Códice de Némesis

Desaparecida

-Sí... gracias de todas formas -dijo Amelia, dejando caer la mano que sostenía el celular.

-¿Qué te dijeron? ¿Nada de Carla todavía? -se oyó una voz masculina.

-Nada, Antonio... El último mensaje que recibí fue aquel donde decía que se quedaría a dormir donde Valeria, pero la mamá de Valeria acaba de decirme que Carla nunca llegó a su casa.

-Tranquila, tal vez se quedó sin batería o se entretuvo en el camino. Ya sabes cómo son las chicas a esa edad.

-¡Es que no es normal en ella, Antonio! Ya es muy tarde. ¿Y si le ocurrió algo en el trayecto?

-No seamos negativos, Amelia -intervino él, intentando sonar firme para no desmoronarse también-. Nuestra hija está bien...

-Es que tengo el derecho de preocuparme por mi hija.

-Y eso es muy hermoso... Nuestra hija está bien.

-¿Cass, cielo? ¿Vas a comer con nosotros o te llevo la comida a tu cuarto? -preguntó Lidia desde el pasillo, asomándose con una sonrisa cálida.

-En mi cuarto, ma, estoy demasiado ocupada... Si vieras ese cuaderno de bioquímica -respondió Cass con un tono dulce, como si no hubiera matado a alguien hace unas horas.

-Ay, mi niña, lo entiendo... Todo cansa, pero este fin de semana te vamos a compensar -dijo Lidia mientras le subía el plato de comida a su hija.

-Gracias, ma. Te quiero -murmuró Cass.

11:30 PM.

Cassandra terminaba de ordenar unos apuntes de clase; había hecho toda su rutina como si no le pesara el hecho de acabar de asesinar a una compañera suya. La joven se levantó, se estiró y se dedicó a mirarse por el espejo. Y, de pronto, recordó lo que pasó unas horas antes.

...

-Mira lo que me haces hacer...me salté la parte del plan- dijo Cass con una calma inquietante, viendo cómo el agua se llevaba el rastro rojo de la hoja metálica.

Terminó de lavar el hacha bajo el chorro de agua, viendo el líquido deslizarse por el desagüe de la bodega. Se quitó los guantes de látex con un chasquido seco y los arrojó a la bolsa de basura junto a sus cosas.

Carla ya no parecía una persona, estaba hecha picadillo, el uniforme irreconocible y la sangre en el suelo bajo los pies de Cassandra

-Descuida, Carla. Nadie te encontrará de inmediato, estamos lo suficientemente lejos. Y si te encuentran pues Valeria pagará las consecuencias-

-Bueno ya lave este uniforme, y la hacha tambien mmm. Solo me falta desaserme de la inyeccón que te puse, ¿Tu no quieres que vaya a la cárcel, ¿Verdad? Increíble..estoy hablando con una muerta, pero a ti quién te manda andar conmigo sola y siendo "amiga" o ex amiga-de Valeria. Ya le escribí a tus padres, ¿sabes qué les dije? Les dije que te quedarías en la casa de tu amiguita... A ver hasta cuántas horas se dan cuenta de que su hija desapareció-

...

A la mañana siguiente en St.Jude

-¡Oye! ¡Fíjate por dónde caminas! -exclamó Valeria con fastidio, llevándose una mano al pecho para acomodarse las joyas desordenadas por el impacto.

-Disculpa, disculpa... es que estamos apurados-

¿Qué?-

-a contra reloj. Ah..Carla lleva 24 horas desaparecida. Su familia vino muy temprano y en la facultad de periodismo estamos ayudando a imprimir volantes para buscarla-

Valeria cogío el papel con sus manos temblorosas, no lo podia creer. Era Carla...




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