Luego de que las tres alumnas hayan ido a México nuevamente, en busca del charro negro, Ines no dejaba de pensar en lo que el joven charro le dijo.
<<Eres una humana de alma pura y eterna como un jade>>
<<Lo ven como una piedra rara, pero representa vida, respiración, fertilidad y poder… Exactamente como el color de tus ojos>>
__ No creí que el charro me dijera eso de mi _ pensó Inés entrelazando sus manos _ Las personas de mi pueblo nunca me han considerado como una rara, simplemente no quieren saber de mi existencia… Pero eso da igual, ya perdoné a mamá por eso, a excepción de mi tío Hugo y a mis abuelos.
Tal vez… Lo de ser pura y poder puede que tenga razón, desde que pise Shadow Raven. Nunca había manifestado mi poder mágico, era porque no lo sabía en ese entonces. Hasta que todo el club de hechicería me conocieron por primera vez… Quizás puedo visitar mi antigua casa para ver cómo se encuentra el resto de la familia por parte de mi madre.
En la clase, Cloe y Perla tuvieron una exposición sobre los objetos que sus familias crearon y que por años lo siguen conservando como algo sagrado para cada familia, Inés viéndolas, creyó que hablaban del joven Charro que estuvieron buscando por el cementerio casi lejos de la ciudad de Jalisco. Después, Henry camino hacia el escritorio del profe Grayson, sobre el colgante de zafiro que él mismo había creado para honrar la memoria de su madre.
__ ¿Y no le hiciste plata con este colgante? _ preguntó uno de los nuevos alumnos de nuevo ingreso.
_ El metal le puede causar quemaduras al tocarla __ Le dijo Ines a uno de los estudiantes.
__ Y también me dejaría una cicatriz que nunca se me va a borrar… Lo aprendí a la mala mientras de niño agarre una tetera de metal mientras ayudaba a mi mama en la cocina _ dijo Henry con una cara de vergüenza mientras sus orejas estaban agachadas, pero al mismo tiempo, sentía que nunca olvidará el ardor que sintió en sus manos.
__ Bueno, es que eras un niño… y no sabías que llevabas esa maldición cuando eras un bebe, y más aún, que tu madre tampoco no lo sabía en ese entonces. Hasta que los dos vieron lo que acababa de pasar. _ dijo Ines
_ Bueno, eso si…
Después, llegó el turno de Aldric, quien expuso el viejo violín de su madre. Con él, le cantaba canciones propias mientras Aldric de niño se sentía abrumado o asustado por cualquier cosa en ese entonces, pero ahora que han pasado muchos años… y aun el violín seguía como si fuera nuevo.
__ Aunque para serles sinceros, las cuerdas del violín están muy desgastadas. Y si lo toco ahora, puede que los deje sordos a todos.
Aldric al tocar el violín, mostrándoles a todos lo horrible que se escuchaba el violín. Parecía que no sabía ni cómo tocar un instrumento, como si fuera que estaba traspando un plato con un tenedor, y dejando zumbidos insoportables en sus oídos.
__ ¿Revisaste en tu almacén si había cuervas nuevas? _ Pregunta Ines a Aldric
_ Eso hice, pero todas sonaban igual de horribles…
__ Aver… dejame lo arreglo…
Ines se acerca a Ines con su varita en la mano, al ver las cuerdas de su violín. Coloca el viejo violín sobre el escritorio del joven profesor, intentando recordar el hechizo que había estudiado en la biblioteca. Inés con el rostro humedecido por los nervios, tenía miedo de equivocarse ante todos. Pero se mantuvo firme.
__ <<Hilos de armonía, recuperen su unión. Que ninguna cuerda pierda su vibración>>
Las cuervas del viejo violín, pronto se convirtieron en hilos dorados. Lo cual significaba que sus nuevas cuerdas, serán difíciles de romperse.
__ Ahora si, intentalo otra vez _ dijo Ines entregando el viejo violín a Aldric. _ puedes tocar cualquier melodía de una orquesta que a ti te guste.
Al momento que toca el violín, Aldric quedó impresionado por las vibraciones que se escuchaba, a comparación con la vibración desgastada que se escuchó hace un momento.
__ Increíble… pero las cuerdas del violín ahora son de un color dorado.
__ Es para evitar que las cuerdas se desgasten o se rompan de alguna forma, y si las atraviesas con las tijeras, en vez de que las cortes. Las cuerdas romperán las tijeras. _ dijo Ines sosteniendo las tijeras a la mano.
En el momento exacto en que Ines quiso cortar las cuerdas, las navajas de las tijeras salieron volando, cayendo al suelo.
__ Ahí está… ahora con el hechizo que invoque, no tendrás de qué preocuparte por el violín.
__ Increible…
Ya en la noche, Ines estaba en la azotea de la casa fantasmal como en la noche anterior con las calaveras Smith. Pero no fue por voluntad propia, fue porque Aldric, le había dejado una nota en su escritorio en el salón de clases, y no era la única. Henry y Miztli vinieron también.
__ ¿Eh? ¿Ustedes también? _ dijo Ines confundida.
_ Al parecer, Aldric nos había dejado una carta diciendo que vendríamos aquí… en la azotea de la casa fantasmal ¿No se porque?
__ Tal vez para hablar con ustedes supongo _ dijo Miztli dudando.
Entonces, desde abajo de la azotea, se escuchaba una melodía de un violín se escuchaba desde lejos, y era Aldric. Estuvo practicando su propia canción que él mismo compuso para Ines y Henry, como una disculpa para ellos, pero aun sabiendo que hace 4 meses cuando Ines llegó a Shadow Raven, Aldric se había arrodillado y golpeando por mismo con un látigo en su espalda.
__ ¿Pero qué está haciendo? _ se preguntó por sí mismo Henry confundido.
_ No tengo ni idea…
Como una daga clavada en el pecho / Aldric Aedus
Desde el día que te mire, te lastime al notar tu presencia. Y a mi amigo, lo termine hiriendo con mis crueles palabras.
Fue el error que había hecho, y aun no lo olvido.
Hasta que por fin, mire la verdad. Y al ver el daño que hice
Quise el perdón de los dos.