El monstruo menos aterrador soy yo

Capítulo 27 Jinete

Desde el otro lado de México, el sonido del caminar de un caballo resonaba en todo el panteón estando de noche. Un joven recorría por todo el panteón de Chihuahua, en busca de gente que hace tratos con gente que están dispuesto por conseguir lo que quieren, pero a cambio de sus vidas. Y al ver una botella de vidrio, contenía un alma de una persona que hizo mal su trato.

__ ¿Cuanto mas quieren seguir haciendo tantas locuras, solo por caprichos suyos?

Ya en Rumania, en Shadow Raven, Ines se encontraba en la biblioteca. Investigando más hechizos que realizar, encontró muchos hechizos que les parecían interesantes. Y Ines quiso practicar sus conjuros en otra parte sin molestar a nadie de la librería, así que utilizó sus tijeras tridimensionales. Ya en el bosque, Ines practicaba cada conjuro.

__ Veamos… esto parece ser fácil de hacer… aver… Herba Nascens _ invoco Ines.

Las hierbas, plantas y flores que Inés invocó eran comestibles. Ella al probarlas y saborearlas, se da cuenta de que son medicinales, decidió cortar algunas para hacerle un té a su madre. Ya que esta mañana despertó con un fuerte dolor de garganta y una fiebre que parece que no quiere bajar.

Al llegar a la casa fantasmal, el rostro de su madre estaba completamente rojo por la fiebre alta. Inés al verla así, ya la había visto enferma en varias ocasiones. Pero al verla débil y con dificultades para moverse, ya era completamente diferente para ella.

__ Uy… tienes muy alta la temperatura _ dijo Ines tocando la frente de su madre _ Vere que te puedo dar para que te mejores.

Al ver las plantas que trajo Ines, entendió que con esas bastaban para que se le baje la fiebre y la hinchazón en su garganta. El aroma del té que ella misma preparó olía dulce, y al servir un poco, y dar un pequeño sorbo de su té. Ines sintió que todo el cuerpo comenzaba a relajarse, como si tomara relajantes musculares, y el olor a menta pasó por su garganta, como si había comido un chicle.

Después, le sirve el té medicinal para dársela a su madre. Amanda al oler el aroma, pensaba que sería amarga y no dulce, pero era todo lo contrario. Al probarla, dijo que estaba dulce, pero al sentir su cuerpo relajado y la garganta desinflamada ya se sentía un poco mejor.

__ Nunca había sentido mi cuerpo menos adolorido como las otras veces. Y mi garganta, no la siento rasposa… ¿Cómo es que conseguiste estas plantas mija?

_ No las conseguí, si no las invoque… Es que mientras estaba practicando dije un conjuro para hacer que crezca cualquier planta. Nunca imaginé que me saldría plantas medicinales.

Mejor duerme un rato, papá no tardará en llegar después de su práctica de conjuros.

_ Claro _ susurro Amanda.

Mientras Ines caminaba afuera de la casa fantasmal, Ines tocó su mejilla, y después recordó lo que había pasado en la fiesta de bienvenida para el linaje de los drácula. Y también recordó lo que había dicho Aldric cuando Ines lo defendió de su propio primo enfrente de sus padres.

<<Y aunque fuera mi prometida, no tenías ningún derecho herirla>> <<Vuelvela a tocarla, y te haré trizas… No me interesa que seamos familia.>>

__ Nunca pensé que dirias eso Aldric _ murmuró Ines _ No se porque tu primo te quería poner la mano encima.

Mientras ella recordaba lo que pasó en la fiesta de bienvenida. Sus amigas Cloe y Perla llegaron para investigar junto con Ines sobre lo que encontraron en México, como ellas casi no recordaban cómo era, le pide su ayuda.

__ Te acuerdas al Charro Negro, el de la foto que tenias en tu carpeta.

__ Eh… si, ¿Investigaron algo más sobre él o como?

_ Si, lo vimos a través de la esfera de cristal… Creíamos no haberlo encontrado pero si es real.

__ Por eso queremos que nos lleves a méxico nuevamente. _ dijo Perla emocionada.

Ines pensó en unos minutos, pero recordó que su madre estaba en la casa fantasmal y no quería dejarla sola. Pero al leer el mensaje de texto de su papá, diciendo que ya había llegado a la casa, y que si iba a clases, la cuidaría en lo que podía.

__ Bien… iré por mi escoba voladora y mis tijeras dimensionales _ dijo mientra suspiraba

Al llegar a México estando de noche, buscaron al Charro por todas partes, pero no hubo respuestas. Luego fueron a un panteón lejos del pueblo, Cloe y Perla vieron los retratos de cada uno, estaban decoradas con flores de cempasúchil por todas las lápidas de sus tumbas.

__ Habías dicho que el día de muertos se celebraba solamente dos días ¿verdad?

_ Si, 1 y 2 de noviembre… pero para personas que nacieron ese día deciden decorarlas, ya sea por gusto o porque esa era la fecha en que nacieron.

_ Ya veo…

Mientras ellas seguían caminando por todo el cementerio, el sonido del caminar de un caballo resonó nuevamente. Y esta vez se escuchaba que se acercaba hacia Ines, Cloe y Perla. Ellas al ver la vestimenta de ese muchacho que iba a caballo, se dieron cuenta que el Charro Negro habia aparecido frente a ellas.

__ ¿Quienes son? y ¿A qué vinieron? _ respondió el joven

_ Me llamo Ines Bozzo Gutierrez… y vinimos a buscarlo… dijo Ines con voz casi temblorosa.

__ Yo no hago tratos con niños, ni mucho menos contigo niña.

_ ¿Y nosotras cuando dijimos que queríamos hacer tratos? ¿eh? _ preguntó Cloe indignada _ Hemos llegado desde muy lejos para verte en persona, porque Ines conoce tu historia desde hace muchos años.

_ Solamente dijo que no hace tratos con menores y ya, no tienes porque enojarte. _ dijo Perla tratando de tranquilizar a Cloe

Y mientras Cloe seguía hablando con enfado. El joven Charro al verlas, se dio cuenta de que Cloe y Perla no eran humanas. A diferencia de Ines, que era la única humana que estaba con personas semihumanas de otro lugar extranjero.

_ Las dos no parecen ser humanas, y están acompañadas de una.

__ Una humana con poderes de una hechicera querrás decir _ corrigió Ines.




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