Mi vida era tranquila, después de mucho sufrir por fin las cosas estaban yendo bien. Eso, al menos, hasta que mi alcohólico padre decide pedirle dinero a Dominic Hoffman.
El dueño de un bar de strippers y mi ex.
No hay forma en el mundo en que mi padre pague una deuda y Dominic no lo perdona...
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En proceso: 25 Ago
12 pág.
Sí, quiero