoé.

—No sé que le pasa a Antonio, primero me dejaba jugar y estar con ellos, y ahora se siguen burlando de mí, como el primer día.

—¿Te digo algo? Antonio es un tonto, no te juntes con él, no saben que es valorar a un amigo, en serio, te va a seguir explotando cuando él quiera, y cuidado porque puede que te meta en problemas. 

—Es que no tengo amigos, yo pensé que Antonio era el único.

—Ay no, mira, si quieres puedes juntarte con nosotros, no vamos a tratarte como él.

—De acuerdo. —dice Charlie con una sonrisa. 

Los chicos después del almuerzo se fueron a sentar todos al patio central, de verdad Charlie se sentía diferente, y Antonio empezó a notar que ya Charlie no empezaba a hacer tan manipulable, Miranda estaba enseñándole eso, ella y Antonio nunca se han llevado bien, desde el jardín de niños se detestan y es en serio.

Cuando Charlie cumplió doce años se empezó a quedar sola en casa, una de sus hermanas estaba en la universidad y vivía lejos de casa, y los otros tres hermanos ya trabajaban, llegaban muy tarde en la noche, igual que su madre, entonces ella pasaba casi siempre sola.

Una noche, su madre no estaba, y sus hermanos cada uno estaba en su habitación, entonces Charlie se trajo su cojiba y almohada al salón, prendió la televisión y salió la introducción de lo que se veía ser, era una serie. La canción era movida y de buen ritmo.

So no-one told you life was gonna be this way, you Jobs a joke you're broke your love life's DOA...

It's like you're always stuck in second gear. 
Well, it hasn't been your day, you week, your moth or even your year...
But, I'll be there for you, when the rain starts the pour...

Charlie se quedó escuchando la canción, y empezó Friends, la serie. Ella tal vez se quedó como hasta media noche, primero vio el capítulo de Friends, y ya después, Charlie se quedó viendo otros programas de televisión algo antiguos, hasta que se durmió...

—Miranda, mi amor, hora de levantarse. —dice la madre de la niña, entrando a su habitación. —Buenos días.

Miranda se levantó y su madre se sobresaltó, tenía unas ojeras inmensas.

—Por Dios, hija, ¿qué te pasó?

—Ayer no dormí. —dice de mal humor.

—Ay hija, ¿por qué?

—No sé, mamá. —dice ella y se va al baño, todo el día estuvo de mal humor.

—Miranda... —dice Antonio llegando hasta donde estaba ella con Cody y Lauren.

—¿Que se te ofrece? —dice ella sin mirarlo.

—Devuélveme lo que es mío.

—¿Perdón? —dice ella y mira a Antonio con desprecio.

Miranda detestaba a Antonio porque le hizo bullying desde el jardín de niños hasta cuarto grado de la escuela, pero, cuando exactamente Charlie llegó, ella se reveló.

—Charlie, es mi conejillo de indias, no tu dama de compañía.

—Hey, ¿Estás escuchando la estupidez que dices? ¿Qué tienes en la cabeza? —dice ella mirándolo retante.

—Tiene de todo excepto cerebro. —dijo Cody riendo.

—¿Qué dijiste, idiota? —le dice Antonio y lo toma de la camisa del uniforme.

—Sueltame. —dijo Cody y lo golpeó.

Empezó una pelea y Miranda entró en pánico.



Monse Corrales

Editado: 05.02.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar