Cuando bajó por esas escaleras de metal, terminaba de masticar lo que quizás era una parte de su almuerzo, con algunas migas en las comisuras de sus labios. Recuerdo perfectamente ese día, así como su olor.
Eran sus muñecas delgas finas y hermosas; Y pensé que nos amariamos por siempre...
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En proceso: 28 Ene
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Sí, quiero