27 - Jugamos a ser Dioses
Aleksander Andersson
Elita no ha querido comer, le prepare un delicioso desayuno, pero solo lo está mirando fijamente y juega con él.
- ¿no te gusto el desayuno? puedo preparar otra cosa…
solo se queda mirando el plato –esto me está preocupando-.
- se ve delicioso… -susurra al borde del llanto-.
- nena…no… ¿Qué sucede?
si la abrazo más fuerte podría romperla ahora mismo.
- yo no…no merezco esto –las lágrimas rodean su rostro-.
- nena por favor habla conmigo, explícame que sucede.
- ¡no te merezco!
no sé qué hacer, solo repite eso una y otra vez.
acaricio su rostro suavemente, trato de consolarla…
- no digas tonterías, mi vida…
- ¡no son tonterías! yo te mentí, y puse… en primer lugar a… idiotas que no merecen nada. y…y… ¡AAAAHH!
- ¡por los dioses! ¡Elita!
- ¡AAAAHHH!
- mi vida –sujeto su rostro con algo de fuerza- mírame, y habla conmigo –ordeno-.
- si…si –lloriquea-.
- respira –asiente- y habla conmigo –repito-.
- yo…te…mentí…
- me mentiste ¿con que?
- yo…solo…quería protegerlos…pero soy una idiota…
- ¿te refieres a tu familia en el Arca?
- si…
- ya lo sabía, Elita…
- ¿Cómo…que ya lo sabias?
- ya lo sabía, solo estaba esperando a que tu estuvieras lista para decírmelo ¿por eso dices que no me mereces?
- ¿Cómo puedes estas tan tranquilo?
- Yo te amo, y te amare siempre. te apoyo en tus decisiones, si tu consideras que es lo correcto, yo te apoyare.
- pero no es lo correcto…
- no, no lo es. el Arca es un nido de malas personas. pero tú estás haciendo lo correcto, estas teniendo la humanidad que ellos jamás han tenido, y estoy orgulloso por eso.
- solo…quiero salvar a quien se lo merece, pero no pienso arriesgar esto por ellos, no pienso arriesgarte a ti por ellos…
- nunca lo has hecho, siempre has arriesgado tu vida por mí, todo por mí.
- es porque te amo… -susurra tristemente- y quiero tener una vida feliz contigo…
- ay nena…
Esto es demasiado para mí. las lágrimas solo cubren mi rostro…
- Así será mi vida, lo prometo, así será.
hare lo que sea para hacerlo realidad…
. . .
necesito ser más fuerte…
- ¿Qué es lo que desea hacer exactamente, mi señor? –pregunta KAOS-.
- viejo, esto es una locura –dice mi mejor amigo-.
- mi tío dijo que solo he raspado la superficie de mis poderes. necesito conocer mi potencial.
- viejo es maravilloso que quieras aumentar tu amor propio, pero estas hablando de encerrarte en una cámara con radiación a tope, no conocemos tus limites…te puedes morir ahí…
- lo limites me importan un carajo…
- estas siendo un idiota, Aleksander… -exclama mi amigo- se lo diré a Lita.
- no me amenaces idiota…
mi plan seguirá su curso. de nada me sirve crear algo nuevo, si no exploro mi propio potencial.
Adam Marks
- ¡me gusta este lugar, tío Adam!
- es muy lindo ¿verdad?
- ¡si!
- es muy bonito, está muy alto.
- Asies, por eso se llaman rascacielos, porque parecen rascar el cielo…
le hago cosquillas en su pequeña pancita…
las luces de la ciudad parecen parpadear por un segundo, es casi imperceptible, pero pude notarlo. eso no es bueno, esta ciudad es sustentable, funciona con energía solar, y estamos en medio de un maldito desierto, los cortes eléctricos son imposibles.
simulo una bomba con sus manos, mi pequeño bebe es sorprendente, ella pudo notarlo.
- es extraño ¿no crees?
- muy extraño…
dejo a mi pequeño ángel durmiendo en su habitación, estuvo jugando todo el día en el laboratorio, quedo exhausta.
ese imperceptible parpadeo de luces no es normal, alguien está sobrecargando estupideces…
lo acompañan, Camille y Owens…
- Brandon…
- ¿te diste cuenta?
- si, hubo un ligero parpadeo…
- no entiendo –dice Owens-.
- eso no importa –espeta Brandon- ¿Qué crees que fue?
- no puede ser tan estúpido –digo para mí mismo-.