En el abismo

10. Pesadillas

Sam despertó sin escuchar el reloj y eso la hizo sentirse bien, de seguro aún le faltaban algunas horas de sueño; intentó estirarse pero al hacerlo sintió un peso en su cadera, bajó la mirada y se encontró con un brazo que la estaba rodeando. Tuvo un mini infarto hasta que su mente adormilada procesó la información. Era Calvin, se había quedado allí en la noche luego de buscar a Jess.

Jess... miró hacia la otra cama, la chica no estaba. Le pareció extraño, su amiga sólo tenía clases en las tardes. 

Miró su reloj y vio la hora. 13 hs. 

Mierda. Pensó. Me quedé dormida.

Acto seguido vio que tenía un mensaje de su amiga.

Sé que vas a molestarte pero, cuando sonó tu alarma no la escuchaste, la apagué. No te desperté porque... se veían tan lindos, tiernos y enamorados que no quise arruinar el momento. Ódiame si quieres pero sé que te vas a divertir más despertando junto a ese hippie que con la música del lago de los cisnes. Te amo Blake. Gracias por lo de ayer.

Se permitió tomar unos unos minutos para disfrutar de la sensación de tener a Calvin rodeándola con sus brazos, se sentía cómoda, segura, protegida… tomó mucho aire y lo fue soltando lentamente; las cosas no estaban yendo demasiado rápido, ella lo sabía, no era eso lo que la aterraba, sino la velocidad con la que aquel chico se había apoderado de cada uno de sus pensamientos, sin haber hecho el mínimo esfuerzo. Sam se sintió una tonta, era como si estuviera tan necesitada de cariño que, cualquier persona que le demostrara al menos un poco, se convertía en alguien especial para ella. De hecho así era… la chica jamás había tenido una familia cercana y amorosa, por así decirlo, no eran muchos los que la valoraban realmente, tal vez su padre y su abuela, el resto… pretendía que ella fuera alguien que no era, como si quisieran que encajara en un molde que le quedaba demasiado grande o pequeño…

Se levantó intentando no molestar al ser humano que dormía a su lado, que casi parecía desmayado, su respiración era demasiado pesada y acompasada, se preguntó cómo era posible que, durmiendo en una cama extraña pudiera relajarse de esa forma; tal vez estaba acostumbrado a dormir en camas ajenas… sacudió la cabeza, intentando sacar esas imágenes de su cabeza, no quería ni siquiera imaginarse a Calvin con alguien más, quería generarse la fantasía de que él no tenía historia, de que era un libro en blanco... 

Se movió por la habitación sigilosamente y fue al baño a cambiarse, por alguna tonta razón no quería que él la viera despeinada o desprolija. 

Mientras se lavaba los dientes comenzó a pensar en la noche anterior, el beso… incluso recordarlo le daba escalofríos. 

Al salir vio como el chico se sacudía en la cama, como si estuviera teniendo una especie de ataque.

— Calvin. — dijo la chica mientras se acercaba, preocupada. Estaba teniendo una pesadilla y de las feas, se giraba, sacudía la cabeza y balbuceaba cosas sin sentido. No sabía de qué iba el sueño, pero sí que era aterrador, su rostro se lo decía. — Calvin despierta. — le sacudió el brazo y él, en un acto reflejo se sentó en la cama de golpe, Sam asustada cayó sentada al piso. — ¿Estás bien? — parecía un poco desorientado y eso la hizo ponerse nerviosa.

— Si. — respondió, obviamente con un nudo en la garganta. Se la aclaró y se refregó los ojos. — Lo siento. ¿Te desperté? ¿Te golpie dormido? — ella negó con la cabeza y se sentó en el borde de la cama.

— Tuviste una pesadilla muy intensa, espero no haber estado en ella. — bromeó la chica, intentando sacarle un poco de dramatismo a la situación. Calvin rió por lo bajo y a Sam le volvió el alma al cuerpo.

— No estabas en ella Samantha, si lo hubieras estado, no sería en una pesadilla. — dijo sonriendo de costado.

— ¿Qué soñaste? — preguntó curiosa, sabía que tal vez estuviera pidiendo más de lo que debía pero esa situación la había asustado.

— Alguien me seguía, no importa. — hizo un movimiento con las manos intentando restarle importancia, mientras se levantaba y dirigía al baño.

— ¿Sabes? Yo sufrí parálisis del sueño hasta los 15. Todas las noches. — era algo que no le gustaba hablar demasiado, pero sentía que si le decía a Calvin que ella también había tenido alguna experiencia extraña en su sueño, él la comprendería. — Me diagnosticaron ansiedad… para no sentirla. — agregó por lo bajo hablándole a la puerta del baño. 

Cal salió de la habitación y se apoyó en el marco de la puerta, cruzando los brazos.

— ¿Por qué me dices esto? — preguntó girando un poco la cabeza. — Sólo tuve una pesadilla Samantha, tal vez dormí mal, en otra cama, increíblemente apretado y molesto porque tú colchón es diminuto y te mueves demasiado, me golpeaste toda la noche. — sonrió de costado.

— Siento que esa pesadilla no fue algo aislado. — la chica se encogió de hombros. — Pero si no fue así y te conté uno de mis mayores secretos por nada… me sentiré una tonta el resto de mi vida.

Él se acercó y acarició su cabello, instintivamente Sam, cerró los ojos ante aquella caricia.

— A los 7 me diagnosticaron terrores nocturnos. Mi padre murió cuando tenía 5 y eso me trajo algunos trastornos del sueño. — confesó y ella abrió los ojos para clavarlos en los de él. Sabía que su instinto no se había equivocado, esa pesadilla no era una normal. — Ahora sólo tengo pesadillas algunas veces. Pero estoy bien con eso. — ella asintió con los ojos llorosos. 

— Estamos un poco tocados. — comentó golpeando suavemente su cabeza. Él asintió y rió por lo bajo. 

— Un poco tal vez. Sólo un poco. — Calvin sonrió y su rostro se iluminó por completo. — El sueño es el momento más vulnerable, por eso todos nuestros temores más profundos se muestran ahí, donde no podemos ponerlos debajo de la alfombra, donde tenemos que hacerles frente si o si. Tu tenías ansiedad, algo te la generaba y por eso, te paralizabas y no sólo de forma figurativa, sino realmente lo hacías, tu cuerpo estaba mostrándote lo que esa ansiedad te estaba generando.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.