Valiente

6. ¿Enamorada?

Sonó el timbre para entrar a clases, todos fueron al salón de matemáticas, se acomodaron de manera que todos quedaran juntos, pero uno quedaría solo en alguna clase ya que eran siete... En esta clase la que se ofreció a quedar sola fue Miranda, ella se sentó a la par de un chico el cual eran vecinos.

—Hola. —le dice Miranda y él le sonríe, con algo de nervios... —Hey, ¿te pasa algo?

Miranda estaba notando que él estaba extraño, casi no le quería hablar y eso.

—Lo siento, pero me da miedo hablarte. —dice ella y Miranda queda atónita.

—¿Qué?

—Sí...

—¿Qué te han dicho de mi? Yo no he matado a nadie. —dice ella algo enfadada.

—No, pero si hiciste que expulsaran a Antonio, a él nadie lo enfrentaba por miedo.

Miranda al escuchar esto se rió.

—Si lo enfrenté fue porque yo hace muchos años le perdí el miedo... Pero, eso pasó hace mucho, ¿como yo nunca me había dado cuenta de eso?

—Porque nadie quería decirte... Todos te conocían por la que enfrentó a Antonio, junto a un chico que se llamaba... ¿Cody? Creo. —dice él y Miranda sonrió al escuchar ese nombre, pero después borró su sonrisa y se puso seria.

—Sí, él lo golpeó.

Después de esto, ninguno de los dos habló, Miranda no tenía nada que decir y él prefirió quedarse en silencio... Esa misma tarde, Charlie y Mirada fueron a casa de Charlie, las visitas entre ellas eran frecuentes, mucho... Charlie le sirvió café a su mejor amiga, ya que ese era su mayor delirio.

—Gracias. —le dice Miranda y Charlie le sonríe y se sienta al frente suyo con un vaso de jugo.

—Estoy enamorada.

Miranda al escuchar esto casi escupe el café y se puso a toser.

—¿Enamorada? —dice ella con los ojos bien abiertos.

—Sí, de Catherine...

—¿De quién? —dice ella riendo.

—De Catherine Bernard, es compañera de Jane, la pelirroja. De hecho llevamos un tiempo hablando...

—Ah... Ella. —dice Miranda. —Es mi compañera de ballet, no me cae muy bien que digamos.

—¿Y eso?

—No lo sé, hay algo en ella que no me termina de convencer.

—Ay son celos. —le dice Charlie riendo y Miranda se queda seria.

—No, tú sabes que no soy así...

—Bueno eso sí, y creo que Lauren es mi crush... Bueno era desde antes que me diera cuenta que me gusta Catherine. —dice ella y ríe de lado.

—¿Cómo? ¿Cómo? —cuestiona ella confundida.

—Mira... Tal vez hace mucho que yo veía a Lauren muy hermosa, se hizo alguien así como un crush para mí, pero es que mi corazón indica que no es ella... Es Cath. —dice ella con brillo en sus ojos y Miranda ríe.

—Ahora sí... Mi Charlie se enamoró... Bueno, hazte más cercana a ella, hablen seguido, a veces coman juntas y así, uno nunca sabe qué pueda pasar...

—Pero ella ha tenido otros novios antes, Miranda.

—Nadie es 100% heterosexual, te lo aseguro, cuando el amor llega, muchos puntos de vista cambian...

—Tienes demasiada razón. —dice Charlie feliz y se levanta.

—Yo siempre la tengo. —dice y ambas se abrazan.

—Eres la mejor amiga que Dios me pudo dar, en serio, eres como mi ángel.

—Ay no me compares con algo así, no soy ni la mitad de eso. —dice Miranda y se van a sentar a la sala de estar.

—Sí lo eres Miranda, estuviste ahí cuando lloré por más de dos horas, me encontraste en el baño cuando me estaba muriendo, y me has defendido desde el primer momento Antonio me empezó a hacer bullying tú me defendiste desde el principio, te lo agradezco demasiado, en serio. —dice Charlie y la vuelve a abrazar.

—De acuerdo, ya... Mucho amor. —dice ella y le da tres palmaditas en su cabeza.

—¡Hey! —le dice Charlie y Miranda se ríe mientras le desordena el cabello.

—Si yo hiciera lo mismo con tu cabello, ya hubieras muerto.

—Mi cabello es sagrado. —dice ella y hace un gesto haciendo que rían.

—Eres demasiado tonta.

—Tú me ganas. —le dice Miranda y le tira un almohadón... Charlie le tira otro y así es como la sala se volvió un campo de batalla, así como cuando tenían diez y once años...

Horas después, ambas quedaron tumbadas en el piso...

—Ya estamos viejas, Miranda. —dice ella y las dos ríen.

—Demasiado, aunque así soy de hermosa. —dice ella y se levanta. —¿Qué hora es? —dice Miranda y Charlie se fija en su reloj de muñeca.

—Wow, las siete y media... —dice y Miranda abre la boca en forma de sorpresa.

—Yo tuve que haber estado hace media hora en la cena en mi casa... ¡Maldición! —dice ella y toma su celular y se arregla el cabello. —Te quiero, nos vemos. —dice y sale corriendo de ahí, salió a la carretera principal y un auto se detuvo al lado de ella.



Monse Corrales

Editado: 05.02.2019

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