Daphne tiene cinco años y solo quiere una cosa: un hermanito. Su madre, Paulina, divorciada desde hace tres años, toma la decisión más descabellada de su vida: pedirle a Daniel, su ex-esposo, que la ayude a tener otro bebé. Solo por Daphne. Sin complicaciones emocionales.
Daniel acepta, y establecen reglas claras: será algo estrictamente práctico, sin expectativas románticas. Pero cuando el embarazo no llega rápido y los encuentros se vuelven cada vez menos clínicos, las líneas que prometieron no cruzar comienzan a difuminarse peligrosamente.
Entre citas médicas, conversaciones que se extienden más de lo planeado, y una química que nunca realmente desapareció, Paulina y Daniel redescubren por qué se enamoraron. Pero también recuerdan por qué se divorciaron. ¿Han cambiado realmente, o están destinados a repetir los mismos errores?