Yo te esperaba [saga Griegos#6]

Capitulo 27

Tomasso

Sentí la presión en mi cien, giré la cabeza y me encontré con aquella mirada que revelaba lo que realmente sentía.

— no te sorprendes — declaró.

— no, ya sabia que tú eras el traidor — sonrió de medio lado.

— sabes que puedo disparar, levántate, vamos a salir de aqui.

— ¡suéltalo! —  mano cortada sonrió y negó.

— estás en desventaja Félix, te mueves y tu adorado jefecito cae muerto.

Roland se pusó de pie y quitó el arma de las manos de Félix.

— vaya así que ya sabes la verdad o sólo lo de mano cortada.

— lo sé, nunca imaginaste que encontraría a la madre de Roland, fuiste tan imbécil al pensar que ella se quedaría quieta, que no buscaría a salvarse.

Lo miré encogerse de hombros.

— ya envíe a ejecutar al imbécil que se la ha pasado bebiendo en el hotel y no mató a esa vieja.

— ¿crees que al acabar conmigo, tendrás el control de Hatria? Puedes matarme pero... — me interrumpió.

— mueres tú Tomasso, tu hijo y por supuesto tu mujer, no vaya a ser que cargué en su vientre un descendiente.

— ¿qué pasó con el verdadero Roland?

— ya debe ser sólo el esqueleto, hace un año dejó de ser de está vida, me sorprende saber como lo descubriste.

— no has sido muy inteligente, Tabhita me comentó que estaba preocupada por que muchos eventos pasados los habías olvidado, también noté en el hospital que cada abrazo que le devolvias a Dania eran forzados, ella lloraba por que estabas vivo pero tú apretabas la mandíbula cuando te tocaba, besaba. Algo poco común en un hijo al saber que su madre acaba de escapar de las garras de la muerte... no eres tan inteligente Nicolae.

Sentí su puño estrellarse en mi mandíbula, Félix se movió pero con un gesto de la mano lo detuve.

— calmate Félix, estaré bien — Nicolae enarcó una ceja y sonrió con burla.

— ¿estás seguro? ¡Puedes llevar mi sangre pero eso a mi me importa poco, tú y Nicos han sido una vergüenza para mi familia, por generaciones hemos tenido el control de Hatria, de las calles, el mar, pero esa idiotez de limpiar las calles de la droga los ha llevado a ser débiles! Un Tziolis es de nacimiento un mafioso, trabajar con todo lo que da dinero y poder. Teníamos que estar a la cabeza con el tráfico de personas, esas mujeres no son nada para nosotros, pero hasta en eso se han metido.

— ¡eres una basura! Naciste de una mujer ¿como rayos puedes usar a las mujeres  para la prostitución? Son seres humanos que sienten, la esclavitud ya no existe sin embargo las condenas ha ser esclavas.

Su carcajada resonó por todo el despacho, deseaba partirle la cara.

— ¿ya entiendes por qué mano cortada te dejó? — el mencionado presionó más el revolver en mi cien — eres débil, no eres digno de llevar el apellido Tziolis, mi padre debe estar revolcándose en la tumba por culpa del idiota de tu padre y tuya.

— no me interesan los motivos de mano cortada — lo miré a los ojos — debí dejar que Nicolae te matará el día que le marque la cara.

Él desvió su mirada pero pude notar que su pupila se dilato aparentemente 《había olvidado que le salve la vida》

— ese día que decidí salvarte la vida puse en riesgo a mi hijo y mi mujer para siempre, los puse en la mira de este perro por tu culpa, eres muy agradecido Mano cortada.

— ohhhh dejé los pañuelos desechables en casa, me has hecho llorar con tu discurso hacia mano cortada, pero mi querido sobrino es tiempo de marcharnos hacia tu destino.

— ¿piensas que saldrán con vida de mi casa? Ahí afuera están mis guardaespaldas.

— son tan idiotas como tú,  por que no te lastimemos, nos abrirán la puerta para que salgamos cómodamente, pide un auto.

Mano cortada sacó su móvil y llamó al jefe de guardaespalda, Félix estaba rojo de furia pero se contenía por que le hice señas de que se calmará. Al ver mis señas, mano cortada sujetó mis brazos detrás de mi espalda.

— pídele que bajé al chico — Nicolae volvió a sentarse y cruzó su pierna.

— le tocas un cabello a mi hijo y te mató Nicolae — él sonrió.

— no estás en condiciones de amenazar, para que veas que soy un buen tío,  mataré primero a tu hijo para que no sufra mucho al verte muerto — apreté los puños y me removi para soltarme pero mano cortada sujetaba mis brazos con fuerza.

— considérate muerto Nicolae — el móvil de mano cortada volvió a sonar, atendió la llamada.

— listo, vamonos — me empujó mano cortada, se detuvo y miró a Félix — por los viejos tiempos te dejó con vida.



Katy Silva

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En el texto hay: amor apasionado, griegos, saga griegos

Editado: 18.02.2019

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