Hay amores que no piden permiso. Entran por donde menos lo esperas —por una mirada demasiado larga, por un silencio que dura más de lo que debería— y para cuando los reconoces, ya te han cambiado las manos. Ya no sostienes las cosas igual. Ya no puedes reconoces, ya te han cambiado las manos. ...
Hay en el texto:
tragedia amor ssuspenso poderes vida, traicion mentira sufrimiento, espionaje corporativo
0
14
En proceso: 10 Abr
6 pág.
Sí, quiero