Ines Bozzo era la única joven humana a la cual nadie le miraba con atención, incluso ante sus padres nunca la miraban cuando estaban en horas de trabajo.
Ines no tenía a nadie con quien hablar durante su infancia hasta su adolescencia, cualquier cosa. Para el resto de las personas, ella es completamente invisible. Como si el mundo la borrara de su existencia.
Por otro lado, desde lo más lejos del mundo humano, en Rumania. Se escondía una academia, pero no era una academia común y corriente. Esa academia es únicamente para monstruos que existieron hace siglos. Estudian cada descendiente de aquellos monstruos que son reconocidos en aquella época.
El director de la academia Shadow Raven: Aedus Barnett, intentaba con preocupación. Encontrar nuevos monstruos para traer nuevas generaciones para esta academia, y también, para evitar que cualquier humano sospeche de que aún existen monstruos. Por eso, es que con la ayuda de los cuervos mensajeros. Nadie sabrá sobre la academia Shadow Raven.
__ Con eso es más que suficiente _ murmuró Aedus mientras escribía cartas de aceptación para cualquier monstruo con la ayuda de su cuervo mensajero, sin imaginar que un humano entraría.
El mensajero, quien se encargaba de darles las cartas de aceptación le contó al director que accidentalmente dejó caer una de las cartas en el mundo humano.
__ Perdonenme mi señor, pero deje caer accidentalmente la última carta de aceptación en lo más lejos del mundo humano, aceptaré cualquier castigo que usted diga.
__ No te preocupes _ respondió el director con calma _ la última carta ni siquiera le he puesto un nombre ni apellido para aquel monstruo.
Pero si viene cualquier humano, tomaremos medidas drásticas de seguridad por si intenta hacer o idea una amenaza para todos.
Por el momento no tienes de qué preocuparte, puedes irte.
__ Sí, mi señor…
Su hijo Aldric Barnett, espiaba con cuidado a su padre. puesto que el ya sabe desde un inicio traerá en un futuro a un humano a invadir la academia que su mismo padre había construido precisamente para que los terribles humanos no hiciera daño a los demás monstruos.
__ “Eso será una mala idea, papá. Si un humano entra a esta academia, quién sabe qué tipo de atrocidades cometerá " dijo así mismo en su mente. Y al mismo tiempo, recordó cómo le arrebataron
Pero la decisión desesperada del director ya estaba tomada. Pero esta vez, como muchos monstruos creen en los humanos malos. Una de ellas, no sería así. Como Ines es ignorada toda su vida, incluyendo de su propia familia y especie, es posible de que ella pueda hacer amigos de verdad, aunque ellos sean monstruos.