Valiente

10. Pesadilla vestida de sueño.

Miranda y Charlie empezaron a salir, como no era de esperarse, todo seguía normal, pero... Charlie había roto la regla número tres y cuatro: "No enamorarse de nadie del salón en los siguientes tres meses." y "no salir con nadie por los próximos tres meses."

—Buen día, linda. —dice una voz muy suave y dulce.

Charlie fue abriendo los ojos y Lauren la estaba viendo.

—Te ves tan tierna dormida. —dice ella con una sonrisa.

—Tú eres más tierna. —le dice con una sonrisa y le da un beso en la frente, ella se metió a la ducha y en veinte minutos ya estaba lista, Lauren ayer se había quedado a dormir con Charlie, ya que le había dado un tipo bajón con el tema de Jane.

Tocaron la puerta y Charlie se levantó de la mesa... Abrió esta y se encontró con Jane, muy hermosa.

—H-Hola Jane... —le dice Charlie, Lauren al escuchar su voz se levantó y se fue para la puerta principal, a estas alturas de la vida de Charlie ella vivía en la misma casa, pero literalmente sola, su mamá trabajaba lejos y solo llegaba los fines de semana.

—¿Estás listas? Quise pasar hoy por ti... —le dice ella y Charlie sonreí.

—De acuerdo, pero, falta Dante... —dice ella y Jane asiente y Charlie la invita a pasar.

—Buen día, Jane. —dice Lauren saliendo del baño del piso de abajo.

—Ah... Hola, Lauren, buen día. —dice Jane con una media sonrisa y algo sorprendida.

Escucharon una bocina en frente de la casa de Charlie, salieron y era Dante, con un auto nuevo...

¡Wow, wow, wow! ¿Y eso? —dice Charlie corriendo hasta él.

—Al fin pude comprarlo, ¿Qué tal?

—Felicidades, Dante, enserio está hermoso el auto... Trabajaste demasiado duro para conseguirlo.

—Sí... Pero, hey, ven aquí... —le susurra y Charlie se acerca a él. —A esa oxigenada no la llevo.

Charlie se ríe a carcajadas.

—Eres demasiado malo... En serio.

—Es en serio, no me huele nada bien que esté aquí en tu casa, que se quede y eso... Y ese trasero oxigenado no lo subo en mi auto.

—De acuerdo, de acuerdo... —dice Charlie tratando de estar un poco más seria y se voltea.

—Hey Jane, ve... Dante te lleva. —dice y ella asiente.

—¿Y nosotras? —dice Lauren a espaldas de Charlie.

—Vamos en mi auto.

—Dante no me iba a montar en su auto, ¿cierto? —dice ella y Charlie se monta a su auto sin decir nada. —Ya nada es como antes. —dice ella y Charlie se acerca a besarla.

—No hablemos de eso, ¿de acuerdo?

Lauren le sonríe y se van para el colegio...

—Hola... —le dice Charlie a sus amigos y los va saludando uno a uno, hasta que llega a Miranda y la abraza.

—Cody, me voy a adelantar con Charlie.

—Obvio, ve... Tengo que ir con los muchachos a ver lo del equipo de fútbol.

—De acuerdo, nos vemos. —le sonríe y se va junto a ella, necesitaban un espacio para ellas solas, y hablar de lo que estaba pasando.

—¡Chicas! —dice un compañero de clases de ambas acercándose a ellas. —La profesora Ace no vino hoy, así que tenemos clases hasta en dos horas.

—¿Es en serio? —dice Miranda rodando sus ojos.

—Sí... Para nada nos levantamos temprano, pero bueno, nos vemos. —dice él y se va.

—¿Vamos a donde siempre? —dice Charlie y ella asiente, se fueron a sentar debajo de un árbol de cerezo rosado, sí, no estaban en Japón, pero raramente ese árbol había crecido ahí hace mucho tiempo, decidieron dejarlo porque era un misterio, un hermoso misterio...

Charlie y Miranda decidieron que ese iba a ser su lugar cuando querían estar solas, era alejado de los pasillos donde siempre estaban las personas, y era un poco privado, aunque sabían de este lugar casi no lo frecuentaban.

—¿Qué está pasando con Lauren? —dice Miranda viéndola.

—No lo sé, mi vida está en un embrollo emocional, en serio. —dice Charlie y se tumba en el césped, debajo del árbol.

—Bueno, vas a tener que elegir, porque esto no es bueno para tu salud mental. —dice ella haciendo lo mismo.

—Mira, los besos de Lauren encienden algo en mí, pero es que mi corazón le pertenece a Jane...

—Ya rompiste dos reglas, Charlie... Pero no puedes romper otra...

—¿Cuál sería esa otra regla?

—Volver con tu ex...

—¿Entonces que hago?

—Esa pregunta es tan difícil de responder... —dice Miranda viendo aquel hermoso árbol.

—Pero, es que Lauren en un sueño. —dice ella con una sonrisa.

—Una pesadilla vestida de sueño, tal vez... —dice Miranda.

—Yo sé que ella te ve linda, pero dale una oportunidad.

—Voy a tratar...

—Hablando de otras cosas... ¿Puedo llorar por verte enamorada? —dice Charlie riendo y Miranda le pega por el hombro.

—Ay Charlie...

—Yo te dije que si te enamorabas lloraba.



Monse Corrales

Editado: 05.02.2019

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